Archivo mensual: octubre 2014

Urbanized: El fenómeno global de las ciudades

BLD-URBANIZED-POSTER-BACKEn esta oportunidad sólo quiero compartirles este gran documental del año 2011 dirigido por Gary Huswit (Helvetica, Objectified), que nos habla con una gran riqueza de imágenes, narrativas y perspectiva histórica sobre el  fenómeno de las ciudades y el imparable proceso de urbanización que enfrentamos como planeta. Hasta que lo encontré disponible y completo en youtube.

¿Qué tan importante es que Bogotá investigue y reconozca lo que está pasando en el resto del mundo en materia de desarrollo urbano? ¿Por qué el desarrollo de las ciudades se instala cada vez con mayor fuerza en la agenda global? ¿Qué tienen que ver la configuración y el diseño de nuestras ciudades con el Cambio Climático? ¿Qué podemos aprender de lo que están haciendo ciudades como Nueva York, Río de Janeiro, Ciudad del Cabo o Londres y a su vez qué pueden ellas aprender de Bogotá? ¿Siendo Colombia un país mayoritariamente urbano y de muchas ciudades, estamos dándole al tema la importancia que se merece?

Un tema que emerge con gran fuerza a lo largo del documental, y que es clave reconocer pensando en resolver desafíos urbanos, es esa naturaleza sistémica de las ciudades; dónde fuerzas y tendencias globales afectan dinámicas locales y viceversa, y dónde prácticamente todos los frentes de política y actividad de una ciudad se interconectan unos con otros. La ciudad es un complejo sistema compuesto por muchos subsistemas y su interacción. Por ejemplo, al tratar el tema de movilidad, obligadamente tocamos temas como medio ambiente, contaminación, salud, autoridad y cumplimiento de normas, diseño y distribución del espacio público, seguridad, ocio y tiempo libre, economía/productividad de la ciudad, consumo de energía, inclusión y oportunidades, etc. Todo converge en las ciudades. Esto queda absolutamente claro en el documental. Y cómo en todo ello, nosotros los ciudadanos debemos entendernos como parte y centro del sistema.

Aparecen ejemplos de ciudades cómo: Bogotá (ciclorutas, Transmilenio), Ciudad del Cabo (espacio público, senderos peatonales, seguridad), Chile (vivienda de interés social), Río de Janeiro (Centro de Monitoreo con Tecnología-Smart City, nuevos espacios públicos), Brasilia (una ciudad diseñada para los carros) Nueva York (espacio público, High Line, recuperación de espacios), Detroit (huertas urbanas, éxodo demográfico), New Orleans (Katrina y el Cambio Climático), China (aglomeraciones humanas), Mumbai (asentamientos informales), Londres, París, Stuttgart.

Es interesante que Bogotá siga estando tan presente en las conversaciones que en el mundo se dan sobre el tema y que cuando la mencionan aparece como un referente extraordinario de innovación y transformación urbana. Hasta el día de hoy;  y no por su presente, sino por su pasado reciente. Y sin embargo, creo que lo justo y sensato de un tiempo para acá, es reconocer que Bogotá viene a ser más ese estudio de caso que ilustra muy bien la historia de cómo el progreso de una ciudad ha resultado gravemente comprometido y amenazado por cuenta de trágicos liderazgos políticos, la ausencia de apropiación ciudadana de ese progreso, unas instituciones supremamente débiles,  y la incapacidad de su sociedad de compartir y trabajar por un sueño común. Al proceso positivo de transformación que vivió Bogotá hace unos años le faltó quizás lo más importante; garantizarle su sostenibilidad social y política.

Tómense el tiempo de verlo. Vale la pena. Tenemos que dejar de vernos el ombligo. La invitación es a buscar inspiración y contexto en la experiencia internacional.

***Nota: El documental no trae subtítulos. A penas encuentre una versión que los tenga la reemplazaré.

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Sin prioridades no hay paraíso: La muerte de un peatón y la tragedia de una ciudad

Después de lo visto la semana pasada, se reconfirma que, primero, estamos jodidos, y segundo, vivimos con las prioridades absolutamente equivocadas. En la mañana del jueves pasado, María González de 50 años, una empleada doméstica, fue arrollada cuando caminaba por un andén de la avenida circunvalar, por un carro que perdió el control, aparentemente por exceso de velocidad. Repito: caminada sobre el andén. No andaba de maromera; caminaba por necesidad y con la urgencia de llegar a tiempo a su trabajo. Como los automovilistas, los peatones también tenemos afán. María murió, sumándose a los cientos de otros peatones que al año mueren en las calles de Bogotá.

