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Ciudades excluyentes, ciudades en deuda

¿Dónde está la discapacidad? No está en la persona. Está en el entorno.

Queremos una ciudad donde caminar sea seguro para nuestros adultos mayores

Estaba en mora de escribir sobre este tema, porque a pesar de haber reflexionado mucho al respecto, pensando en la tragedia que son nuestras ciudades para las personas con discapacidad y nuestros adultos mayores, siempre con la intención de plantear y visibilizar el problema, hasta ahora me decido a hacerlo. Ha sido de pronto el miedo a defraudar o herir susceptibilidades. ¿Cómo referirme a estas personas? (Discapacitadas, en condición de discapacidad, personas con condiciones especiales, personas especiales, sencillamente distintas, etc.) Este es un punto que siempre aparece en la discusión. ¡Siempre! Pues nada, es un tema duro, sensible, del que poco conocemos y donde unos saben más que otros. Pero no importa, el punto es que hay que hablar del problema y planteárselo a la sociedad. Lo más grave definitivamente sí sería no tratarlo o seguirlo abordando tímidamente, o continuar atendiéndolo principalmente desde el plano discursivo y normativo. Vale la pena preguntarnos: ¿Cómo es posible que en un país como Colombia cuya guerra ha mutilado a miles de nuestros soldados y cobrado la vida de tantas personas, el problema pase de agache? ¡Hay demasiada tinta muerta sobre el tema! Para la muestra nuestras ciudades. Ahí está Bogotá.

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 Resulta inaplazable hablar de esto, tratar de entenderlo y sobre todo que la sociedad reconozca que es un asunto de todos. Que tarde o temprano, de una u otra manera, todos le veremos la cara al problema, si no es que ya está ahí.  ¿O es que el tiempo no pasa y no nos haremos viejos? ¿O es que alguien está exento de sufrir un accidente o de enfermarse, o que algo pueda sucederle a algún familiar o amigo? ¿Se ha puesto a pensar en la experiencia de unos padres llevando a sus niños en coche por la ciudad? ¿O en la experiencia de una persona en silla de ruedas intentando cruzar una avenida, o algo en principio más sencillo aunque no lo sea, como bajar las rampas de los andenes de esta ciudad? ¿Cómo hará un invidente para coger un bus en Bogotá? ¿Cómo queremos que nuestros padres enfrenten la vejez? Una posibilidad es aislados y dependientes en medio de un entorno urbano hostil, o por el contrario, activos, autónomos, productivos y felices si la ciudad y la sociedad se los permite. ¿Usted cómo quisiera enfrentarla?

A veces, olvidamos que la vida es una lotería o que el tiempo nos alcanza a todos por igual. A veces, olvidamos que este lugar lo compartimos con muchas otras personas, todas distintas las unas de las otras, y que nada lo tenemos totalmente asegurado.

Un problema de enormes proporciones….

Colombia es un país cuya población envejece rápidamente, que para el 2020 proyecta una población de personas mayores de 60 años de aproximadamente 6.500.000  y donde se estima que un 6.9% (2.9 millones de personas) de su población se encuentra en condición de discapacidad. Ahora pensemos, ¿Cuánto le cuesta en términos económicos ($) y sociales al país y a sus ciudades NO atender las necesidades de este grupo poblacional? ¿Cuánto nos cuesta seguir postergando el diseño de ciudades verdaderamente incluyentes en su diseño y comportamiento cultural?

 Este es un tema que tratado con seriedad traería enormes beneficios para todos; económicos, sociales, políticos, por dónde se le mire. Con respecto a la configuración de nuestras ciudades, estaríamos hablando de entornos urbanos amables, democráticos, solidarios, seguros para todos, sostenibles, integrados económica y socialmente, con buenos espacios públicos y transporte público digno, con gobiernos responsables y garantes de lo público y del interés colectivo, en fin, estaríamos hablando de ciudades realmente humanas. La discapacidad es un tema que puesto sobre el mapa nos ayuda a recuperar la perspectiva sobre lo importante; si es que alguna vez la hemos tenido.

 Finalmente. Siento decirlo, pero hoy el rótulo de Bogotá Humana no es más que un slogan político. Lo dice la experiencia de la ciudad. Es contundente.

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 ¿Cuán mal estamos en la materia?

 Gustavo Martínez, experto en movilidad y planeación urbana que desde hace 21 años se mueve en silla de ruedas, me comentaba el otro día algo muy grave sobre el nuevo plazo de otros 10 años que la Corte Constitucional está otorgando para que el servicio de transporte público adecue estándares de accesibilidad para todos:  

 “Si revisas el artículo 14 del Decreto 1660/03,  el cual Transmilenio es el único que ha cumplido parcialmente (eso por estar demandado) y lo comparas con el artículo 14.2 de la Ley 1618/13, observarás que tienen 10 años a partir de la fecha para habilitar la flota automotora al 80% accesible ¡Que Tal!!!!  ¿Entonces para qué tanta Jurisprudencia? Creo que nos vamos a demorar un buen rato para tener una ciudad con igualdad de oportunidades para sus ciudadanos.” 

¿Cómo hacemos para que cada quién desde donde puede y le corresponde tome acción concreta sobre el asunto?

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Mi primo Pablo que tiene una discapacidad motriz severa fue el primero en despertar mi curiosidad y sensibilidad por el tema. Sin embargo, en el último mes, alrededor de mi interés en los temas de ciudad y la tragedia del peatón en Bogotá (296 muertos en 2012), y el desarrollo del proyecto Cebras por la Vida que busca dignificar el lugar de quienes caminamos la ciudad, he tenido la suerte de conocer a otras personas con algún tipo de discapacidad que me han ayudado a entender un poco más el problema (Gustavo Martínez (Silla de Ruedas desde 21 años), Jennifer Cañaveral (Discapacidad Auditiva-lee labios), Ricardo Becerra (Silla de Ruedas) Sonia Verswyvvel (Atentado el Nogal, Silla de Ruedas), Omar Roncancio (Discapacidad Cognitiva).

 Me siento agradecido por haberlos conocido, pues como lo dije antes,  conocerlos a  ellos y su problemática, da perspectiva sobre lo verdaderamente importante.

Las nuevas luchas ciudadanas

Autor invitado: Lariza Pizano 

Varios flashmobs recientes permiten pensar que hay una nueva generación que logró apropiarse de los cambios ciudadanos.

Hace poco más de un mes, un grupo de estudiantes de la Tadeo y de los Andes, sumados a varios bogotanólogos que se mueven en las redes sociales (@miblogota), realizaron una acción ciudadana en honor a un hueco del eje ambiental de la Jiménez. ´Su majestad´, le escribieron en el homenaje al cráter, a la vez que pintaron de colores las baldosas para celebrar su existencia.

 No fue una burla. Tampoco un acto de reclamo para pavimentar el hueco. Se trató de festejar su permanencia.

¿Cuánto más llegará a crecer?

Su Majestad

Y es que el enorme hueco es la única garantía que tienen los estudiantes de atravesar una calle sin ser atropellados por los carros que suben a toda velocidad hacia Monserrate.

 Pocas semanas antes, otro grupo ciudadano hizo otra convocatoria para pintar una cebra en una calle en el norte de Bogotá. De nuevo, reivindicando los derechos de los peatones en una ciudad que promete ser humana, pero que es hóstil y desafortunada con los menos favorecidos.

