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Confianza ¡La tarea sigue pendiente!!

“Cualquier idiota inteligente puede hacer las cosas más grandes y complejas……… Se requiere de un toque de genialidad – y  mucho coraje para moverse en la dirección opuesta.” Albert Einstein

Petro

Creo sinceramente en lo siguiente: hace 4 años, ninguno de los candidatos fue capaz de ofrecerle a la ciudadanía una lectura ajustada y sincera de lo que Bogotá iba a necesitar durante sus años siguientes. Increíblemente, después del descalabro que sufre la ciudad por cuenta del Carrusel de la Contratación y que trae como consecuencia la erosión de la confianza de la ciudadanía en el gobierno de su ciudad, ninguno planteó realmente un discurso o plan aterrizado, aceptando que lo que había que proponerse recomponer en primer lugar, eran esos niveles mínimos de confianza que se destruyeron con tamaña corrupción. ¿Qué podía ser más prioritario que eso? Indudablemente que algo especial tendría que pasar en general, pero con orden, prioridades y un enorme sentido de responsabilidad con las expectativas de los ciudadanos. La crisis requería de un verdadero liderazgo que convocara y nos uniera alrededor de ese proyecto colectivo llamado Bogotá.

Al mismo tiempo, creo que también íbamos a necesitar de alguien que habiéndose preparado, aceptara que no se las sabía todas. Hay que dudar mucho de esos políticos que dicen tener la respuesta a todo y bien haríamos en aceptar que para resolver nuestros problemas requeriremos de una gran dosis de humildad. Algo cada vez más extraño en la política nacional. Todos se presentan con verdades absolutas y un perverso complejo de dios.

Mirando hacia atrás, en la pasada elección lo que tuvimos fue una absoluta inflación de ideas y propuestas, dónde a lo que el uno prometía, el otro prometía un poco más. Era un pésimo momento para inflar expectativas. Ya al señor Moreno lo habíamos elegido sobre la promesa de un Metro y nada más, y vea lo que hizo con la ciudad.  Sobre esto, diría que Peñalosa ha sido un tipo honesto y sin embargo no le alcanza; y hace 4 años botó a la caneca su oportunidad cuando se alió con Uribe.

Y fue bajo esa lógica inflacionaria, que nuestro alcalde llegó a prometer 1000 jardines infantiles y 100 nuevos colegios. La lista de promesas sueltas e irrealizables es larga. Por ejemplo, ya gobernando, el mismo día que modificó el pico y placa, Petro prometió con vehemencia que en 1 año pondría fin a la medida (Revisen la prensa). También recuerdo cómo recién posesionado prometió la instalación en muy poco tiempo de un sistema de cobros por cogestión. ¿Cómo iba a hacerlo? Hoy sabemos que no había un plan.  ¿Cuántos kilómetros de Transmilenio construyó la actual administración? Prometió construir las troncales de La Boyacá y la 68, pero después de 3 años ni siquiera el tema de la doble tarjeta ha sido resuelto. Y así ha pasado con una gran cantidad de temas. En esa misma línea, el “gran proyecto” de un tranvía para la Carrera 7ª quedó reducido a un “Carril Bus”. Y por entrar pateando todo lo que tuviera asociación con gobiernos anteriores, así perteneciera a la ciudad (SITP y Transmilenio), dejó que la tragedia de la Guerra del Centavo continuara con los bogotanos hasta el día de hoy. Probablemente su más grave error. Algo que quedó absolutamente expuesto con el reciente paro de transporte.

El alcalde nunca ha dejado de ser candidato. Además, Petro llegaba a la alcaldía con solo el 33% de los votos. Con más razón había que ser cautos y aceptar que había una legitimación pendiente por lograr. Coja cada 1 de los grandes temas y verá que desde su retórica, al cabo de los 4 años, según Petro, quedarían resueltos (jornada única, Río Bogotá, seguridad, modernización, congestión, basuras, en fin). Por la boca muere el pez.

A mí por ejemplo me dijo que el peatón sería la prioridad en su administración; no obstante, este año, la tendencia indica que el número de peatones muertos superará los 300. Prometieron 145 kms de ciclorutas pero a la fecha solo han construido 40. En seguridad, el concejo del propio alcalde es “no de papaya” y pocos bogotanos deben poderse contar entre a quienes no les han robado el celular. Hoy, al cabo de 3 años, hay informes originados desde la administración que confirman el empeoramiento general de la situación de seguridad. El espacio público de la ciudad, epicentro de la vida urbana, se encuentra en un estado de completo abandono y desgobierno.  Pero el alcalde piensa que Bogotá es un “buen vividero”.

Lo de Bogotá Humana, hace rato se quedó en slogan. Una frase de cajón absolutamente devaluada, en medio de tan evidente incapacidad y noción de cómo plasmar importantes postulados en proyectos accionables. La pobre capacidad de gestión del gobierno de la ciudad queda más y más en evidencia, lo que es lo mismo a seguir masacrando la confianza de los ciudadanos.

A Bogotá había que levantarla con menos carreta, más humildad y más resultados.

