Archivo de la etiqueta: movilidad

Cebras por la Vida ¡Un ejercicio de ciudadanía activa!

CEBRAS (1)Este sábado entrante estaremos a las 11 am en la intersección de la Calle 72 con Carrera 9 lanzando el proyecto Cebras por la Vida. En el marco del proyecto 100en1Día, haremos una pintada de pasos de cebra que adornaremos con mucho color y expresión ciudadana. Todos están muy invitados a participar en esta fiesta que reclama por el derecho  de  todos los bogotanos a caminar de manera segura y digna. 

¿Qué busca Cebras por Vida? Puntualmente, dignificar el lugar de quienes caminamos en Bogotá. Darle al peatón el lugar que se merece. Priorizarlo y cuidarlo. “Queremos enseñarnos y enseñarle a la ciudad y demás ciudadanos sobre la importancia de priorizar, proteger y dignificar al peatón.” Decía en una nota anterior que “pensar en el peatón es obligarnos a mirar de manera amplia y comprensiva los aspectos más críticos de la ciudad, pensando siempre primero en las personas, no en el auto particular y sus exigencias. Es esta quizás la motivación más extraordinaria para hacer de Bogotá una ciudad tolerante, incluyente, amable con el medio ambiente, compacta, limpia, cálida y segura para todos. “

Lo invito a responder: ¿Por qué Cebras por la Vida? ¿Por qué son importantes las cebras?

Las siguientes son las respuestas de los aliados del proyecto a esta misma pregunta:

Sebastián Castañeda, Combo 2600

Combo2600

Cebras por la vida porque la vida de la ciudad son sus peatones. La experiencia de la ciudad está ligada a los tiempos y las condiciones que tengamos para disfrutarla, tiempos y condiciones que en medio de la congestión urbana se hacen cada vez más escasos. Cebras por la vida es la reivindicación del derecho a caminar la ciudad, de pensarla y sentirla próxima con cada paso que demos, reconociendo su singularidad y aprendiendo de sus formas.

Es la recuperación del espacio y  la dignidad del peatón, es devolverle a la ciudad su fuente de sentido; la calidad de vida y la seguridad para sus habitantes.

Cebras por la vida porque somos muchos los que creemos que la ciudad es más que un océano de flujos vehiculares.

Follow @SCastanedaS

Gustavo Martínez, Ciudadano, Funcionario Secretaría de Movilidad

Como peatón con discapacidad motriz la cebra es la única zona de circulación segura  en la ciudad para atravesar una  calzada, por lo general,  desacatada por el conductor que olvida por completo su condición de peatón, segundos antes de subirse al volante. Falta mucho por entender  la movilidad de la ciudad regulada por este código urbano.

La Ciudad Verde

Carlos Cadena, La Ciudad Verde

En una ciudad donde el carro es rey, el peatón deja de existir. Cada mes en Medellín mueren entre 12 y 15 peatones y más de 50 son heridos, la gran mayoría son mayores de 50 años. En Bogotá, cada año mueren entre 250 y 300 peatones. En todas las ciudades de Colombia, los peatones son actores críticamente vulnerables en las vías.

La cebra reivindica simbólicamente al peatón como el verdadero rey del espacio público.

Follow @CadenaGaitan

Alejandro Medina, A los Andes en Bici

Pintar una cebra es pintar Vida….

Las cebras son el espacio vivo del asfalto en las calles. Sobre éstas cruza la base de la ciudad, la unidad fundamental: la persona. La cebra es un símbolo de convivencia, de tolerancia y de respeto, de amistad, y nos recuerda lo frágiles que somos.

Sin embargo, el estado en que se encuentran es un reflejo de la poca importancia que el Distrito les  ha dado. Las cebras son una especie en vía de extinción: muchas ya desaparecieron, y otras más están deteriorándose.

Por eso, pintar una cebra es un acto simbólico de la gestación de vida sobre las calles y de  la preservación de quienes las cruzan, y es la muestra de que sí puede haber una ciudadanía activa y consciente. Por eso invitamos a que se unan al plan, para que entre todos pintemos una vida.

Follow @Alejandro__M

Follow @ALosAndesEnBici

Lariza Pizano

Las cebras son importantes porque son una reivindicación de la humanidad del peatón, frente a la maquina. Y son reivindicación, también, de algunos valores: la libertad, la liviandad, y la batalla contra el mundo material en el que el carro y el metal priman sobre la carne y el hueso. Son un logro ciudadano. Son un símbolo de este logro y del derecho a defender la vida.

Follow @lpizanor

Carlos Pardo, Fundación Despacio

Despacio.org

Para quienes conocen la historia del transporte, saben que la cebra es realmente la concesión que los peatones  hicimos hace un poco más de 100 años (en 1896, en Bridge Street en Londres, para ser exactos) con los automóviles para acordar unas “reglas de la vía”. Aunque algunos no estamos totalmente de acuerdo con su existencia, la preferimos a la ilógica imposición de puentes peatonales y a la impune invisibilización del peatón que se ve en las calles donde ni siquiera hay cebras, ni cruces, ni nada.

Las cebras son nuestro escudo para apaciguar esas ciudades donde se privilegió el vehículo veloz sobre el espacio vivo, y si en realidad son nuestro escudo entonces qué mejor que usarlo donde nos parece prudente, relevante y necesario. Y, para más rabia de quienes estén en desacuerdo, se rompe la monotonía y funcionalidad del blanco sobre negro para integrar la variedad y significado del color. Por eso se hacen las cebras por la vida, y ojalá se hagan en cada rincón inhóspito de las ciudades del mundo.

Follow @carlosfpardo

Andrés Felipe Vergara, Ciclopaseo de los Miércoles y Mejor en Bici

Ciclopaseo de los Miércoles

Las cebras son el espacio sagrado del peatón y en algunas ocasiones del ciclista. Eso ha permitido salvar vidas, pues esta señal visual hace que algunos conductores reduzcan la velocidad de sus vehículos y comprendan que la cebra es la extensión del espacio para el peatón o para el ciclista. Las cebras hacen más seguros los viajes a pie y en bicicleta en la ciudad, pues busca equilibrar las fuerzas que hay entre un automotor y un peatón o un ciclista, dándole mayor relevancia e importancia al ciudadano que se transporta en un medio más sostenible pero más frágil.

Bogotá tuvo un proceso positivo con la implementación de las cebras y por el respeto hacia los actores más débiles de la movilidad, lo que se tradujo en cultura ciudadana y pacificación del tráfico, en convivencia y menos personas muertas. Sin embargo, ese proceso se truncó y muchas cebras desaparecieron de la ciudad, poniendo en riesgo a peatones y a ciclistas, y a personas en condición de discapacidad.