 A pesar de la tragedia bogotana, estos actos simbólicos permiten generar una mediana ilusión sobre la posibilidad de que las reacciones sociales se hagan sentir. Las movilizaciones de usuarios de la bicicleta (@mejorenbici), o las expresiones ciudadanas contra el ruido, o las publicaciones del Combo 2600, de jóvenes interesados en la ciudad,  alimentan la esperanza de que haya quienes se apropien de los cambios urbanos y los defiendan.

 Excepto contadas excepciones, canalizadas a través de unas pocas asociaciones cívicas la voz del descontento bogotano ha sido casi inexistente. La agenda de cambios urbanos ha estado dirigida desde el Estado más que desde la débil ciudadanía. Esto se confirma al ver lo que sucedió con las transformaciones de la ciudad en los noventas: ni la pelea por los andenes, ni las luchas por la cultura ciudadana, ni la reivindicación de la dignidad del transporte público a través de TransMilenio, provinieron de peticiones ciudadanas. Por el contrario, en Bogotá, las peleas por la calidad de vida urbana han venido coyuntural y casi exclusivamente del Estado.

 Por eso, independientemente de dónde vengan, las reivindicaciones ciudadanas por mejorar Bogotá generan ilusión. Es claro que no contamos con la suerte de contar con una administración preocupada por la construcción de un urbanismo público: así lo evidencian los carros en los andenes, el poco mantenimiento de los parques, el descuido de la calidad del aire. Y es que hacer públicas ciertas tareas hasta hoy desempeñadas por privados, como la recolección de basuras, no necesariamente implica un urbanismo donde lo público reivindique la convivencia. No en vano, Bogotá tiene uno de los porcentajes más altos de metro cuadrado de área de centro comercial por habitante (15,2) frente al promedio de la región  (8,22), y uno de los índices de área verde por ciudadano más bajos del mundo (5m2)

 Mientras el Estado distrital no se preocupe por el urbanismo público, que vivan las manifestaciones contra el ruido, el hueco de la Jiménez y quienes lo reivindican.

Originalmente prublicado en: http://bogolari.blogspot.com/2013/01/las-nuevas-luchas-ciudadanas.html

Nota final de miBLOGotá (Agradecimiento, queja y conclusión)

“La influencia de la crítica ciudadana sobre el urbanismo ha dejado siempre un saldo positivo en la ciudad.” Jordi Borja, La Ciudad Conquistada

Tapan huecos a lo largo de Eje AMbiental

Tapan huecos a lo largo del Eje Ambiental

Antes de terminar el 2012, el Distrito sepultó a Su Majestad y  además tapó la totalidad de  los huecos de la zona. Por esta gestión del Distrito tenía pendiente unas palabras de agradecimiento y reconocimiento para la Directora del IDU, María Fernanda Rojas, y para la entidad a su cargo, por haber actuado de manera concreta en respuesta a este gesto de la ciudadanía. Actuaron. No exactamente cumpliendo a cabalidad nuestra propuesta (La Inspiración de un hueco), pero actuaron. Por supuesto buscábamos muchísimo más y seguiremos insistiendo. Aun están pendientes las acciones para proteger al peatón y cabe anotar que para el reparo se utilizó asfalto sobre una vía adoquinada. 

No obstante, gestos como éstos, en medio de tanta sordera del gobierno y distancia entre éste y la ciudadanía, cuentan.

Aun no han cambiado el materia

Aun no han cambiado el material

Definitivamente sólo a través de una gestión del gobierno de la ciudad que de respuestas concretas y efectivas a los reclamos y a las necesidades de los ciudadanos, podrá el aparato  institucional del distrito empezar a recuperar legitimidad.

Guerra del Centavo ¿Cuántos niños más?

Contaminación, agresión, muerte, informalidad, inseguridad, caos, anarquía ¿Qué más es la Guerra del Centavo?

La semana que pasó cerró con la siguiente trágica noticia: Conductor que mató a niño en Bogotá tiene 67 comparendos de tránsito.

Ellos iban pasando la calle porque iban para el colegio, fue en ese momento cuando la buseta salió de la nada y embistió a los dos niños, narró un testigo. Todo indica que el bus se voló un semáforo en rojo.

La noticia merecería una primera página en El Tiempo y El Espectador, una vehemente salida en medios por parte del Alcalde de la ciudad, pero además una marcha multitudinaria por parte de la sociedad bogotana (No pasó). Como lo ven la Guerra del Centavo es mucho más que el diario reclamo de millones de conductores de auto de “se me cerró el &%&%&%/& bus”. Se trata de nuestras vidas y la de nuestros seres queridos, y se mueren nuestros niños.

El viernes le tocó a Sebastián Nieto de 6 añitos cuando caminaba hacia su colegio –el Julio Garavito Armando- junto a su amiga Tatiana de 5. Ella, que también fue arrollada, se encontraba el fin de semana en cuidados intensivos con trauma  craneoencefálico y pronóstico reservado. Diana Victoria Perilla es la madre que perdió a su hijo y Patricia Vanegas  la madre de Tatiana. Sucedió en la Cr 68 con calle 38 sur. La Guerra del Centavo mató a Sebastián.

Los hechos suceden durante la administración de la Bogotá Humana que repite y  repite, dice y dice que primero los peatones y primero los niños. ¿Gobierno transformador? ¿Progresista? ¿Antimafias? Pues se encontró con la oportunidad de demostrarlo. Tiene que ser esta. El gobierno debería aprovechar lo sucedido para volcarse con total determinación a acabar de una buena vez por todas con este sí depredador sistema de transporte ¿Qué próximamente el Sistema Integrado de Transporte ordenará el sistema poniendo fin a La Guerra del Centavo? ¡No hay tiempo qué esperar! El viernes murió Sebastián. Entretanto mueren niños.

Nada sería más revolucionario. Nada dejaría más huella hacia el futuro.

Por eso pregunto: ¿Empezando hoy, qué harán el gobierno distrital y la policía de tránsito para poner en cintura a estos buses y sus empresas?

Por otra parte, además de la conducción temeraria de buses y busetas que agrede permanentemente y pone en riesgo vidas, alentados por la ausencia de una regulación efectiva, el caso evidencia la falta de infraestructura física y condiciones reales de seguridad para los peatones (Ver: Su Majestad el Cráter,  La Inspiración de un Hueco,  Una Cebra no basta ¿Hará el distrito su parte? La Cebra de Colores,  El Problema de ser Peatón). La tragedia sucede en un cruce que no da tiempo suficiente para cruzar de manera segura. La madre de Sebastián así lo explicó con voz de rabia e impotencia (Oír audio). En este  y otros casos, la negligencia del aparato institucional de la ciudad, está causando muertes.

El gobierno ya salió a responsabilizar a la empresa de transporte, a la que por supuesto, le cabe responsabilidad. Lo hizo Guillermo Asprilla, Secretario de Gobierno del Distrito. Y está el conductor como directo responsable de lo ocurrido. Ahora bien, creo que sobretodo debemos insistir en lo siguiente: ¿Qué hará el distrito al respecto? ¿Cómo reaccionará y ajustará, mirando hacia adentro, para que esto no vuelva a suceder? Pues si hay algo de lo que no cabe duda en todo esto, es que el señor Wilson Darío Cely nunca debió estar al frente del volante de ese bus. ¡Punto! 67 COMPARENDOS que acumulan 9 millones de pesos.

¿Dónde están los controles? ¿Qué hace esta persona conduciendo un servicio de transporte público, donde se es responsable por la vida de terceros? ¿Cuántos comparendos se imparten al año por pasarse semáforos en rojo? Apuesto a que muy pocos. ¿Exceso de velocidad? Lo mismo. Y así.