¡La tarea sigue pendiente!

Nota**: El avispero que levantó el alcalde con su propuesta de vivienda de interés prioritario, es más de lo mismo. Un proyecto suelto, poco estudiado y estructurado, y por el momento, pésimamente presentado y defendido ante la ciudad. Otro de sus insustanciales golpes de opinión. ¡Qué desgaste!

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El Circo de la Política y Bogotá

Mauina Tapa Huecos

Máquina Tapahuecos

Ya va a ser un tiempo desde que no hay debate serio alguno sobre el estado y el futuro de la ciudad;  sobre sus proyectos; sobre la penuria que es su cotidianidad. Es un tema –la ciudad- que en medio del show de quinta de las actuales elecciones presidenciales y que tras el nefasto y traumático episodio del ir y venir de Petro en la alcaldía, sencillamente pasó a un segundo, tercer o hasta cuarto plano.

Es mucho el circo de mal gusto que le ha tocado presenciar al país durante estos últimos meses, pero especialmente para quienes vivimos en este intento fallido de ciudad llamado Bogotá. El bogotano cada vez cree menos. Por un lado, está el continuo deterioro de la ciudad que lo aburren y alejan de los asuntos públicos y políticos. El sentimiento de resignación que se percibe es enorme. Por el otro, la manera como el alcalde Petro propuso el debate desde que sube a la alcaldía –ya son 2 ½ años-, con un tono absolutamente divisorio, maniqueo y revanchista, similar al que por estos días le imprime al país el lenguaje de la fanaticada uribista, lo han hecho igualmente insufrible de llevar. Aniquilado el debate. Por ahí salen  noticias sobre la ciudad a las que nadie para bolas. Por ahí twittea el alcalde vainas, sin que nadie pare bolas (que seguramente ni a él interesan). ¿De cuándo acá le ha interesado la ciudad al señor Petro? ¿O al señor Uribe o a Santos o a Robledo?  Lo de él y sus funcionarios siempre han sido las grandes causas: la PAZ, la política del AMOR, la presidencia, la CORRUPCIÓN,  las marchas/los conciertos en La Plaza de Bolívar, la Política Nacional, la revolución de cualquier cosa. ¿Pero la ciudad?

Ahí vimos por estos días la ridiculez de cómo varios Secretarios del Gobierno Distrital (Salud, Integración Social, Transmilenio, Idipron, Turismo –se dice que llegan a 15- ) salieron corriendo para ponerse al servicio de La Paz/Campaña de Juan Manuel o incluso del señor Uribe y su  mesianismo. ¡Imposible pedir más circo! Nada les da vergüenza: ni dejar a medias una gestión que nunca empezó, ni sumarse a quién hasta hace muy poco calificaron con todo tipo de insultos. Ahora, eso sí se fueron a hacer lo que tanto les gusta, lo que más le gusta hacer al señor alcalde: “política” y “proselitismo”.

Mientras tanto, ahí queda Petro, cada vez más sólo en su mediocre alcaldía. Llegamos al medio tiempo de su gobierno y lo sorprendente es que hubiera equipo y gestión en el Gobierno Distrital.

Mientras tanto, con o sin Petro de alcalde, Bogotá permanece en estado de interinidad.


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Votar a favor de algo (Mockus fue el comodín)

Coincido con quienes celebran la alianza que sellaron Gina Parody y Antanas Mockus, porque representa la mejor oportunidad de dinamizar una elección hasta el momento sosa y tendiente a la polarización.

Parecíamos destinados a la polarización

Parecíamos destinados a la polarización

 Todo parecía destinado a lo siguiente; 2 punteros con grandes diferencias y hasta animadversión personal mutua –uno de izquierda, el otro amangualado con el uribismo-, y detrás, un lote de candidatos (11), algunos excelentes, pero que difícilmente lograban demarcarse en las encuestas y diferenciarse los unos de los otros.

 Hay que ver si la llave Parody-Mockus repunta en la recta final de la elección. De ser así, ganarían la ciudadanía, el ejercicio ciudadano de votar, y por supuesto, la ciudad. Gane quien gane la elección.

 ¿Qué le ofrece la carta Parody-Mockus a la elección? 5 razones de peso para verlo así:

Alianza Parody-Mockus

Alianza Parody-Mockus

 1. Freno a la polarización. No hay 2 opciones opuestas, hay 3 diferentes. Lo primero y más importante, es que frena la inercia de un ambiente electoral que tendía marcadamente hacia la polarización, y que de haberse continuado, habría reducido la decisión de muchos electores a un voto “en contra de”. ¡Qué pereza! Punto. Me incluyo entre estos. Cuando parecía que ya muchos aceptábamos esta inercia. (Petro vs Peñalosa: Revista Dinero)

 2. Aleja la posibilidad de una intensa guerra sucia entre 2 punteros. Sin una carta fuerte reclamando el centro del tablero, sin un tercer jugador fuerte, el fantasma de la guerra sucia, asomaba sus narices (Alcaldía de Bogotá: ¿comienza la guerra sucia?).