Por eso, de manera práctica y simbólica, vamos a pintar una cebra para manifestar nuestro interés por volver a hacer seguro caminar y andar en bicicleta. De esta manera incentivaremos a que más personas utilicen modos de transporte sostenibles.
Follow @AndresVergaraB

Germán Sarmiento, miBLOGotá

miBLOGotá

No hay nada más representativo del peatón y el respeto por este que las cebras. Sin lugar a dudas, son el elemento más distintivo y simbólico de la protección en la vía para quienes caminamos. ¿Por qué son importantes? Porque salvan vidas. Pero además porque comunican respeto, cuidado y solidaridad frente a los actores más débiles de la vía y de la ciudad en general. Su buen o mal estado, y el respeto o falta de por ellas y por quienes las transitamos, dice mucho de la sociedad en la que vivimos. Bien cuidadas, son un reflejo de la preocupación por parte del gobierno sobre la importancia de gerenciar, mantener y velar por  sus pequeños detalles. Bien cuidadas y debidamente respetadas, reflejan la intención de la ciudad de poner en el centro de sus acciones, la vida y bienestar de sus ciudadanos.

Las cebras son sinónimo de inclusión y empatía. Y en este caso, de una ciudadanía activa que invita a los bogotanos a ser el cambio que quieren ver en su ciudad. Hay que hacerlas visibles nuevamente y para ello nada mejor que color, arte y una fuerte dosis de expresión ciudadana.

Follow @miblogota

Otra vez lo invito a responder: ¿Por qué Cebras por la Vida?

Recuerde, la cita es este Sábado 27 de Abril a las 11 am en la Cll 72 y Cr 9

¿Por qué algunos taxistas en Bogotá preguntan para dónde va uno?

la foto (49)

¿Por qué algunos taxistas en Bogotá preguntan antes de aceptar la carrera para dónde va uno?

Esta fue la pregunta que la semana anterior me invitó a responder la Revista Semana para el especial: 100 preguntas para saber cómo somos los colombianos.

Acá mi respuesta:

Por pereza, porque no les conviene en términos de eficiencia “la ruta no les sirve”, por un egoísmo racional, pero principalmente, porque como pasa en tantas otras actividades en Bogotá (Guerra del Centavo, Grafiti, carteles de publicidad, ventas ambulantes, etc.) el contexto, la laxitud de la autoridad formal y social y una falta de aplicación consistente de las normas, lo permite. Frente a la ausencia de un aparato estatal fuerte, algo/alguien llenará ese vacío; alguien pondrá las reglas. En este caso, los taxistas. Ante esto, definitivamente faltan mayores niveles de solidaridad en la ciudad y de respeto por lo público y por el ciudadano de a pie.

 La norma existe. Ante la problemática y la queja reiterada de los ciudadanos, hemos visto a las autoridades en repetidas ocasiones salir en medios advirtiéndolo. ¿De cuánto es la multa?  ¿Cuántas se han sancionado? ¿Cómo pone un ciudadano la queja y cómo se hace efectiva? ¿Alguno de ustedes conoce la respuesta a estas preguntas? Yo no las conozco. De pronto si conociéramos las respuestas a estas preguntas, la situación no sería tan frecuente. De pronto si el gobierno se hiciera estas preguntas con seriedad, poniendo en el centro de la discusión el bienestar del ciudadano, la situación no sería tan frecuente.

_________

La respuesta que dí me salió espontáneamente sin que en su momento hubiese  consultado a taxista alguno u otra persona. Ahora bien, tras haberlo conversado rápidamente con un taxista esa misma tarde, el señor mencionó que una razón importante era lo “bueno del trabajo.” Es que “hay muy buen trabajo” me comentaba. Es decir, a cambio de esa carrera que pueda ser lejos y/o trancada por la congestión, salen varias más convenientes/eficientes. El mercado regulando la actividad y el comportamiento de los taxistas. Me confesó que no se sienten realmente amenazados por la sanción, aunque en su caso, prefería no hacerlo. Se evitaba insultos y el mal genio de las personas. En el momento en que se acaba su turno -se intuye que es cuándo más sucede-, me contaba que procuraba  ir por el carril del centro evitando recoger pasajeros (Autoregulación).

¿Ustedes qué responderían a la pregunta? ¿Sumarían algo más?

Por el Rescate del Día sin Carro

“Ciclorutas existirán en abundancia en Utopía.” H.G. Wells

El pasado domingo de Ciclovía - sin duda, de lo mejor que tiene Bogotá ¿No creen?-, empiezo a escribir sobre el Día sin Carro que tendrá lugar este próximo jueves 7 de febrero. Eso es mañana. Seré muy breve. Comienzo por confesar que tengo una gran curiosidad  por ver lo que el Gobierno Distrital tendrá preparado para la jornada que se avecina. Parece ser, hay señales y conocidos que así lo indican, que para esta ocasión, el distrito viene haciendo un esfuerzo importante y prepara unas cuantas sorpresas para la ciudad. Buenas sorpresas.

 Que así sea.

Mapa de Ciclovía Día sin Caro 2013

Mapa de Ciclovía Día sin Carro 2013

Lo cierto es que ya han sido demasiados los Días sin Carro realizados, organizados con poco interés y propósito por parte del gobierno de la ciudad, lo cual le ha pasado factura a la legitimidad del evento y restado brillo. El año anterior pasó. Petro y su Bogotá Humana le dedicaron el día a los humedales o a algo así. Y dos años atrás, la administración (Samuel Moreno-Clara López) ni siquiera se tomó el trabajo de eliminar el contraflujo por la carrera 7ª ¿Alguien entiende?

Es lamentable, pero año tras año, la pereza mental de sus organizadores, sumada a la confusión alrededor del objetivo del Día, se ha visto traducida en una ciudad cuyas calles y atmósfera tristemente no se preparan para esta vital jornada ciudadana. Y es seguramente por eso, que la ciudadanía, en su gran mayoría, no lo anhela. ¿Qué otra razón? Entonces sucede que esta gran oportunidad de sacar a los bogotanos de su odiosa rutina, de invitarlos a vivir un día diferente y a moverse de maneras distintas, y de soñar con algo radicalmente mejor, se malgasta.

Anticipo que el sol saldrá ese día. Por lo general los Días sin Carro son días soleados maravillosos. ¿Será posible empezar a invertir la tendencia? ¿Hará el Distrito el esfuerzo necesario para empezar a rescatar la jornada? ¿Podrá el distrito, en cabeza de su alcalde, corresponder su discurso progresista, positivo y ambicioso en materia de movilidad con la realización de una buena jornada del Día sin Carro? ¿Será mucho pedir?  ¿No creen ustedes que esta jornada, que es un activo de los bogotanos y una jornada que Bogotá introdujo al mundo, merece mejor trato?

 

Pues hay personas dentro de la administración, amantes del caballito de acero, verdaderos locos apasionados por la causa de la bicicleta, que han venido participando directamente en su organización. También han aparecido las voces de algunos concejales, reclamando por una organización profesional y responsable de la Jornada (El Día sin Carro se Respeta). Y está el discurso del Alcalde que clama por la priorización de los peatones, la bicicleta y el transporte público.