Al final, lo cierto es que la gran mayoría de conductores de buses y busetas, son victimarios en potencia. El viernes fue Wilson Darío Cely quién mató a Sebastián; pero bien pudo ser cualquier otro. El sistema se encarga de eso. La ciudad se encarga de eso. Lo mismo pasa con la víctima. El viernes fue Sebastián, mañana podrá ser Andrés, Mariana, Freddy, no sabemos.

¿Y saben cuál es la peor tragedia de todas?

¡Mañana nos levantaremos, saldremos a trabajar y todo seguirá igual!

El tema del alcalde esta semana: las basuras.

¿Qué es la Guerra del Centavo?

La Guerra del Centavo es: inseguridad, contaminación, caos vehicular, desorden, anarquía, intolerancia, esclavitud laboral, informalidad, ley del más fuerte, arbitrariedad en el cumplimiento y la aplicación de la ley, desgobierno, falta de educación.

¿Que más es?

La inspiración de un hueco

Estuvimos trabajando de 10 am a 12:30 pm bajo un sol intenso y picante. Estuvo duro. Pero imposible no estar agradecidos con ese sol. Nada como un día soleado en Bogotá y mucho mejor si es domingo de Ciclovía. Además, la lluvia nos hubiera obligado a aplazar la actividad.

 Ese día, domingo 28 de octubre, todo se alineó para que el homenaje a Su Majestad el Cráter, solitario protector de los peatones en la zona, sucediera. Todas las fichas aparecimos: Yo con las pinturas y unos cuantos rodillos, el Grupo de Agentescultóricos (Colectivo de jóvenes diseñadores) con brochas, rodillos, tizas para demarcar y un batallón conformado principalmente de niñas- y un par de bacanes-, y la caravana de ciclistas de estudiantes de los Andes que llegó con thinner para rendir la pintura y otros cuantos materiales más. Sigue leyendo

Su Majestad el Cráter

Entorno Uniandes

Entorno Uniandes

 Encontrarse con huecos y caer en ellos produce una enorme ira. Son una verdadera pesadilla. Se golpean los carros, nos estallan las llantas, generan trancones, nos causan grandes sustos, incluso, pueden llegar a cobrar vidas. Además se ve mal la ciudad. Muy pero muy mal. Transmiten abandono, descuido y evidencian la deplorable gerencia de la ciudad. Atomizados y en sus miles, son verdaderos porrazos a la autoestima de nuestra urbe. Cada uno de ellos. Auténticos monumentos al mal gobierno.

¿Cuánto le cuesta a la ciudad no mantener su malla vial? ¿Cuánto nos cuesta a sus ciudadanos? Pensemos por un momento en lo siguiente: ¿Cuánto dinero $$$ pueden estarle costando a los taxistas, hablando de pesos que salen de sus respectivos bolsillos (arreglos de vehículo, tiempo, gasolina, dolores de cabeza)? Debemos aceptar que a todos nos afectan y a todos nos agreden. Las Ciclorutas no se salvan. Pensaríamos que la 7ma que es nuestra avenida real y el corazón de la ciudad, no los tuviera, pero ahí están. ¿Los andenes? ¡Igualmente! Todos llevamos.

No todo es malo…..

Pues a pesar de todos los daños y las desgracias que provocan, al poner atención y cambiando el lente, sucede que hay algunos de ellos, contados, en puntos específicos de la ciudad -en ciertas vías-, que se comportan como verdaderos héroes urbanos, cumpliendo una función social crucial para beneficio de todos nosotros ¡Y una tarea en la que lamentablemente muy pocos ayudan! Enormes de tamaño, son huecos que literalmente protegen la vida de las personas que caminamos en esta  hostil ciudad hacia el peatón.

¡Así es! A falta de buenos andenes, semáforos peatonales, controles de velocidad por parte de la policía, consideración y cultura por parte de conductores, etc., a veces, hay huecos. Sigue leyendo

Pico y placa: o el sudoku de la movilidad (¡Incluye soluciones al pico y placa!)

Autor invitado: Carlos F. Pardo, director de la Fundación Despacio: http://despacio.org/

(Sí, al final digo qué va a pasar con el pico y placa y qué debe hacer usted, señor conductor. Pero solo al final)

(Para quienes llegan aquí sin saber el reciente cambio de pico y placa, vean todos los detalles en: http://www.eltiempo.com/Multimedia/especiales/esp_video/picoyplaca/)

Esto es un Sudoku

Esto es un Sudoku

El Sudoku es un juego de increíble popularidad, que yo definiría como un triqui relativamente sofisticado. Consiste en sumar números en diferentes direcciones y que, según unas reglas que me da pereza explicar, deben siempre sumar lo mismo en todas las direcciones (o algo así, pero ya entienden la idea). Es tan popular que incluso venden libros enteros llenos de sudokus, impresos en el papel periódico más chimbo posible y encuadernados con colbón de quinta y por cifras míseras, todo por razones que expondré abajo). Es utilizado generalmente en salas de espera (de consultorios, aeropuertos, en aviones, bancos, etc) y en cualquier situación en la que no sea necesario invertir un nivel de conciencia considerable pues uno debe estar pendiente (de que salga su numerito o que llamen su nombre).

Lo que es peor, mucha gente se jacta de ser “el genio de los sudokus”. La frase “uy, yo le hago cualquier sudoku de una” la he oído más de una vez, cuando en realidad deberían más bien admitir, con vergüenza, que han sido raptados más de una vez en ese juego inútil. En realidad, la esencia de Sudoku está en jugar lo suficiente hasta tener el algoritmo básico de resolución del juego en general, y de ahí se aplica sin mucho nivel de conciencia en todas las siguientes veces que se juega.

Ante esto, uno debería promover, por ejemplo, que la gente dejara de jugar juegos inútiles y, más bien, dedicara ese preciado “tiempo perdido” de la espera en el consultorio a leer Momo, El Principito o incluso Dr Jekyll y Mr Hyde (tres libros muy breves que son fundamentales para entender el mundo). Sí la gente leyera libros como esos en lugar de jugar sudoku, estaríamos en un mundo mucho mejor. En resumen, sudoku no nos deja pensar en lo importante por estar pensando en lo inútil. Solo nos ha recordado cómo sumar números un poquito más rápido, pero no nos ha ayudado a resolver ninguna incógnita significativa de nuestras vidas más allá de cómo invertir los minutos antes de una cita.

1931 Dr Jekyll and Mr Hyde

1931 Dr Jekyll and Mr Hyde

Lo mismo pasa con el pico y placa: es un juego inútil de los gobernantes que nos ha puesto a todos a pensar en diferentes permutaciones numéricas, incluso cuando no nos compete. Es otro triqui sofisticado que implica mover números y horarios, y evaluar los efectos que puedan tener sobre una proporción reducida de la población de la ciudad. Y lo peor de todo es que absolutamente toda la ciudad (incluyendo los que nunca usan carro) están embebidos en entender esas permutaciones, imaginarse “lo que yo haría…”. Sigue leyendo

Por una mejor ciudad, recogiendo un popó de perro a la vez

Este no es un tema ni glamuroso, agradable o estético. Pero sí que es necesario tratar.