¿Y eso que quiere decir? En pocas palabras, publicidad negativa y engañosa, buscando la emotividad del votante, de lado y lado, y mientras tanto, el debate de las ideas asfixiado. Definitivamente el voto en contra de, simplista y maniqueo no le conviene a la ciudad, y la aparición de ese tercero fuerte, ayuda a desarmar el juego.

 3. Menos emoción y más reflexión. Más equilibrio y balance para el debate. El talante técnico e independiente de la alianza, favorece la recuperación de una discusión más profunda y responsable de los temas. Mockus ha señalado la levedad con la que el candidato Petro ha planteado algunas de sus propuestas. Pero al mismo tiempo, todos sabemos de la distancia que hoy existe entre él y su excopartidario. La alianza Parody-Mockus se forjó alrededor de fuertes afinidades sobre principios fundamentales; y eso da credibilidad.

 Es una llave que le apuesta radicalmente a la conquista del voto de opinión.

 4. El discurso sobre Ciudadanía y Cultura Ciudadana entra a jugar con fuerza. Cómo hacia de falta ¿No creen? Insólitamente, en medio de la grave crisis por la que atraviesa la ciudad, que pasa también por una profunda crisis de su ciudadanía, el discurso de la cultura ciudadana venía pasando de agache. Imposible de entender. Hasta que aparece finalmente una candidatura que le señala al ciudadano, la importancia de su rol y compromiso, para que la ciudad mejore en todos sus frentes. “Todos ponen, todos toman” y la idea de “la autorregulación”.

 Previamente, la campaña parecía una feria de mercado donde todo se reducía a un YO, YO, YO por parte de los candidatos. Una dinámica inflacionaria de propuestas, donde todos prometían hacerlo todo, y por supuesto, mejor que el otro, con el ciudadano como un mero espectador.

 Mockus y su cultura ciudadana. Un  discurso que no pierde vigenciaEs este discurso, con sus mensajes a la ciudadanía, lo que a mi modo de ver, le da el tan necesitado empujón a la candidatura de Parody. La filigrana con la que ensamblan el programa de la candidata con la esencia del exalcalde es sorprendente. Sin esto,  difícilmente  la candidata  hubiera logrado desmarcarse de Galán y Luna.

Pero además, también le valió para fortalecer sus propuestas de educación y lucha contra la corrupción, pues nadie cómo Mockus ha logrado posicionar estos temas en los debates de la sociedad capitalina, y si se quiere, del país. Parody-Mockus: 14 Puntos Programáticos

 El acompañamiento de Mockus, tal y como lo vienen haciendo, ratificando que es un proyecto de equipo, será fundamental para terminar de asegurar que los votos del exalcalde lleguen a la candidata.

 5. La carta de la juventud y la renovación política se fortalecen. Al treparse entre los punteros, Parody tiene la oportunidad, ahora sí, de reivindicar su juventud como rasgo diferenciador ante sus rivales directos (Petro y Peñalosa). Pero rezagada, en 4to lugar, compitiendo cabeza a cabeza con Galán y Luna, no era fácil jugar dicha carta. Por lo menos no tan efectivamente. 

Y lo anterior, en un momento donde para muchos electores, darle paso a las nuevas generaciones, teniendo 3 muy buenos candidatos en sus 30’s, parecía ser una opción nada despreciable. Pero para eso, la opción debía tener verdaderas posibilidades.

Pero hay algo mejor. La fórmula Parody-Mockus combina la juventud de la candidata con la experiencia del exalcalde. Algo sin duda importante y que le viene muy bien a Parody, en medio de la crisis administrativa que vive la ciudad. Entre el lote de candidatos, sólo Mockus podría certificar experiencia y capacidades comparables a las de Peñalosa, pensando en el manejo de la ciudad. Petro por ejemplo, no tiene ninguna. 

 Finalmente, la alianza también puede interpretarse como un acto de generosidad y confianza de Mockus hacia las nuevas generaciones. Y en general. ¿No cree? Lo invito entonces a que se pregunte lo siguiente: ¿Cuántos candidatos –de Colombia o de donde se quiera- habrían declinado su candidatura teniendo legítimas posibilidades de ganar (Mockus iba 3ero entre 11), y más, para apoyar a alguien que pierde frente a él en las encuestas? Y por supuesto, hacia las mujeres. 

 Conclusión: El desgaste de Mockus tras su candidatura presidencial y su salida del Partido Verde era notorio. Y sin embargo, irrumpió en la elección llevándose un 14% de la intención de voto, ubicándose tercero. Si nada, ello tenía que sugerir que sus ideas y menos él como candidato, seguían más vigentes que nunca. Y parece que así lo entendió. 

Pasada una semana todo indica que a Gina le funcionó la alianza. Fue una voltereta llena de imaginación y cargada de mensajes positivos. Había que sacudir el tablero, y Gina y Mockus lo hicieron con gran elegancia. 

 Se abrió la elección, lo cual es positivo para el debate. Ahora nos corresponde a los ciudadanos tomar la mejor decisión.