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Bogotá: Tareas urgentes, que NO son tareas de un sólo gobierno

Corto, Mediano y Largo Plazo

En el último artículo del 2015 (Bogotá 2015: El sueño es nuestro para construir)  mencionaba lo importante que iba a ser este año que sintiéramos afán por cambiar las cosas en Bogotá. Aquel fue un mensaje, principalmente dirigido a la ciudadanía bogotana, advirtiendo que su reacción es inaplazable.

Para este artículo me referiré a una serie de problemas o frentes de política urbana que desde la gestión gubernamental tampoco pueden esperar, pero que además deben abordarse con perspectiva y estrategias para el corto, mediano y largo plazo. Son frentes de política que desde el primer día del próximo gobierno deben y pueden arrancar, recogiendo lo que sea que hayan dejado los penosos 3 gobiernos de los últimos 12 años, pero que por su dimensión, temporalidad e importancia, requieren sí o sí de continuidad por parte de las administraciones siguientes a la que inicia el 1 de enero de 2016. No son tareas de un sólo gobierno. Son procesos que como todo en la ciudad, requieren de un continuo mejoramiento por parte de todas las administraciones.

Desde que tuve la oportunidad de oírlo en su visita a Bogotá en noviembre del año pasado, se me quedó grabado el slogan que el exalcalde catalán Jordi Hereu dio a su gobierno: “Mirar a lo lejos, trabajar desde cerca”.  En Bogotá tenemos que pensar y actuar más bajo preceptos como este. Hace ya más de una década, los alcaldes Peñalosa y Mockus le apostaron  a “construir sobre lo construido.”

Es clave que la ciudadanía vea acción por parte de su gobierno y que sienta que detrás de todo hay una administración obsesionada por resolver sus problemas, pensando en su calidad de vida. Y en ese sentido, cualquiera que sea alcalde a partir de 2016 deberá ver en la infinidad de problemas y retos que hoy plantea la ciudad, un número equivalente o mayor de oportunidades para transformar el estado de las cosas y así recuperar la percepción del bogotano sobre su ciudad; “la ciudad no es un problema, sino una solución” dice Jaimer Lerner (Ver: La inspiración de un hueco).

A continuación identifico algunos de estos frentes de política, pero con seguridad hay muchos más. Identificarlos, entenderlos y preparar un plan aterrizado para realizarlos es tarea obligada de todos los candidatos a la alcaldía.

Temas:

  1. Recuperación de la malla
  2. Disminución de la accidentalidad vial, priorizando la situación de peatones. La meta tiene que ser 0 muertes de peatones (La puesta en marcha de una estrategia de Visión 0, como la que actualmente desarrollan ciudades como Nueva York y San Francisco).
  3. Recuperación general del espacio público – Teoría de las Ventanas Rotas- (publicidad, pasa calles, basuras, grafiti, andenes, parques, ventas ambulantes, otros) (Efecto positivo en percepción de seguridad de los ciudadanos)
  4. SITP y Transmilenio – Recuperación y expansión del sistema. Mejoramos lo que ya tenemos.
Bogotá Cómo Vamos Encuesta de Precepción

Bogotá Cómo Vamos
Encuesta de Percepción- Lo que opinan los ciudadanos

¿Qué otros temas o frentes de política deben y pueden empezarse a trabajar desde el día uno de gobierno, pero con perspectiva y proyección para el mediano y largo plazo? Es decir, tareas que deberá empezar rápidamente la administración entrante, planteando una hoja de ruta accionable y aterrizada para sus 4 años de gobierno, pero además, con proyección para que las administraciones futuras continúen, terminen y consoliden los procesos.

En el próximo artículo desarrollaré el punto de la recuperación de la malla vial y continuaré con el enorme reto de poner a andar una estrategia ambiciosa y comprehensiva para enfrentar la accidentalidad vial de la ciudad.

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“Mirar a lo lejos, trabajar desde cerca”

Apuesta por el cambio incremental

Palabras clave: Jordi Hereu, Exalcalde Barcelona; cambio incremental, Metro de Bogotá, Transmilenio, elecciones 2015

“Mirar a lo lejos , trabajar desde cerca” Jordi Hereu, Alcalde de Barcelona, 2006-2011

Mi problema no es con el Metro, ojalá lo haya. Aunque hay personas que vale la pena oír que insisten que “construir metros es cosa del pasado“. Ahora, lo que sí no puedo negar, es mi absoluto rechazo con la manera como a lo largo de los últimos años/administraciones en Bogotá se dedicaron a destrozar la credibilidad de Transmilenio. El primer sistema BRT en el mundo logrado exitosamente en una ciudad de la escala de Bogotá. Sin duda, una solución de transporte, audaz y oportuna, que le mejoró la vida a miles de personas y que paralelamente le cambio la cara a la ciudad. De su debacle han sido responsables principalmente políticos; empezó el corrupto de Samuel Moreno (De quién Clara López fue su Secretaria de Gobierno), elegido sobre la promesa de un Metro, y lo siguió el dogmatismo maniqueo de Gustavo Petro (Candidato presidencial del Polo 2010, hasta que saltó del barco), que entró prometiéndolo todo. Por su parte, Lucho Garzón, viene a ser el exalcalde fantasma; siempre por la sombrita. Estos últimos 3 gobiernos de la ciudad, que han sido de izquierda (Polo Democrático/Progresistas) les aseguraron revoluciones urbanas a los bogotanos. ¿Dónde están?  Las responsabilidades colectivas tienen que existir.