La “dulce” ancianita y su mascota

Un par de semanas atrás venía caminando, regresando de almorzar y me encontré de frente con la escena de una “dulce” ancianita paseando a su perro y este que cagaba en pleno andén. Normal, eso hacen los perros. ¿Cierto? Pero al terminar el perro de hacer su vuelta, me percato que la mujer no recoge el popó y que tampoco parece asomársele la intención de hacerlo.

Paso a su lado y le digo: “señora, debe recoger eso”. ¿Saben cómo responde? Se queda muda, pasmada, estática como una estatua, haciéndose la boba, la que no escuchó. Sí. Es una abuelita. Pero en ese momento, pienso, una vil  abuelita. Una aviona, igualita al del bus que se le cierra a todo el mundo. Paso de largo caminando, mirando de reojo hacia atrás. Confirmada mi sospecha. Ahí dejó el bollo para que alguien lo pise u otra persona se lo recoja.

“Señora por Diooooooos” Apuesto a que esta es una de esas señoras, divinamente bien, que viven preguntándose en qué momento se estropeó todo, quejándose de la juventud de hoy y del guache del bus. ¡Vándalos esos! ¡Mechilargos! ¡Mucho indio! Etcétera, etcétera.

¿Qué creen ustedes? ¿Qué al frente de su casa tampoco limpia? ¿Creen que  respondería  igual ante la mirada de un conocido o un vecino?

¿Cómo resocializamos a la abuelita?

Un parque en riesgo y la Media Maratón de Bogotá

Mi experiencia reciente me dice que este no es un evento aislado.

Por estos días me encuentro en la recta final de mi entrenamiento para la Media Maratón de Bogotá (domingo entrante, 29 de julio). La mayor parte de la preparación la he hecho muy temprano en las mañanas en el Parque el Virrey. Realmente son muy pocos los espacios en la ciudad para entrenar de manera tranquila y agradable, lejos de los carros y la contaminación (Yo recomiendo los parques: El Virrey, Nacional y Simón Bolívar). ¡Cómo le hacen de falta parques y zonas verdes a Bogotá!

Pues les confieso que ando realmente fastidiado con este “asuntico” de la caca de los perros. Día tras día, tras día, veo más caca en mi camino que los dueños de sus mascotas no recogen. Y por supuesto, uno la pisa. Y eso huele…..pues a mierda ¿A qué más? Ya he tenido varias malas pisadas. No es casualidad. El hábito parece estarse arraigando. ¡Qué desespero! Sí que es un problema. ¡Ganas de joder! ¿Pero cómo no?

City Etiqute, B.Grand

Claro. Y entonces hay que ser más cuidadosos y ya uno no observa a sus alrededores, no aprecia árboles, el entorno, nada. Se corre con la mirada fija en el asfalto, a la defensiva Sigue leyendo

La Cebra de Colores

“Yo creo que la imaginación, la innovación, es empezar. No podemos tener todas las respuestas. No podemos ser tan arrogantes para pensar que tenemos todas las respuestas. Empezar es importante y contar con los aportes de la gente. Ellos te pueden indicar si vas o no por el camino correcto.”

Jaime Lerner

Un pequeño hombre poniendo su granito de arena. Siendo ciudadano. Nadie se queda por fuera.

Un pequeño hombre siendo ciudadano. Nadie se queda por fuera.

Este sábado que acaba de irse -26 de mayo- pasó algo extraordinario en la ciudad. Cientos de personas participamos en una emocionante iniciativa de acción y expresión ciudadana que se extendió por toda la ciudad. El nombre de la jornada: 100 acciones en 1 día¿El objetivo? Darle a Bogotá. Una invitación a la ciudadanía por otros ciudadanos, no el gobierno, a conectarnos y a actuar generosamente por una mejor ciudad. Un llamado a asumir con creatividad y alegría la responsabilidad que nos atañe por el presente y futuro de Bogotá.

¿Qué pasó? De todo. Una gran variedad de intervenciones, realizadas principalmente por jóvenes, despertaron las calles bogotanas.  (http://100en1dia.com/) Nosotros, el Combo2600, intervenimos el cruce peatonal de la Cr 11 con Cll 87 que conecta el Parque el Virrey. Pintar una cebra de colores fue nuestra contribución. ¡Y cómo hacia de falta! Sigue leyendo

Petro y el Peatón ¿Retórica o Prioridad?

 ”Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.” Gabriel Marcel

Coherencia conceptual

El miércoles de la semana anterior, al cabo de la intervención del alcalde Gustavo Petro en el Gran Foro de Movilidad realizado en la Universidad de los Andes, varias personas del público, comenzando por la moderadora, manifestaron haber percibido una enorme coherencia en su discurso. Como muchos, compartí la opinión, pero diría que principalmente sobre los grandes conceptos. Desestimular el uso del carro, estimular  y mejorar el transporte público, la apuesta por un sistema multimodal y sobretodo la priorización del peatón. ¿Cómo no reconocer que su discurso suena cada vez más fuerte y fluido en lo conceptual y filosófico, y que a medida que pasa el tiempo lo comunica con mayor confianza y seguridad? (Ver el video)  Es innegable que lo viene interiorizando.

Incoherencia real

Ahora bien, pues sucede que “no todo lo que es parece ni todo lo que parece es”.

Por eso quisiera llamar la atención muy puntualmente sobre una afirmación que ha venido haciendo el alcalde desde tiempos de campaña, que reiteró durante el foro, pero que derrumba por completo la consistencia de uno de los argumentos centrales de su política de movilidad, y que también es un principio rector de su visión de ciudad. A mi modo de ver, un verdadero golpe a la quijada de su discurso; una monumental contradicción. Sigue leyendo

Transmilenio y Bogotá: Víctimas de una cultura política

La destrucción de Transmilenio no es de estos días.

Destruyen Transmilenio 9M 2012

Destruyen Transmilenio 9M 2012- William Fernando Martínez/AP

Sus orígenes los encontramos varios años atrás, y la principal responsable de su debacle, sostengo yo, tiene que ser la inmadurez política de nuestro entorno. En ello cabe responsabilidad a muchos: ex alcaldes (exitosos y atroces), medios de comunicación y opinadores,  partidos políticos, y por supuesto que también a los ciudadanos. A todos. Esto último es vital reconocerlo.

¿Por qué? Pues por no hacerlo, y por culpa de esta bendita manía colectiva que nos gobierna de buscar siempre señalar primero culpables, al tiempo, que esperamos vengan “otros” o “alguien” a arreglarnos el problema, y de paso, a decidir por nosotros, es que esto (Bogotá) está como está. Asimismo, por la ridiculez de todos acá de pelearse por su pequeña parcela, por defender minifeudos, todos creyéndose el protagonista de la película, cuando a la hora de la verdad se están auto-derrotando; y todos mientras tanto, perdiendo acá abajo. Sucede a nivel de la política de la ciudad y sus protagonistas, Transmilenio es una clara víctima de esto, pero igualmente se observa a nivel de las interacciones entre sus ciudadanos. Es una cultura que además de egolatría y personalismo, implica cortoplacismo, y una marcada ausencia de empatía colectiva.