Ah…….y finalmente, algo con lo que siempre cuenta la ciudad, la variable que ya es fija en estas jornadas.  Me refiero a la  siempre presente alegría y a la capacidad de acción colectiva de las múltiples organizaciones ciudadanas promotoras de la bicicleta. Un movimiento que a punta de pedalear y de entrega al ejercicio de una ciudadanía activa, ha avanzado unos procesos fundamentales para el futuro de la ciudad, desde abajo, en materia de movilidad, participación ciudadana y apropiación de la ciudad.

Así es que los ingredientes están dados para que la jornada de este 2013 sea distinta, ojalá exitosa.

 Hace bien el Gobierno Distrital en oírlos. Por eso le anticipo mejor suerte a este Día sin Carro.

Como plato fuerte, en esta oportunidad se habilitará la Ciclovía, que increíblemente no la hubo en los  años anteriores.  Sólo con esto, ya se da un paso monumental en la dirección correcta.

¡Ánimo pues!  ¿Qué tal a pie o en bicicleta para un cambio? ¿Qué tal pasar más tiempo afuera en nuestras calles? Todos a sacar la bicicleta o a caminar. Todos a rescatar el Día sin Carro.

 _____________________________

Para mayor información sobre el Día sin Carro lo invito a consultar la Página de la Secretaría de Movilidad:

Agenda Ciudadana Día sin Carro 2013

Las nuevas luchas ciudadanas

Autor invitado: Lariza Pizano 

Varios flashmobs recientes permiten pensar que hay una nueva generación que logró apropiarse de los cambios ciudadanos.

Hace poco más de un mes, un grupo de estudiantes de la Tadeo y de los Andes, sumados a varios bogotanólogos que se mueven en las redes sociales (@miblogota), realizaron una acción ciudadana en honor a un hueco del eje ambiental de la Jiménez. ´Su majestad´, le escribieron en el homenaje al cráter, a la vez que pintaron de colores las baldosas para celebrar su existencia.

 No fue una burla. Tampoco un acto de reclamo para pavimentar el hueco. Se trató de festejar su permanencia.

¿Cuánto más llegará a crecer?

Su Majestad

Y es que el enorme hueco es la única garantía que tienen los estudiantes de atravesar una calle sin ser atropellados por los carros que suben a toda velocidad hacia Monserrate.

 Pocas semanas antes, otro grupo ciudadano hizo otra convocatoria para pintar una cebra en una calle en el norte de Bogotá. De nuevo, reivindicando los derechos de los peatones en una ciudad que promete ser humana, pero que es hóstil y desafortunada con los menos favorecidos.

 A pesar de la tragedia bogotana, estos actos simbólicos permiten generar una mediana ilusión sobre la posibilidad de que las reacciones sociales se hagan sentir. Las movilizaciones de usuarios de la bicicleta (@mejorenbici), o las expresiones ciudadanas contra el ruido, o las publicaciones del Combo 2600, de jóvenes interesados en la ciudad,  alimentan la esperanza de que haya quienes se apropien de los cambios urbanos y los defiendan.

 Excepto contadas excepciones, canalizadas a través de unas pocas asociaciones cívicas la voz del descontento bogotano ha sido casi inexistente. La agenda de cambios urbanos ha estado dirigida desde el Estado más que desde la débil ciudadanía. Esto se confirma al ver lo que sucedió con las transformaciones de la ciudad en los noventas: ni la pelea por los andenes, ni las luchas por la cultura ciudadana, ni la reivindicación de la dignidad del transporte público a través de TransMilenio, provinieron de peticiones ciudadanas. Por el contrario, en Bogotá, las peleas por la calidad de vida urbana han venido coyuntural y casi exclusivamente del Estado.

 Por eso, independientemente de dónde vengan, las reivindicaciones ciudadanas por mejorar Bogotá generan ilusión. Es claro que no contamos con la suerte de contar con una administración preocupada por la construcción de un urbanismo público: así lo evidencian los carros en los andenes, el poco mantenimiento de los parques, el descuido de la calidad del aire. Y es que hacer públicas ciertas tareas hasta hoy desempeñadas por privados, como la recolección de basuras, no necesariamente implica un urbanismo donde lo público reivindique la convivencia. No en vano, Bogotá tiene uno de los porcentajes más altos de metro cuadrado de área de centro comercial por habitante (15,2) frente al promedio de la región  (8,22), y uno de los índices de área verde por ciudadano más bajos del mundo (5m2)

 Mientras el Estado distrital no se preocupe por el urbanismo público, que vivan las manifestaciones contra el ruido, el hueco de la Jiménez y quienes lo reivindican.

Originalmente prublicado en: http://bogolari.blogspot.com/2013/01/las-nuevas-luchas-ciudadanas.html

Nota final de miBLOGotá (Agradecimiento, queja y conclusión)

“La influencia de la crítica ciudadana sobre el urbanismo ha dejado siempre un saldo positivo en la ciudad.” Jordi Borja, La Ciudad Conquistada

Tapan huecos a lo largo de Eje AMbiental

Tapan huecos a lo largo del Eje Ambiental

Antes de terminar el 2012, el Distrito sepultó a Su Majestad y  además tapó la totalidad de  los huecos de la zona. Por esta gestión del Distrito tenía pendiente unas palabras de agradecimiento y reconocimiento para la Directora del IDU, María Fernanda Rojas, y para la entidad a su cargo, por haber actuado de manera concreta en respuesta a este gesto de la ciudadanía. Actuaron. No exactamente cumpliendo a cabalidad nuestra propuesta (La Inspiración de un hueco), pero actuaron. Por supuesto buscábamos muchísimo más y seguiremos insistiendo. Aun están pendientes las acciones para proteger al peatón y cabe anotar que para el reparo se utilizó asfalto sobre una vía adoquinada. 

No obstante, gestos como éstos, en medio de tanta sordera del gobierno y distancia entre éste y la ciudadanía, cuentan.

Aun no han cambiado el materia

Aun no han cambiado el material

Definitivamente sólo a través de una gestión del gobierno de la ciudad que de respuestas concretas y efectivas a los reclamos y a las necesidades de los ciudadanos, podrá el aparato  institucional del distrito empezar a recuperar legitimidad.

Y dele con el pico y placa: el escenario de Bugs Bunny

Bloguero invitado: Carlos F Pardo, Director Fundación Despacio

***Sobre la confusión que se desató la semana pasada alrededor del Pico y Placa.

Ya estarán acostumbrados a leer mis posts criticando todo. Pero es que de la crítica se logran cosas mejores, y con eso en mente ahora voy a hablar del pico y placa decembrino, un tema que le causa un dolor de cabeza a más de un tipo de persona: el conductor, el alcalde, la secretaría de movilidad, el de los parqueaderos, y hasta el del avisito ese que tienen en las porterías y hay que cambiar cada seis meses porque se les ocurre una nueva idea. Generalmente a mí me saca la piedra porque me parece que el pico y placa (en todas, todas, absolutamente todas sus variantes) nos quita tiempo para pensar en lo que es importante – y lo dije en una columna que escribí hace unos meses – comparándolo con el igualmente inútil juego de Sudoku.