La ciudad no se construye con revoluciones. Se construye con trabajo incremental al que todos aportamos; empresa privada, ciudadanía, medios de comunicación, políticos, instituciones académicas, gobierno distrital, etc. Y donde todos tenemos nuestro rol qué jugar.

Pero Bogotá hace mucho dejó de mejorarse y transformarse incrementalmente. Diferente es hacerlo de manera INERCIAL, que algo lo pudo haber hecho en algunos sectores durante estos años. No ha habido proyectos de gran envergadura que solucionen problemas estructurales –nunca los realizaron-, y por el contrario, a falta de un modelo de gestión profesional para la ciudad, lo que hemos sufrido es un evidente deterioro, ese sí incremental, en la mayoría de los aspectos clave que determinan la calidad de vida de una ciudad: (congestión, espacio público, seguridad, rezago económico, productividad/competitividad, contaminación, OPTIMISMO, etc.). La ciudad sencillamente dejó de buscar y obtener victorias tempranas, y por eso, ha terminado por parecerse a una bicicleta estática.

El otro día, el exalcalde de Barcelona, Jordi Hereu, le contaba a los bogotanos que la filosofía que guió la transformación urbana durante su gobierno fue: “mirar a lo lejos, trabajar desde cerca.” Mientras tanto, en Bogotá lo que nos han venido proponiendo es mirar y soñar a lo lejos pero sin trabajar desde cerca. La verdadera tragedia de Bogotá ha sido su gestión, que también ha sido la de Transmilenio. No se engañen, la falta de Metro no ha sido.

Por eso, con la discusión de esta mega obra de 15 billones de pesos, mi verdadero miedo radica en que todo lo demás que tenemos que hacer se sacrifique, tal cual ha sido el caso hasta hoy. La semana anterior se confirmaba el rumor de que la Troncal de Transmilenio por la Boyacá que prometió la actual administración, en efecto, no se construirá; la obra no fue incluida en el presupuesto para el 2015. Otra promesa incumplida.

Pero si el Metro va a ser la prioridad……

Entonces, si la prioridad de este gobierno es el Metro, pues este deberá presentarle a la ciudad un plan serio y comprensivo sobre lo que significará su construcción. ¿Cómo viviremos la ciudad mientras se construye? ¿Qué le pasará a la movilidad mientras dura la obra? El otro día un geotecnista de la Universidad Nacional advertía que Chapinero moriría durante por lo menos 3 años ¿Es eso cierto? ¿Cómo piensan mitigar entonces su impacto en el comercio y en la gente que ahí mora? ¿Concretamente, qué otros proyectos clave de transporte y de otros sectores se sacrificarán o no por su construcción? Y por supuesto, también deberán explicarle a la ciudadanía todo lo positivo que el proyecto le representará a la ciudad. Por ejemplo, cómo alrededor de esta primera línea del Metro se estructurará todo un sistema multimodal de transporte. Ahora ¿Y si esta es la 1ª, para cuándo la 2ª? Todas estas explicaciones hacen parte de ese modelo de gestión incremental al que me he referido. Explicaciones que el gobierno y su alcalde le deben a la ciudad.

Finalmente. Un megaproyecto como el Metro, lo natural, es que al tiempo que se presenta como una importante solución que reclaman los bogotanos, genere al mismo tiempo muchísimos miedos. Le corresponde al gobierno de la ciudad, empezando por su alcalde, lidiar con esos temores, lo que solo se logra si se la dan garantías a la ciudad. Lo ilógico y suicida por parte de los bogotanos, sobre todo después del episodio del “Carrusel de la Contratación”, sería que esos miedos no existieran. La pregunta es: ¿Estarán quiénes impulsan el proyecto a la altura del reto que se han impuesto? ¿Asumirán su responsabilidad frente al mismo?

Mientras los sistemas BRT se multiplican en el mundo, en Bogotá lo han destrozado.  Quien quiera que vaya a ser Alcalde a partir de 2016, si es inteligente y sensato, tendrá que hacer una gran apuesta por sacar del hueco a Transmilenio. De no ser así, no les quepa duda, la movilidad de la ciudad seguirá colapsando. Que el espejismo del Metro no nos siga desorientando; “mirar a lo lejos, trabajar desde cerca.”

**Gráficas que muestran la expansión de los sistemas BRT en el mundo. 

**Jordi Hereu, Alcalde de Barcelona, 2006-2011, estuvo el jueves 13 de noviembre en un evento que organizó ProBogotá.