Réplica miniatura de Transmilenio

Réplica miniatura de Transmilenio

Todos tiramos para nuestro lado, sintiendo que el avance y las victorias de los demás, son nuestras derrotas. O viceversa, sentimos que ganamos, sólo si el otro pierde; nunca cuando gana. De esta manera……. no sólo NO peleamos por lo significativo, sino que en el camino enterramos nuestros avances colectivos. Los más importantes, sin duda, ya que transforman físicamente ciudades, pero además los corazones de su gente y sus expectativas del futuro.  Y eso lo logró TM. Sigue leyendo

Las motos y su más grave pecado

Las motos en Bogotá son hoy por hoy el mejor sinónimo de la palabra atajo y el reflejo de la anarquía que se vive a diario en sus calles. No les aplica el pico y placa, no pagan parqueaderos -¿Para qué si el andén no les cuesta $1 peso?-, no respetan carriles y turnos en la vía, tampoco pagan peajes, no les aplicó el día sin carro, zigzaguean peligrosamente en todo momento adelantando carros hasta pisar la cebra, transitan campantes por andenes y ciclorutas amenazando peatones y ciclistas, ponen en peligro las vidas de personas que descienden de buses y busetas, y cuando lo ven conveniente, la contravía les resulta irresistible.

Son un peligro andante para los demás y para ellos mismos. Así se puede observar en las calles, y así lo comprueban las estadísticas. Entre los distintos actores de la vía, los motociclistas registran las tasas de accidentalidad más altas (2.665 muertes y 20.471 heridos en 2010), y después del desamparado y desdichado peatón, son quienes mueren con mayor frecuencia (Así fue en el mes de enero 2012).

A su crecimiento exponencial (pasaron de 43.714 en 2005 a aprox. 270.000 en 2012), han contribuido factores como lo baratas que resultan –eficientes en gasolina, pocos impuestos, bajo costo de su seguro de accidentes, no pico y placa, no parqueadero-, la posibilidad de evadir trancones (violando normas y todos los códigos de respeto en la vía), el indignante sistema de transporte público (“Guerra del Centavo”), que todo aquel que puede, evita, la facilidad para obtener una licencia, pero todo lo anterior, permitido en buena medida por la inexplicable demora de parte de los Gobiernos Nacional y Distrital, para entrar a ordenar el tema.

¿A qué debemos la espera? No lo sé. Pero entretanto, su número crece, el desmadre en las vías aumenta, se multiplican los lesionados y los muertos; el problema se extiende. ¿Y la solución? Pues se hará progresivamente más difícil. La nutrida sección de Vehículos de El Tiempo informaba el pasado sábado que el número de nuevas motos matriculadas en el país durante el 2011 fue de 510.730. Nuevos autos matriculados: 324.570.

Moto sobre Plaza

Moto sobre Plaza

Ahora bien, de toda la variedad de infracciones e imprudencias que cometen, la más grave ¡de lejos! tiene que ser la de asumir los andenes o ciclorutas como extensiones de las calles. ¿Hay lugar para las motos sobre los andenes? De ninguna manera. Absolutamente NO. Las aceras son terreno sagrado para peatones y vehículos no motorizados como bicicletas, patinetas y patines. Son el lugar de madres llevando en coche a sus chiquitos y de personas en sillas de ruedas. Son el lugar donde niños juegan y los abuelos pasean. Y sin embargo, lo anterior claramente no aplica en Bogotá, y cada día que pasa resulta más normal y frecuente, encontrarse con motociclistas trepados sobre andenes. Sigue leyendo

La ciudad y los huecos eternos

El artículo se publicó en El Espectador

Absolut Bogotá

Absolut Bogotá

Hace unos días, regresando de vacaciones, encontré mi carro pinchado. ¿Qué hacer? Nada, resignación, cambiar rápidamente la llanta y dirigirme inmediatamente al montallantas. Valor del arreglo: $49.000. Tocó vulcanizarla, doble parche, cada uno a $19.000 más mano de obra. Precios del norte de la ciudad. Alguna vez un taxista me decía que por $10.000 le hacían la vuelta. Da igual, a todos nos drenan dinero.

Lo más lamentable es la pérdida de nuestro valioso tiempo con amigos, familia, esparcimiento y productivo. También se va nuestra capacidad de aguante y tolerancia ante el caos de la ciudad.

Uso muy ocasionalmente el auto, pero cuando lo hago, y procurando cuidado, igual me es imposible evadir los $$*&* huecos. No habían pasado dos días y ¡tenga!, caigo en uno en plena Séptima con calle 67, costado Norte-Sur. Gigantesco, de los estalla llanta y dobla rines. Cráter. Son trampas que no avisan. ¡No hay derecho! Ni la arteria principal de la ciudad se salva de este padecimiento.

Y entonces vuelven el malestar, la rabia, la impotencia y la resignación. A visitar de vuelta a los amigos del montallantas. Más tiempo y dinero extraviados. Más bronca con esta ciudad y la ineficaz y mediocre gestión de su gobierno.

Pasadas tres semanas el hueco sigue ahí. Por supuesto, más grande y amenazador. ¿Por qué no se adopta un sistema de contratación para el mantenimiento de la malla vial que en efecto garantice su mantenimiento rutinario? Por ejemplo, que se les pague a los contratistas contra la permanente buena condición de las vías, con pagos periódicos basados en resultados; es decir, basado en el buen estado de las vías. Se deja de pagar por intervención y volumen, y comenzamos a pagar por servicio y calidad

¿De qué nos sirve reparar las vías si al poco tiempo reaparecen los huecos? ¿Por qué vías que están en buen estado son reparchadas sistemáticamente, mientras vías con huecos de tamaño considerable permanecen sin atención? La cuestión es de incentivos.

Esquemas de contratación que recogen estos principios (contratación por niveles de servicio) han sido utilizados con éxito en Canadá, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Argentina, Perú, Chile, y otros.

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El reclamo ciudadano por el deterioro de la malla vial es absolutamente legítimo. No es capricho.  La administración de la ciudad necesita adoptar un sistema más efectivo, transparente y permanente de mantenimiento de la malla vial; de tapar sus huecos. Basta de excusas coyunturales como el invierno. A este problema crónico, que desangra sistemáticamente de recursos a la ciudad y a sus ciudadanos, que tanto afecta la movilidad y pone en riesgo vidas humanas, y agota nuestra paciencia, se le puede y debe poner fin.

**En días recientes, después de escrito el artículo, el hueco que lo inspiró finalmente fue tapado. Agradecer al IDU y al nuevo gobierno de la ciudad. Atender el corto plazo no deja de ser importante, pero esta es una problemática que requiere de una solución estructural para el mediano y largo plazo. 

En sus marcas, listos… ¿ya? (Peajes Urbanos)

Gustavo Petro anunció que durante su gobierno empezará la implementación de un sistema de pago por congestión con el fin de aliviar el trancón, y que a partir de su puesta en marcha vendría el desmonte progresivo del Pico y Placa. ¿No se estaría apresurando?

¿Ya Pagó? Londres

El esquema consiste en que para entrar a ciertas zonas de la ciudad, quienes opten por utilizar el auto particular, deberán pagar una tarifa, cuyo recaudo se destinará a la ampliación y el mejoramiento del sistema de transporte público. Sistemas como el planteado funcionan con éxito en varias ciudades del mundo, siendo quizás Londres, Singapur y Estocolmo los casos más conocidos y citados.

Hay que aplaudir esta apertura del nuevo alcalde de buscar en los éxitos de otras ciudades, alternativas a los problemas de Bogotá. Pero para ello hay que informarse a fondo y partir siempre de reconocer la naturaleza y posibilidades de la ciudad con objetividad.

En medio del debate que abrió su propuesta, y sus alusiones a ejemplos internacionales para respaldar sus ideas, un twittero le dijo: “Hombre, cómo va a comparar el circuito de movilidad parisino o londinense con el bogotano; aquí se usan autos porque no hay más”. Otro le preguntó: “¿Eso sí se puede comparar así de fácil?”. Razonable pregunta. Petro respondía invitando a otro incrédulo a que conociera el sistema de San Francisco, Estados Unidos para que viera que la idea “sí funciona”.