En realidad, lo que más rabia me da es la constante alusión a esa estrategia como una especie de personificación del mesías del tráfico, cuando en realidad más bien lo deberíamos asociar al anticristo del transporte… bueno, no es para tanto, pero sí me da rabia. Esta vez, lo que me sacó la piedra no fue tanto la idea del pico y placa como tal sino la toma de decisión con respecto a ampliarlo o no durante los próximos días ante la inminente “crisis de movilidad” en la que USTEDES (los que van en carro) están inmersos (yo en bicicleta no tengo problema con esas banalidades, ya les dije una vez).

Entonces les quiero mostrar dos cosas: la primera, un pantallazo de la página de El Tiempo que tienen con toda la información sobre pico y placa, donde solamente con los titulares recientes ya se dan cuenta a qué me refiero (sigo explicando debajo de la imagen):

La confusión del Pico y Placa

La confusión del Pico y Placa

Chuuusco, ¿no? Y ahora les muestro la segunda cosa, que es exactamente lo mismo pero en muñequitos animados (pido disculpas por el idioma, pero no lo encontré en español. Igual se entiende o se acuerdan). Aquí va:

Como les dije, es exactamente lo mismo pero en muñequitos animados y en inglés. Estimados lectores, dejo a uds la comparación de Petro y Ana Luisa con cualquiera de los dos (o de los tres!) personajes. Yo ya traté con las diferentes combinaciones y en todas me río igual. Dan ganas de hacer un video igualito pero que tenga subtítulos y se turnen los bichos diciendo “pico y placa…todo el día…. no, solo en horas pico! …. no! DÍA ENTERO!” etc etc hasta que le dan un balazo a alguno (el que se le mida, bienvenido, yo soy muy malo para esas cosas de editar videos).

Pero ahora sí en serio. Este nuevo escenario de política urbana y de movilidad, triste y totalmente inútil, nos demuestra por lo menos cuatro cosas:

1 – No hay una idea clara sobre qué hacer en movilidad en Bogotá.

2- Nuevamente se están gastando demasiado tiempo en una decisión que podría tomarse rápidamente (por ejemplo, acabando el pico y placa de una vez por todas).

3- Lo único que le ha hecho el pico y placa a la susodicha movilidad es daño, en todas sus formas, progresivamente, como un cáncer.

4 (opción 1) – No tenemos salida a este lío, y al vez es una señal (más) del fin del mundo.

4 (opción 2)- Nos toca seguir buscando soluciones estructurales al problema que hagan un uso más inteligente del espacio vial. Una idea abajo, véase el bus rojo con 160 personas, después cuéntese los automóviles en el medio… quién lo usa más eficientemente? YO SÉ, el tumulto dentro del bus y eso. Entonces imagínense ahora el bus con 100 personas y comparen otra vez.

Transmilenio vs Carros
Originalmente publicado en El Tiempo, Blogs.

Nota: Pardo es experto en movilidad y bloguero bastante activo de El Tiempo (http://www.eltiempo.com/blogs/despacio/) al cual definitivamente vale la pena seguir por sus miradas frescas, objetivas y cargadas de buen sentido del humor. Conozca su fundación: http://despacio.org/  y sígalo en twitter 

Guerra del Centavo ¿Cuántos niños más?

Contaminación, agresión, muerte, informalidad, inseguridad, caos, anarquía ¿Qué más es la Guerra del Centavo?

La semana que pasó cerró con la siguiente trágica noticia: Conductor que mató a niño en Bogotá tiene 67 comparendos de tránsito.

Ellos iban pasando la calle porque iban para el colegio, fue en ese momento cuando la buseta salió de la nada y embistió a los dos niños, narró un testigo. Todo indica que el bus se voló un semáforo en rojo.

La noticia merecería una primera página en El Tiempo y El Espectador, una vehemente salida en medios por parte del Alcalde de la ciudad, pero además una marcha multitudinaria por parte de la sociedad bogotana (No pasó). Como lo ven la Guerra del Centavo es mucho más que el diario reclamo de millones de conductores de auto de “se me cerró el &%&%&%/& bus”. Se trata de nuestras vidas y la de nuestros seres queridos, y se mueren nuestros niños.

El viernes le tocó a Sebastián Nieto de 6 añitos cuando caminaba hacia su colegio –el Julio Garavito Armando- junto a su amiga Tatiana de 5. Ella, que también fue arrollada, se encontraba el fin de semana en cuidados intensivos con trauma  craneoencefálico y pronóstico reservado. Diana Victoria Perilla es la madre que perdió a su hijo y Patricia Vanegas  la madre de Tatiana. Sucedió en la Cr 68 con calle 38 sur. La Guerra del Centavo mató a Sebastián.

Los hechos suceden durante la administración de la Bogotá Humana que repite y  repite, dice y dice que primero los peatones y primero los niños. ¿Gobierno transformador? ¿Progresista? ¿Antimafias? Pues se encontró con la oportunidad de demostrarlo. Tiene que ser esta. El gobierno debería aprovechar lo sucedido para volcarse con total determinación a acabar de una buena vez por todas con este sí depredador sistema de transporte ¿Qué próximamente el Sistema Integrado de Transporte ordenará el sistema poniendo fin a La Guerra del Centavo? ¡No hay tiempo qué esperar! El viernes murió Sebastián. Entretanto mueren niños.

Nada sería más revolucionario. Nada dejaría más huella hacia el futuro.

Por eso pregunto: ¿Empezando hoy, qué harán el gobierno distrital y la policía de tránsito para poner en cintura a estos buses y sus empresas?

Por otra parte, además de la conducción temeraria de buses y busetas que agrede permanentemente y pone en riesgo vidas, alentados por la ausencia de una regulación efectiva, el caso evidencia la falta de infraestructura física y condiciones reales de seguridad para los peatones (Ver: Su Majestad el Cráter,  La Inspiración de un Hueco,  Una Cebra no basta ¿Hará el distrito su parte? La Cebra de Colores,  El Problema de ser Peatón). La tragedia sucede en un cruce que no da tiempo suficiente para cruzar de manera segura. La madre de Sebastián así lo explicó con voz de rabia e impotencia (Oír audio). En este  y otros casos, la negligencia del aparato institucional de la ciudad, está causando muertes.

El gobierno ya salió a responsabilizar a la empresa de transporte, a la que por supuesto, le cabe responsabilidad. Lo hizo Guillermo Asprilla, Secretario de Gobierno del Distrito. Y está el conductor como directo responsable de lo ocurrido. Ahora bien, creo que sobretodo debemos insistir en lo siguiente: ¿Qué hará el distrito al respecto? ¿Cómo reaccionará y ajustará, mirando hacia adentro, para que esto no vuelva a suceder? Pues si hay algo de lo que no cabe duda en todo esto, es que el señor Wilson Darío Cely nunca debió estar al frente del volante de ese bus. ¡Punto! 67 COMPARENDOS que acumulan 9 millones de pesos.