¿Y sin embargo, saben cuál fue la noticia que los medios construyeron alrededor de la tragedia?

EL TRANCÓN. Y entonces, el titular era alentador: “Se reestablece paso por la Circunvalar tras accidente.” Y no es sólo El Tiempo. Según me cuentan –no estaba en Bogotá-, tal cual, esa fue la misma noticia que se oyó en la radio. La tragedia era el trancón, no la muerte de esta mujer, ni los niños que se quedaban sin madre, ni las otras 300 personas que aproximadamente mueren cada año en Bogotá. EL TRANCÓN. Estos son los medios de comunicación, que para desgracia nuestra, dan forma a la opinión de la ciudadanía, y que tanto influyen en la construcción de nuestro imaginario colectivo y nuestras aspiraciones como sociedad. Abajo encuentran la noticia original que El Tiempo publicó en su Online.

Muere Peatón-Noticia-El Trancón

Hubo protestas en redes sociales por quienes nos indignamos con esta manera irresponsable, fría y descocada de presentar lo sucedido. ¿Y cómo culparlos? Ese es el raciocinio que impera en la ciudad, y me atrevería a decir también, que la noticia fue tan solo la costumbre y el inconsciente de nuestra sociedad, expresándose a través de estos medios de comunicación que tenemos. El reflejo de cuán jodidos estamos.

Al cabo de unas horas, y sin poder saber si fue producto de nuestros trinos y mensajes, o del regaño de un  editor, o sencillamente de la profunda reflexión del periodista, la nota se nutrió con nueva información. Se reeditó. Mejor encaminada en esta 2ª redacción, la noticia puso un mayor énfasis en la tragedia de la muerte de María González. Y de todas maneras, se quedaba corta; Vea la nueva noticia.

Empleado Peaton

Para empezar, la palabra accidente no es recomendable. Deja demasiado lugar para el azar, para la suerte, suena a inevitable, “nadie tuvo la culpa”. Hay que ser precisos: a María la arrolló un auto. Alerta Bogotá tituló con mayor exactitud.

“Carro se salió de la vía y mató a peatón en la Circunvalar de Bogotá.”

Tweet Peatón-Trancón

Ah, y ya lo sabe; esto de reeditar chambonadas y de corregir elementos de notas después de publicadas, o simplemente desaparecerlas, parece ser un recurso comúnmente utilizado por los medios digitales. ¿Por todos? Espero que no. Después va a buscar un artículo que leyó, se encuentra con algo totalmente diferente, y el loco es usted. Cuando vi la primera noticia, sospeché que la cambiarían, y por eso el pantallazo. Ya he visto que lo hacen. Por lo que cabe preguntar: ¿Es eso válido? ¿Es eso respetuoso con la audiencia? ¿Existen protocolos para rectificar? ¿O todo se vale? Y creo que equivocarse es absolutamente válido, algo de lo más humano. El asunto es cómo asumimos nuestros errores y qué hacemos con ellos.

Los medios de comunicación podrían y deberían jugar un rol determinante ayudando a mejorar las condiciones de los peatones en Bogotá y en las demás ciudades del país. Estoy convencido del enorme impacto que un esfuerzo deliberado, liderado por importantes medios de comunicación, podría significar en términos de enfrentar esta tragedia urbana: educando y sensibilizando a través de mensajes bien formulados, humanizando la tragedia, presionando a gobiernos para que rediseñen calles, efectúen controles, monitoreen el problema y en general asuman su responsabilidad, lo mismo para las autoridades de policía, y en fin, para que tomemos conciencia del tamaño de la tragedia y para que asimilemos que nadie está exento.

Crear mejores condiciones para el peatón, que lo dignifiquen y protejan, pasa obligatoriamente por un cambio de mentalidad, donde el carro y su cómodo andar dejan de ser la obsesión de la sociedad y en cambio hacemos de la vida y el bienestar de las personas, la prioridad número uno de todos. El poder y la influencia de los medios de comunicación,  asumiendo que asumen su responsabilidad social con la vida en la ciudad, podrían contribuir enormemente a enmendar esta manera equivocada de plantear nuestras prioridades como sociedad.

Continuar bajo el marco/escala de prioridades que motivó esta nota, asegurará que sigamos perdiendo y degradando el lugar en el que vivimos.

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