Interesado en la evidencia, busqué en Google y Wikipedia. ¿Saben hace cuánto contempla San Francisco la posibilidad de adoptar el sistema? Desde 2004. Los estudios sólo empezaron en 2006. ¿Prueba piloto? Será en 2015. Hoy no ha entrado en funcionamiento. ¿Desconocimiento? ¿Ligereza del alcalde?

Los esquemas de Londres, Singapur y Estocolmo hacen parte de un amplio conjunto de estrategias dirigidas a administrar la demanda del tráfico —altos costos sobre la propiedad de los autos, rigurosas políticas para el estacionamiento, fuerte cultura de la bicicleta— pero, lo más importante, se apoyan en sistemas públicos de transporte con calidad y cobertura superiores al de la Bogotá de 2013 (con Fase III de Transmilenio y SITP debidamente implementados).

La implementación del sistema es bastante más compleja de lo que puede sonar la idea. Toma tiempo, requiere de estudios, cuesta y, además, suele padecer de resistencia política y escepticismo ciudadano. ¿Realmente se siente preparado el alcalde Petro para introducir prontamente un sistema de estos que garantice su éxito? ¿Está lista la ciudad?

Bogotá nos exhorta: No más improvisación.

Artículo en El Espectador: En sus marcas, listos… ¿ya?

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Nota Complementaria

No puedo estar más de acuerdo con el camino que sugiere un esquema de “cobros por congestión” o “peajes urbanos”, que busca: 1) racionalizar el uso del auto, y concretamente, desestimularlo; castigando a quien congestiona y contamina 2) mejorar y ampliar el sistema de transporte público masivo de la ciudad; buscando estimular su uso; favoreciendo un sistema más eficiente y menos contaminante 3) centrar el esfuerzo de movilidad de una ciudad en mover personas, no automóviles; y 4) que advierte que el problema del trancón nunca será resuelto, no principalmente,  por la vía de construir más vías, así ello contraríe nuestra  más fuerte intuición; -Ley fundamental de la congestión vial: nuevas vías, generan nuevo tráfico, por ende, el trancón no acaba-.

La pregunta o propuesta debiera ser: ¿Qué necesitamos hacer hoy, y qué podríamos hacer a mediano término para preparar un sistema como el propuesto? Además de las grandes obras, o la introducción de sofisticados sistemas, lo que verdaderamente nos reclama el desastre bogotano de los últimos años, es apostarle a la consolidación de un proceso de mejoras incrementales. Buenas ideas, chambonamente implementadas, sólo ayudan a deslegitimar valiosas alternativas, y a erosionar la confianza del ciudadano en su gobierno.

Recursos Relacionados

Una ciudad para vivir

“Cuando miras una ciudad, es como leer los sueños, las aspiraciones y el orgullo de todos los que la construyeron.” Hugh Newell Jacobsen

Fuente: Revista Semana

Fuente: Revista Semana

A la pregunta, ¿Cómo quiere que lo recuerden los bogotanos cuando salga de la Alcaldía en una frase?, el recién elegido alcalde de Bogotá respondió lo siguiente: “Como el alcalde que logró superar la segregación social en la primera infancia.” No podemos sino desearle lo mejor en este frente. Un reto sin duda loable, así como una inversión estratégica e inaplazable para la ciudad. Y sin embargo, parece más un juego de palabras, propio de quién promete mucho, pero a la vez,  a nada concreto se compromete. Y me refiero especialmente, en lo que atañe a la Bogotá perceptible. Esa con la que interactuamos a diario sus ciudadanos; la ciudad que apreciamos y vivimos con nuestros cinco sentidos.

Pensando en el futuro de la ciudad, los invito a preguntarnos lo siguiente sobre lo que nos pasó en Bogotá durante las pasadas dos administraciones: ¿Cómo evolucionó la ciudad hablando de la experiencia del ciudadano en las calles? ¿Cuál es la ciudad que hoy se presenta ante nuestros sentidos? ¿Es más segura, más amable, es más vivible? ¿Qué nos dice la superficie actual de la ciudad? ¿Vivimos en una mejor ciudad?

Mmmmm…..pues al cabo de 8 años, al cierre de la administración Moreno, en plena temporada navideña, la ciudad se encuentra absolutamente colapsada. ¿No cree? ¿Se siente capaz de refutar esta afirmación? Salga y vea no más; hágalo con cuidado. La infraestructura de la ciudad está vuelta pedazos –alud circunvalar, los millones de huecos, carrera 11-, barrios enteros sumergidos bajo las aguas fétidas del Río Bogotá, el trancón ha cobrado dimensiones ridículas, la sensación de inseguridad no cede, la confianza de la ciudadanía hacia su gobierno y la justicia se encuentra completamente erosionada, la distancia entre ciudadanos y policía se acrecienta; la intolerancia reina, el descuido general por el bienestar colectivo se impone. Las calles son del más fuerte, y de los más avivatos y atravesados.  ¿La autoestima de la ciudad y sus ciudadanos? Literalmente arrastrándose.

Y es entonces, de cara a este presente tan difícil que enfrentamos, ante una realidad tan contundente, que las palabras del alcalde electo parecen dirigidas a otro escenario.

Aquí no hay de otra. El próximo alcalde deberá centrar toda su atención en Bogotá.  Deberá ponerse en los zapatos del ciudadano de a pie. Deberá observar con detenimiento y curiosidad sus calles. Deberá bajarse a la escala del ser humano, aquella en la que las personas tocamos y vivimos la ciudad, y arrojar resultados allí (seguridad, transporte, convivencia, cultura ciudadana, infraestructura urbana, espacio público, contaminación, basuras, etc.). Deberá honrar su frase de campaña de una “Bogotá Humana Ya”; pero que sea de ver y del diario vivir, y que nos toque a todos. Ahí está el reto.

Definitvamente será en hechos visibles, que lleguen y toquen al ciudadano, donde aguardará impaciente la legitimidad del nuevo alcalde como líder de esta difícil, hoy desbaratada, pero a la vez, formidable ciudad. ¿Cómo será la ciudad visible al cabo de sus primeros 6 meses? ¿Al cabo del primer año, del segundo, y por supuesto, al cierre de su alcaldía? ¿Cómo vivirá el ciudadano de a pie su ciudad? Preguntas para tomarse muy seriamente, por Petro y su equipo, y por nosotros los ciudadanos.

Jaime Lerner, el afamado exalcalde de Curitiba, consultor internacional de ciudades por más de 40 años, no se cansa de repetir lo siguiente: “La ciudad no es un problema, sino una solución.” Insiste en que hay que moverse rápidamente y hacer, que “cualquier ciudad del mundo puede mejorarse en menos de 3 años……lo cual, no es una cuestión ni de escala, como tampoco de recursos financieros.” Al final, la capacidad de realización, de proyectar una visión y aterrizarla a la realidad,  de hacerla visible y vivible, es realmente lo fundamental.

El Monstruo de la Corrupción

¿Conocen al Monstruo de la Corrupción? ¿Lo han visto rondar la ciudad? ¿Tiene nombre, o se le conoce sólo por Monstruo?