¿Dónde están los controles? ¿Qué hace esta persona conduciendo un servicio de transporte público, donde se es responsable por la vida de terceros? ¿Cuántos comparendos se imparten al año por pasarse semáforos en rojo? Apuesto a que muy pocos. ¿Exceso de velocidad? Lo mismo. Y así.

Al final, lo cierto es que la gran mayoría de conductores de buses y busetas, son victimarios en potencia. El viernes fue Wilson Darío Cely quién mató a Sebastián; pero bien pudo ser cualquier otro. El sistema se encarga de eso. La ciudad se encarga de eso. Lo mismo pasa con la víctima. El viernes fue Sebastián, mañana podrá ser Andrés, Mariana, Freddy, no sabemos.

¿Y saben cuál es la peor tragedia de todas?

¡Mañana nos levantaremos, saldremos a trabajar y todo seguirá igual!

El tema del alcalde esta semana: las basuras.

¿Qué es la Guerra del Centavo?

La Guerra del Centavo es: inseguridad, contaminación, caos vehicular, desorden, anarquía, intolerancia, esclavitud laboral, informalidad, ley del más fuerte, arbitrariedad en el cumplimiento y la aplicación de la ley, desgobierno, falta de educación.

¿Que más es?

La inspiración de un hueco

Estuvimos trabajando de 10 am a 12:30 pm bajo un sol intenso y picante. Estuvo duro. Pero imposible no estar agradecidos con ese sol. Nada como un día soleado en Bogotá y mucho mejor si es domingo de Ciclovía. Además, la lluvia nos hubiera obligado a aplazar la actividad.

 Ese día, domingo 28 de octubre, todo se alineó para que el homenaje a Su Majestad el Cráter, solitario protector de los peatones en la zona, sucediera. Todas las fichas aparecimos: Yo con las pinturas y unos cuantos rodillos, el Grupo de Agentescultóricos (Colectivo de jóvenes diseñadores) con brochas, rodillos, tizas para demarcar y un batallón conformado principalmente de niñas- y un par de bacanes-, y la caravana de ciclistas de estudiantes de los Andes que llegó con thinner para rendir la pintura y otros cuantos materiales más. Sigue leyendo

Su Majestad el Cráter

Entorno Uniandes

Entorno Uniandes

 Encontrarse con huecos y caer en ellos produce una enorme ira. Son una verdadera pesadilla. Se golpean los carros, nos estallan las llantas, generan trancones, nos causan grandes sustos, incluso, pueden llegar a cobrar vidas. Además se ve mal la ciudad. Muy pero muy mal. Transmiten abandono, descuido y evidencian la deplorable gerencia de la ciudad. Atomizados y en sus miles, son verdaderos porrazos a la autoestima de nuestra urbe. Cada uno de ellos. Auténticos monumentos al mal gobierno.

¿Cuánto le cuesta a la ciudad no mantener su malla vial? ¿Cuánto nos cuesta a sus ciudadanos? Pensemos por un momento en lo siguiente: ¿Cuánto dinero $$$ pueden estarle costando a los taxistas, hablando de pesos que salen de sus respectivos bolsillos (arreglos de vehículo, tiempo, gasolina, dolores de cabeza)? Debemos aceptar que a todos nos afectan y a todos nos agreden. Las Ciclorutas no se salvan. Pensaríamos que la 7ma que es nuestra avenida real y el corazón de la ciudad, no los tuviera, pero ahí están. ¿Los andenes? ¡Igualmente! Todos llevamos.

No todo es malo…..

Pues a pesar de todos los daños y las desgracias que provocan, al poner atención y cambiando el lente, sucede que hay algunos de ellos, contados, en puntos específicos de la ciudad -en ciertas vías-, que se comportan como verdaderos héroes urbanos, cumpliendo una función social crucial para beneficio de todos nosotros ¡Y una tarea en la que lamentablemente muy pocos ayudan! Enormes de tamaño, son huecos que literalmente protegen la vida de las personas que caminamos en esta  hostil ciudad hacia el peatón.

¡Así es! A falta de buenos andenes, semáforos peatonales, controles de velocidad por parte de la policía, consideración y cultura por parte de conductores, etc., a veces, hay huecos. Sigue leyendo

Perlas de la publicidad urbana en Bogotá

  • Carro todos los días, Bogotá Humana
  • CONMUÉVETE: “Cultura ciudadana a la Petro”
  • Conejo al Pico y Placa 2012: Patrocina Dodge RAM ¡IRResponsabilidad Social Empresarial!
  • Distrito Pegotero

Carro todos los Días, Bogotá humana

Carro todos los días

Carro todos los días

Esta publicidad, ya lo había dicho en una entrada reciente -“Carro todos los días” Invita Bogotá Humana-, demuestra simplemente la incoherencia y torpeza de una administración que predica mucho pero poco aplica (Frase de Inteligencia Vial). Mientras el alcalde anda muy animado y contento echándole a todo el mundo el discurso de que el peatón y los medios no motorizados de transporte deben ser la prioridad, y que debemos racionalizar el uso del vehículo particular (al paso, que le endosa la culpa de su mal uso principalmente a los del Norte de la ciudad “Los Ricos”- ¡Qué manía esa manera maniquea de simplificarlo todo!), su campaña de comunicación alrededor del nuevo pico y placa, como bien resaltado se ve en rojo, lo que nos sugiere es una invitación a: “carro todos los días”.

CONMUEVETE: “Cultura Ciudadana a la Petro”

ConMuevete

ConMuévete: Deja salir primero

Esta campaña uno ve hacia dónde busca ir. Definitivamente a la ciudad le hace falta que nosotros los ciudadanos practiquemos mucho más valores como la solidaridad y la empatía (ponerse en los zapatos del otro). Como sociedad, sin duda nos vendría bien ser más generosos entre nosotros; en las vías, en Transmilenio, dándole paso al peatón o dejando salir primero como dice la primera pieza. Ahora bien, ¿Cómo va teniendo efecto esta campaña en el comportamiento de la ciudadanía? Algo parece no estar calando. Ni en Transmilenio están dejando entrar primero, ni en las calles se ve mucha más gente compartiendo ruta. Y muchos, si hoy les pregunta por su opinión de la campaña, no la conocen.

CONMUÉVETE: Comparte el Carro

CONMUÉVETE: Comparte el Carro

¿Podrá ser la desconexión entre el mensaje y la realidad? Además de mensaje se necesitan incentivos. Y francamente no se ven. ¿Dónde están? Sigue leyendo

Pico y placa: o el sudoku de la movilidad (¡Incluye soluciones al pico y placa!)