Pues por estos días recorre la ciudad junto al candidato al Concejo, Juan Carlos Florez, cabeza de lista de Mockus, el Monstruo de la Corrupción. Como pueden ver, es enorme y espantosamente feo. Un gran trabajo el de quienes lo fabricaron; su fusión de parecidos con algunos de nuestros más emblemáticos políticos, funcionarios públicos y contratistas señalados por graves actos de corrupción se reconoce.

Monstruo de la Corrupción

Monstruo de la Corrupción

Flórez ha sido un aguerrido y locuaz denunciante del Carrusel de la Contratación en Bogotá (Ver su Blog, Al Grano, http://www.lasillavacia.com/users/jcflorez), con la virtud y el mérito de haberlo hecho como ciudadano, ajeno a investiduras y funciones que se lo exigieran. Para su actual campaña al concejo, y consecuente con sus predicados, el candidato puso en el centro de sus prioridades y discurso, la urgente necesidad de combatir la corrupción. No veo como otra causa pueda superarla en importancia. No en medio del millonario escándalo y la colosal crisis que nos deja a los bogotanos. Sigue leyendo

Viviendo en la Ciudad Sin Fin

 Introducción de la Publicación:  Living in the Urban Age, Rocky Burdett y Phillipe Rode, Why Cities? Why Now?

Living in the Endless City-Viviendo en la Ciudad sin Fin es la segunda parte de un proyecto del London School of Economics y La Sociedad Alfred Herrhausen del Deutsch Bank que estudia el crecimiento y los procesos de las ciudades más grandes del mundo: The Urban Age Project-Proyecto de la Era Urbana. Su primera parte, Endless City, Ciudad sin Fin estudió los casos de Nueva York, Ciudad de México, Shanghái, Londres, Johannesburgo y Berlín. Para esta segunda parte, se seleccionaron Mumbai, Estambul y Sao Paolo, por ser las ciudades con los ritmos de crecimiento más acelerados de la actualidad. Para las próximas décadas se vaticina que Mumbai superará a Tokio y Ciudad de México, convirtiéndose en la ciudad más  grande del mundo con 35 millones de habitantes.

Lo recomiendo por su contenido analítico y seria documentación de los casos, pero también porque cuenta con un nutrido material fotográfico, mapas y una amable visualización de cifras a través de infogramas, lo que facilita su lectura para cualquiera que encuentre interés en el tema de CIUDAD. La tendencia global hacia la urbanización es una realidad que alcanzará dimensiones colosales en el siglo actual; para el 2050 el 75% de la población vivirá en ciudades, hoy lo hace el 53%.

Dicen sus editores que “las ciudades que hoy día están siendo construidas y transformadas tendrán consecuencias muchísimo mayores tanto a nivel local como globalmente. Y la manera como están cambiando no es la más alentadora. Las investigaciones desarrolladas por el proyecto…..encuentran que las ciudades se están volviendo espacialmente más fragmentadas, socialmente más divididas y medio ambientalmente más destructivas.” Detrás del proyecto hay un claro mensaje de urgencia: “¿Estamos a punto de repetir los mismos errores, pero en una escala mucho más grande y dramática?”.

 En vista de la manía que nos caracteriza a bogotanos y colombianos, de mirarnos excesivamente el ombligo –mi opinión-, me parece que su enfoque comparativo-internacional cobra especial valor para tratar de entender la realidad de nuestra ciudad en el marco de una perspectiva amplia y actualizada de los procesos que adelantan otras grandes urbes del mundo.

When the Classrooms flooded, schools took to the streets- Cuando las aulas se inundaron, el colegio se traslado a las calles

Mumbai-India, When the Classrooms flooded, schools took to the streets- Cuando las aulas se inundaron, el colegio se traslado a las calles (Fotografia obtenida del libro)

Las ciudades del mundo comparten problemas similares. ¿Podríamos pensar en compartir soluciones? Me gustaría preguntarle a quienes aspiran gobernar Bogotá: ¿Qué ciudades del mundo inspiran algunas de sus propuestas de gobierno? ¿Encuentran en lo hecho por otras ciudades del país algo que valga la pena  intentar replicarse para Bogotá? ¿Qué?

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Finalmente, los dejo con un aparte de su prólogo, pues me pareció que describe y define con gran sensibilidad y acierto lo que son las ciudades, y porque al leerlo sentí que me hablaba de Bogotá:

“Las ciudades son programas políticos hechos visibles. Son espejos de la sociedad y de los sistemas de gobierno del país donde se encuentran. Las ciudades que son exitosas demuestran la viabilidad de sistemas sociales. En ellas, todos los problemas y conflictos del mundo se concentran en un espacio confinado. Primero, Segundo y Tercer mundo entran en contacto en las grandes metrópolis en crecimiento. Las ciudades tienen que lidiar con confrontaciones religiosas y culturales, terrorismo, crisis económicas, pandemias, y por supuesto, fenómenos migratorios. Sigue leyendo

Arturas Zuokas vs. El Estacionamiento Ilegal

Acciones que dicen mucho

Sin duda que en Bogotá,  los principales amenazados por una campaña contra el estacionamiento ilegal, serían los propietarios de la gama de carros de lujo y blindados. Nada menos que la gente más prestante de la sociedad capitalina y los círculos de poder nacional.

Prohibido parquear, no para mi

Prohibido parquear, no para mi

Hablamos de políticos, grandes empresarios, periodistas, que generalmente además, se acompañan de escoltas y policía. Otra demostración de comportamiento ejemplar por parte de nuestra dirigencia.

No están solos. Por supuesto, muchos ciudadanos, cuando lo ven posible,  también lo hacen. “Avispados” que somos.

Pero aquí el punto es que ni unos ni otros tienen más o menos derecho a violar las normas -a obstaculizar o afectar el tráfico- y por el lado de la autoridad, esta debiera ejercer su facultad de multa y castigo por igual, con consistencia para todos los vehículos. ¿Pero lo hace? Claro que no.

Parquear ilegalmente el carro en Bogotá es una acción que agrava directa e inmediatamente el tráfico del sector y de la ciudad en general. De parte de los ciudadanos es un acto de irrespeto, desconsideración, conchudez, y egoísmo. También de autodestrucción, porque contribuye al trancón, y con ello desmejora automáticamente su bienestar y calidad de vida. Por parte de los que se creen importantes, y por ende,  con derecho a hacerlo, es aun más grosero. Es un abuso de autoridad, con un mensaje implícito para los demás, de que hay ciudadanos de primer y segundo nivel.

Vemos entonces como de un acto aparentemente pequeño, y que fácilmente se trivializa, se producen una serie de externalidades negativas que van más allá de la movilidad, y que nos hablan con mucha franqueza de la ciudad en la que vivimos, de su gobierno y autoridades, y de la sociedad y las personas que la habitamos.

La equidad no es solo cuestión de redistribución de la riqueza, acceso a educación y salud, o tributación,  sino que también debe manifestarse en la regulación de comportamientos y sanción de infracciones. No hay lugar a tratos  preferenciales.

En esto tiene que haber voluntad política por parte de las autoridades, mucha consistencia en la aplicación de la ley y la regulación de los códigos de convivencia, así como autorregulación por parte de la ciudadanía.

Arturas Zuokas, Alcalde de Vilnius, capital de Lituania, explica por qué lo hizo:

“Quería enviar un mensaje claro. Personas con autos costosos no pueden parquear donde les parezca, ignorando los derechos de peatones y ciclistas.””Demuestra falta de respeto, lo cual no será tolerado. Por supuesto, se tiene que tener sentido del humor en mi campo de trabajo, y pensé que esta podría ser una manera efectiva de llamar la atención sobre la intención que tiene la ciudad de combatir de forma proactiva el parqueo ilegal.”