Autor invitado: Carlos F. Pardo, director de la Fundación Despacio: http://despacio.org/

(Sí, al final digo qué va a pasar con el pico y placa y qué debe hacer usted, señor conductor. Pero solo al final)

(Para quienes llegan aquí sin saber el reciente cambio de pico y placa, vean todos los detalles en: http://www.eltiempo.com/Multimedia/especiales/esp_video/picoyplaca/)

Esto es un Sudoku

Esto es un Sudoku

El Sudoku es un juego de increíble popularidad, que yo definiría como un triqui relativamente sofisticado. Consiste en sumar números en diferentes direcciones y que, según unas reglas que me da pereza explicar, deben siempre sumar lo mismo en todas las direcciones (o algo así, pero ya entienden la idea). Es tan popular que incluso venden libros enteros llenos de sudokus, impresos en el papel periódico más chimbo posible y encuadernados con colbón de quinta y por cifras míseras, todo por razones que expondré abajo). Es utilizado generalmente en salas de espera (de consultorios, aeropuertos, en aviones, bancos, etc) y en cualquier situación en la que no sea necesario invertir un nivel de conciencia considerable pues uno debe estar pendiente (de que salga su numerito o que llamen su nombre).

Lo que es peor, mucha gente se jacta de ser “el genio de los sudokus”. La frase “uy, yo le hago cualquier sudoku de una” la he oído más de una vez, cuando en realidad deberían más bien admitir, con vergüenza, que han sido raptados más de una vez en ese juego inútil. En realidad, la esencia de Sudoku está en jugar lo suficiente hasta tener el algoritmo básico de resolución del juego en general, y de ahí se aplica sin mucho nivel de conciencia en todas las siguientes veces que se juega.

Ante esto, uno debería promover, por ejemplo, que la gente dejara de jugar juegos inútiles y, más bien, dedicara ese preciado “tiempo perdido” de la espera en el consultorio a leer Momo, El Principito o incluso Dr Jekyll y Mr Hyde (tres libros muy breves que son fundamentales para entender el mundo). Sí la gente leyera libros como esos en lugar de jugar sudoku, estaríamos en un mundo mucho mejor. En resumen, sudoku no nos deja pensar en lo importante por estar pensando en lo inútil. Solo nos ha recordado cómo sumar números un poquito más rápido, pero no nos ha ayudado a resolver ninguna incógnita significativa de nuestras vidas más allá de cómo invertir los minutos antes de una cita.

1931 Dr Jekyll and Mr Hyde

1931 Dr Jekyll and Mr Hyde

Lo mismo pasa con el pico y placa: es un juego inútil de los gobernantes que nos ha puesto a todos a pensar en diferentes permutaciones numéricas, incluso cuando no nos compete. Es otro triqui sofisticado que implica mover números y horarios, y evaluar los efectos que puedan tener sobre una proporción reducida de la población de la ciudad. Y lo peor de todo es que absolutamente toda la ciudad (incluyendo los que nunca usan carro) están embebidos en entender esas permutaciones, imaginarse “lo que yo haría…”. Sigue leyendo

“Carro todos los días” Invita Bogotá Humana

Carro todos los Días, Bogotá Humana

Carro todos los Días, Bogotá Humana

Las siguientes son palabras de nuestro alcalde Gustavo Petro: “El mayor estímulo para dejar de usar el vehículo particular es tener un transporte público masivo de calidad, el cual puede ayudar a una organización humana de la movilidad de los ciudadanos. Para ello, priorizamos en los modos de transporte destacando en primer lugar al peatón, segundo la bicicleta, tercero el transporte público y cuarto el vehículo particular”.

Y éstas, algunas de las propuestas anunciadas por el alcalde con las cuáles  buscará desincentivar el uso del carro particular en Bogotá:

  • Cobros por congestión o peajes urbanos. (Por empezar)
  • Política de estacionamiento y sanción al estacionamiento en vía. (Hubo anuncio reciente de endurecimiento en aplicación de sanciones)
  • Mejor y más transporte público masivo
    • SITP (Empezó aunque de verdad no empezó)
    • Más Transmilenio (Por empezar)
    • Tranvía (¿Lo veremos en la actual administración?)
    • Metro (¿Lo veremos algún día?)
    • El peatón y los medios no motorizados de transporte serán la prioridad. (¿Lo veremos algún día?)

Sin embargo, en medio de esta cascada de conceptos positivos, la administración no tiene problema alguno en salir con la siguiente pieza de comunicación alrededor del nuevo Pico y Placa.

“Carro todos los días” Bogotá Humana.

Carro todos los días

El mensaje del gobierno que trabaja por desincentivar el uso del carro particular: “Carro todos los días”

¿Carro todos los días? ¿Es un chiste? ¿No es esta la administración que predica el desestimulo al uso del carro particular? ¿No se le ocurre otro mensaje? ¿Es el mensaje consistente y coherente con el enorme esfuerzo que como sociedad debemos hacer para cambiar nuestra percepción sobre el carro? ¿Hay cohesión y claridad en el equipo del alcalde alrededor de estos importantes principios? ¿En esto consiste la educación que la administración le está dando al público? Solo quiero decirle a la administración: OJO con la comunicación y los mensajes. Sigue leyendo

Una cebra no basta ¿Hará el Distrito su parte?

Cebra de Colores pintada por grupo de ciudadanos -combo2600-

Cebra de Colores pintada por grupo de ciudadanos -combo2600-

Esta nota es muy sencilla y directa. Aprovechando que aun está fresco el ejercicio de la cebra de colores, carrera 11 con calle 87, Parque el Virrey, quisiera llamar la atención sobre la oportunidad que tiene el Gobierno Distrital (Secretaría de Movilidad – IDU – Alcaldía de Chapinero) de complementar muy rápidamente el trabajo realizado por los ciudadanos que la pintamos y así terminar de asegurar –tanto como sea posible- el lugar para quienes lo caminan.

Nuestra cebra de colores, por sí sola, sigue siendo insuficiente. Sigue leyendo

La Cebra de Colores

“Yo creo que la imaginación, la innovación, es empezar. No podemos tener todas las respuestas. No podemos ser tan arrogantes para pensar que tenemos todas las respuestas. Empezar es importante y contar con los aportes de la gente. Ellos te pueden indicar si vas o no por el camino correcto.”

Jaime Lerner

Un pequeño hombre poniendo su granito de arena. Siendo ciudadano. Nadie se queda por fuera.

Un pequeño hombre siendo ciudadano. Nadie se queda por fuera.

Este sábado que acaba de irse -26 de mayo- pasó algo extraordinario en la ciudad. Cientos de personas participamos en una emocionante iniciativa de acción y expresión ciudadana que se extendió por toda la ciudad. El nombre de la jornada: 100 acciones en 1 día¿El objetivo? Darle a Bogotá. Una invitación a la ciudadanía por otros ciudadanos, no el gobierno, a conectarnos y a actuar generosamente por una mejor ciudad. Un llamado a asumir con creatividad y alegría la responsabilidad que nos atañe por el presente y futuro de Bogotá.