¿Habrá llegado el mensaje? Seguro. Queda esperar que se haga cumplir.

**** ¿Qué opinan los candidatos? ¿Se comprometen a sancionar el parqueo ilegal de todos, punto? Sería una acción de gobierno que nos permitiría ver y sentir el cambio desde el día uno de la nueva administración.  Aportaría al orden de la ciudad, ayudaría a descongestionar, enviaría un mensaje de autoridad, así como de consistencia e igualdad en la aplicación de las normas y sus sanciones.  Y ojo, este es sólo un ejemplo entre muchas otras pequeñas cosas y acciones que se pueden emprender en medio del esfuerzo por recomponer el rumbo de la ciudad. No todo es asunto de metros y autopistas urbanas.

Los dejo con esta fotografía de un policía que a través de un dispositivo que toma fotos, registra la infracción, e impone la multa. El conductor ni siquiera se encuentra en el carro.

Policía impone multa utilizando tecnología

Policía impone multa utilizando tecnología

Hay tecnología, están las normas, hay policías. ¿Y voluntad política?…….

Travel Warning para Todos

Inseguridad e Intolerancia, Junio 20 de 2011, El Tiempo

Inseguridad e Intolerancia, Junio 20 de 2011, El Tiempo

Llegado a este punto, creo que la Alcaldía de Bogotá debería reforzar el Travel Warning (advertencia sobre inseguridad) que la semana pasada emitió la Embajada de Estados Unidos con uno propio, o calcado si quiere, pero dirigido a todos los que residimos en Bogotá. Cachacos, costeños, paisas, españoles, chinos, coreanos, venezolanos, pastusos, todos. ¿O es que no estamos siendo igualmente víctimas de la inseguridad y la violencia a la que se refiere la embajada gringa? Por supuesto que sí. Nos asaltan en los buses, nos chalequean en TransMilenio, nos atracan en las calles, somos víctimas de paseos millonarios, nos bajan los espejos en los semáforos, nos roban el carro, etc.

Indice de Inseguridad en Bogotá, Mayo 27de 2011, El Tiempo

Indice de Inseguridad en Bogotá, Mayo 27de 2011, El Tiempo

Nadie se cree el cuento de que la criminalidad ha disminuido en Bogotá. Es imposible. Que las cifras así lo indican, que la estadística nos lo confirma, que el indicador ha caído en tanto. Paja. No hay que ser un genio para darse cuenta que en Bogotá, -igual será en las otras ciudades del país- la gente no denuncia o lo hace MUY poco. Presiento que porque siente que al hacerlo nada gana y será tiempo perdido. Hay un subregistro de incidentes considerable, y así, las cifras oficiales carecen de credibilidad.

Por el otro lado, los ciudadanos constatamos a diario, en persona propia, esa violencia y esa inseguridad que el gobierno de la ciudad pretende desconocer. Que cuando no es directamente, pues la sentimos a través de terceros que nos comentan de sus propios casos como víctimas. Hablamos de nuestros hermanos, amigos, padres, colegas, en fin; personas de carne y hueso, que conocemos y queremos. Entonces, además del temor que sentimos por lo que nos pueda pasar, está ese miedo, a veces peor, de lo que a los otros pueda ocurrir. ¿Miedo injustificado? De ninguna manera. Una cantidad considerable de incidentes involucran armas blancas o de fuego, y está probado, que en Bogotá, a diferencia de muchas otras partes del mundo, los delincuentes son más dados a emplear el arma, a herir de gravedad, a matar a su víctima.  (Ver artículo Revista Semana Las víctimas mortales de robos en Bogotá)

Todo esto es grave, pero lo peor sí tiene que ser que el  gobierno de la ciudad demuestre tan pobre sintonía con la realidad y con la ciudadanía. Preguntada recientemente sobre el clima de inseguridad en la capital, la actual Secretaría de Gobierno del distrito tiene agallas  para afirmar que Bogotá es hoy una de las ciudades más seguras del mundo, independientemente del pequeño robo que a veces nos mortifica.”

¿Dónde vive esta persona? ¿Cómo no sentirnos aún más expuestos cuando al frente tenemos un gobierno que se repite una y otra vez con un libreto que nadie cree?

Entonces, ante la cruda realidad, y esta evidente ausencia de juicio por parte del gobierno de la ciudad, la Embajada de Estados Unidos emite una advertencia que se puede resumir así:

No de PAPAYA. No salga allá, no coja taxi así, no se exponga al espacio público, no se resista, etc. Sálvese el que pueda. Sigue leyendo

Conejo al Pico y Placa: Patrocina Dodge RAM

Sin Pico y Placa
Sin Pico y Placa

Por tan sólo 60 millones de pesos usted se puede dar el gusto de empeorar el trancón de todos los días. Ah, y no lo dude, también contribuirá un poco más a la contaminación del aire que usted y todos los demás respiramos.

 Es perfecta para los huecos de Bogotá, y además, entre más grande, por supuesto, será víctima de significativamente menos embestidas por parte de buses, taxis, escoltas y la plaga de atravesados que conducimos por Bogotá.

 “Tan pendejos o tan pobres los demás que no se compran una de estas. Con razón estamos tan jodidos en esta ciudad”.

¿Qué ciudad queremos?
¿Qué ciudad queremos?

Dodge RAM: Patrocinador de una ciudad más contaminada, trancada, agresiva, promotora del egoísmo, individualismo, la avidez y el consumismo.

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Jaime Lerner, Ex Alcalde de Curitiba, Brasil, Transformador de Ciudades

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“Yo siempre suelo decir que el carro es como la suegra. Tienes que tener una buena relación con ella, pero ella no puede dirigir tu vida. Porque cuando la única mujer en tu vida es tu suegra, tienes un problema.”

Jaime Lerner

A quienes interesan los temas de ciudad y desarrollo urbano y no conocen a Jaime Lerner y sus ideas sobre movilidad, sostenibilidad, ciudad y urbanismo, los invito a que se maravillen con esta sencilla pero contundente reflexión y narrativa alrededor de las posibilidades de transformar nuestras ciudades y el legado que deja al mundo su gestión como exalcalde de Curitiba, Brasil.

Arquitecto de profesión, Jaime Lerner fue alcalde de la ciudad brasilera de Curitiba en tres períodos distintos (1971-1975, 1979-1983, 1989-1992). Su creación/desarrollo de mayor impacto y reconocimiento mundial tiene que ser el Sistema de Buses Rápidos, o lo que es lo mismo al Sistema de Transmilenio de Bogotá. Originado en Curitiba, Brasil en 1974, tuvieron que pasar 25 años desde creado para que dicho sistema fuese adoptado por otra ciudad del mundo; la cual fue Bogotá en el año 2000.

No obstante la importancia de este legado, explicado por el propio Lerner en esta charla, considero que lo más importante es prestar atención a los principios generales que expone; a sus conceptos de ciudad y principios de gestión para transformarla.

Anteriormente presenté a Dave Meslin y sus reflexiones sobre el por qué de la indiferencia ciudadana frente a los asuntos públicos (Antídoto contra la Apatía).

No me cabe la menor duda que de haber más líderes como Jaime Lerner en la política y al frente de nuestros gobiernos, la motivación de la ciudadanía a participar de lo público sería considerablemente mayor, así como seguramente más genuina, generosa y dinámica. El déficit es grande.

No deje de ver el video. Lo disfrutará.

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