¿Qué pasó? De todo. Una gran variedad de intervenciones, realizadas principalmente por jóvenes, despertaron las calles bogotanas.  (http://100en1dia.com/) Nosotros, el Combo2600, intervenimos el cruce peatonal de la Cr 11 con Cll 87 que conecta el Parque el Virrey. Pintar una cebra de colores fue nuestra contribución. ¡Y cómo hacia de falta! Sigue leyendo

Bodytech les responde a los Ciclistas

Bodytech-Cll 85 y Cr 7maEl sábado pasado me robaron la bicicleta en el parqueadero del gimnasio Bodytech de la Calle 85 con Carrera 7ma. Pasaron alrededor de 2 hrs entre que dejé la cicla, entré al gimnasio, y salí para encontrarme con la amarga sorpresa. La cicla había quedado asegurada con candado, lo cual de nada sirvió. Como tampoco sirvieron la presencia de 1 celador que vigila el parqueadero y otros 5 señores que atienden el Valet Parking (City Parking). En horas pico la congestión vehicular es ridícula, y fue precisamente en medio de un fuerte movimiento de carros, que el robo tuvo lugar.

“¿Dónde está mi bicicleta?” En su momento la respuesta que obtuve fue: “aquí nadie vio nada”.  ¡Pero si tuvo que suceder en frente de sus narices! “Aquí nadie vio nada.” Y para colmo, por el ángulo en el que se encontraba la cámara de seguridad, absolutamente nada se logró captar. Sigue leyendo

Petro y el Peatón ¿Retórica o Prioridad?

 ”Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.” Gabriel Marcel

Coherencia conceptual

El miércoles de la semana anterior, al cabo de la intervención del alcalde Gustavo Petro en el Gran Foro de Movilidad realizado en la Universidad de los Andes, varias personas del público, comenzando por la moderadora, manifestaron haber percibido una enorme coherencia en su discurso. Como muchos, compartí la opinión, pero diría que principalmente sobre los grandes conceptos. Desestimular el uso del carro, estimular  y mejorar el transporte público, la apuesta por un sistema multimodal y sobretodo la priorización del peatón. ¿Cómo no reconocer que su discurso suena cada vez más fuerte y fluido en lo conceptual y filosófico, y que a medida que pasa el tiempo lo comunica con mayor confianza y seguridad? (Ver el video)  Es innegable que lo viene interiorizando.

Incoherencia real

Ahora bien, pues sucede que “no todo lo que es parece ni todo lo que parece es”.

Por eso quisiera llamar la atención muy puntualmente sobre una afirmación que ha venido haciendo el alcalde desde tiempos de campaña, que reiteró durante el foro, pero que derrumba por completo la consistencia de uno de los argumentos centrales de su política de movilidad, y que también es un principio rector de su visión de ciudad. A mi modo de ver, un verdadero golpe a la quijada de su discurso; una monumental contradicción. Sigue leyendo

Transmilenio y Bogotá: Víctimas de una cultura política

La destrucción de Transmilenio no es de estos días.

Destruyen Transmilenio 9M 2012

Destruyen Transmilenio 9M 2012- William Fernando Martínez/AP

Sus orígenes los encontramos varios años atrás, y la principal responsable de su debacle, sostengo yo, tiene que ser la inmadurez política de nuestro entorno. En ello cabe responsabilidad a muchos: ex alcaldes (exitosos y atroces), medios de comunicación y opinadores,  partidos políticos, y por supuesto que también a los ciudadanos. A todos. Esto último es vital reconocerlo.

¿Por qué? Pues por no hacerlo, y por culpa de esta bendita manía colectiva que nos gobierna de buscar siempre señalar primero culpables, al tiempo, que esperamos vengan “otros” o “alguien” a arreglarnos el problema, y de paso, a decidir por nosotros, es que esto (Bogotá) está como está. Asimismo, por la ridiculez de todos acá de pelearse por su pequeña parcela, por defender minifeudos, todos creyéndose el protagonista de la película, cuando a la hora de la verdad se están auto-derrotando; y todos mientras tanto, perdiendo acá abajo. Sucede a nivel de la política de la ciudad y sus protagonistas, Transmilenio es una clara víctima de esto, pero igualmente se observa a nivel de las interacciones entre sus ciudadanos. Es una cultura que además de egolatría y personalismo, implica cortoplacismo, y una marcada ausencia de empatía colectiva.

Réplica miniatura de Transmilenio

Réplica miniatura de Transmilenio

Todos tiramos para nuestro lado, sintiendo que el avance y las victorias de los demás, son nuestras derrotas. O viceversa, sentimos que ganamos, sólo si el otro pierde; nunca cuando gana. De esta manera……. no sólo NO peleamos por lo significativo, sino que en el camino enterramos nuestros avances colectivos. Los más importantes, sin duda, ya que transforman físicamente ciudades, pero además los corazones de su gente y sus expectativas del futuro.  Y eso lo logró TM. Sigue leyendo

Las motos y su más grave pecado

Las motos en Bogotá son hoy por hoy el mejor sinónimo de la palabra atajo y el reflejo de la anarquía que se vive a diario en sus calles. No les aplica el pico y placa, no pagan parqueaderos -¿Para qué si el andén no les cuesta $1 peso?-, no respetan carriles y turnos en la vía, tampoco pagan peajes, no les aplicó el día sin carro, zigzaguean peligrosamente en todo momento adelantando carros hasta pisar la cebra, transitan campantes por andenes y ciclorutas amenazando peatones y ciclistas, ponen en peligro las vidas de personas que descienden de buses y busetas, y cuando lo ven conveniente, la contravía les resulta irresistible.

Son un peligro andante para los demás y para ellos mismos. Así se puede observar en las calles, y así lo comprueban las estadísticas. Entre los distintos actores de la vía, los motociclistas registran las tasas de accidentalidad más altas (2.665 muertes y 20.471 heridos en 2010), y después del desamparado y desdichado peatón, son quienes mueren con mayor frecuencia (Así fue en el mes de enero 2012).

A su crecimiento exponencial (pasaron de 43.714 en 2005 a aprox. 270.000 en 2012), han contribuido factores como lo baratas que resultan –eficientes en gasolina, pocos impuestos, bajo costo de su seguro de accidentes, no pico y placa, no parqueadero-, la posibilidad de evadir trancones (violando normas y todos los códigos de respeto en la vía), el indignante sistema de transporte público (“Guerra del Centavo”), que todo aquel que puede, evita, la facilidad para obtener una licencia, pero todo lo anterior, permitido en buena medida por la inexplicable demora de parte de los Gobiernos Nacional y Distrital, para entrar a ordenar el tema.

¿A qué debemos la espera? No lo sé. Pero entretanto, su número crece, el desmadre en las vías aumenta, se multiplican los lesionados y los muertos; el problema se extiende. ¿Y la solución? Pues se hará progresivamente más difícil. La nutrida sección de Vehículos de El Tiempo informaba el pasado sábado que el número de nuevas motos matriculadas en el país durante el 2011 fue de 510.730. Nuevos autos matriculados: 324.570.

Moto sobre Plaza

Moto sobre Plaza

Ahora bien, de toda la variedad de infracciones e imprudencias que cometen, la más grave ¡de lejos! tiene que ser la de asumir los andenes o ciclorutas como extensiones de las calles. ¿Hay lugar para las motos sobre los andenes? De ninguna manera. Absolutamente NO. Las aceras son terreno sagrado para peatones y vehículos no motorizados como bicicletas, patinetas y patines. Son el lugar de madres llevando en coche a sus chiquitos y de personas en sillas de ruedas. Son el lugar donde niños juegan y los abuelos pasean. Y sin embargo, lo anterior claramente no aplica en Bogotá, y cada día que pasa resulta más normal y frecuente, encontrarse con motociclistas trepados sobre andenes. Sigue leyendo

En sus marcas, listos… ¿ya? (Peajes Urbanos)

Gustavo Petro anunció que durante su gobierno empezará la implementación de un sistema de pago por congestión con el fin de aliviar el trancón, y que a partir de su puesta en marcha vendría el desmonte progresivo del Pico y Placa. ¿No se estaría apresurando?

¿Ya Pagó? Londres

El esquema consiste en que para entrar a ciertas zonas de la ciudad, quienes opten por utilizar el auto particular, deberán pagar una tarifa, cuyo recaudo se destinará a la ampliación y el mejoramiento del sistema de transporte público. Sistemas como el planteado funcionan con éxito en varias ciudades del mundo, siendo quizás Londres, Singapur y Estocolmo los casos más conocidos y citados.

Hay que aplaudir esta apertura del nuevo alcalde de buscar en los éxitos de otras ciudades, alternativas a los problemas de Bogotá. Pero para ello hay que informarse a fondo y partir siempre de reconocer la naturaleza y posibilidades de la ciudad con objetividad.

En medio del debate que abrió su propuesta, y sus alusiones a ejemplos internacionales para respaldar sus ideas, un twittero le dijo: “Hombre, cómo va a comparar el circuito de movilidad parisino o londinense con el bogotano; aquí se usan autos porque no hay más”. Otro le preguntó: “¿Eso sí se puede comparar así de fácil?”. Razonable pregunta. Petro respondía invitando a otro incrédulo a que conociera el sistema de San Francisco, Estados Unidos para que viera que la idea “sí funciona”.

Interesado en la evidencia, busqué en Google y Wikipedia. ¿Saben hace cuánto contempla San Francisco la posibilidad de adoptar el sistema? Desde 2004. Los estudios sólo empezaron en 2006. ¿Prueba piloto? Será en 2015. Hoy no ha entrado en funcionamiento. ¿Desconocimiento? ¿Ligereza del alcalde?

Los esquemas de Londres, Singapur y Estocolmo hacen parte de un amplio conjunto de estrategias dirigidas a administrar la demanda del tráfico —altos costos sobre la propiedad de los autos, rigurosas políticas para el estacionamiento, fuerte cultura de la bicicleta— pero, lo más importante, se apoyan en sistemas públicos de transporte con calidad y cobertura superiores al de la Bogotá de 2013 (con Fase III de Transmilenio y SITP debidamente implementados).

La implementación del sistema es bastante más compleja de lo que puede sonar la idea. Toma tiempo, requiere de estudios, cuesta y, además, suele padecer de resistencia política y escepticismo ciudadano. ¿Realmente se siente preparado el alcalde Petro para introducir prontamente un sistema de estos que garantice su éxito? ¿Está lista la ciudad?

Bogotá nos exhorta: No más improvisación.

Artículo en El Espectador: En sus marcas, listos… ¿ya?

________________

Nota Complementaria

No puedo estar más de acuerdo con el camino que sugiere un esquema de “cobros por congestión” o “peajes urbanos”, que busca: 1) racionalizar el uso del auto, y concretamente, desestimularlo; castigando a quien congestiona y contamina 2) mejorar y ampliar el sistema de transporte público masivo de la ciudad; buscando estimular su uso; favoreciendo un sistema más eficiente y menos contaminante 3) centrar el esfuerzo de movilidad de una ciudad en mover personas, no automóviles; y 4) que advierte que el problema del trancón nunca será resuelto, no principalmente,  por la vía de construir más vías, así ello contraríe nuestra  más fuerte intuición; -Ley fundamental de la congestión vial: nuevas vías, generan nuevo tráfico, por ende, el trancón no acaba-.

La pregunta o propuesta debiera ser: ¿Qué necesitamos hacer hoy, y qué podríamos hacer a mediano término para preparar un sistema como el propuesto? Además de las grandes obras, o la introducción de sofisticados sistemas, lo que verdaderamente nos reclama el desastre bogotano de los últimos años, es apostarle a la consolidación de un proceso de mejoras incrementales. Buenas ideas, chambonamente implementadas, sólo ayudan a deslegitimar valiosas alternativas, y a erosionar la confianza del ciudadano en su gobierno.

Recursos Relacionados

Promesas Sueltas (Pagos por Congestión)

En muy poco tiempo se le ha visto al alcalde Petro un patrón preocupante en relación a la manera como comunica sus decisiones de gobierno. Y es que ha preferido hacerlo en términos conceptuales, arrojando grandes ideas, abriendo debates, incluso polémicas, pero curiosamente, olvidándose de incluir el cómo lo va a hacer. Lo grave es lo siguiente: desde el 1 de noviembre pasó de candidato a ser alcalde electo, y desde el 1 de enero del 2012, a ser el Alcalde en ejercicio de Bogotá. Lugares, momentos, roles, y por supuesto, responsabilidades bien diferentes. Y entonces, empezando gobierno, cumplidos 16 días desde su discurso de posesión, sucede que nadie parece tener muy claro qué concretamente es lo que le propone a la ciudad.

 A continuación el caso de la movilidad y su propuesta de los “cobros por congestionar”:

Tras su victoria en octubre, le vimos anunciar con gran determinación su intención de introducir cuanto antes un sistema de “cobros por congestionar”, o lo mismo a un sistema de “peajes urbanos” para entrar a ciertas zonas de la ciudad. Una y otra vez lo oímos citar el ejemplo del esquema de Londres como un caso exitoso. Hablaba de la urgente necesidad de racionalizar el uso del automóvil particular, y de ampliar y mejorar la red de transporte público masivo de la ciudad (Y aun lo hace, ¡Bien!).  Ya, semanas más tarde, fue más lejos; atreviéndose a hablar -¿Apresurado?- de una tarifa aproximada de $2.500. ¿Cómo llegó a esa cifra? No lo sé; no explicó. Y seguramente, tampoco nadie se lo preguntó (¡Mal!). A la puesta en marcha del sistema, le amarró el desmonte gradual del Pico y Placa. Un verdadero diluvio de anuncios. El cómo, el cuándo, el dónde, y a cuánto, aun no lo tenemos. Sigue leyendo

Una ciudad para vivir

“Cuando miras una ciudad, es como leer los sueños, las aspiraciones y el orgullo de todos los que la construyeron.” Hugh Newell Jacobsen

Fuente: Revista Semana

Fuente: Revista Semana

A la pregunta, ¿Cómo quiere que lo recuerden los bogotanos cuando salga de la Alcaldía en una frase?, el recién elegido alcalde de Bogotá respondió lo siguiente: “Como el alcalde que logró superar la segregación social en la primera infancia.” No podemos sino desearle lo mejor en este frente. Un reto sin duda loable, así como una inversión estratégica e inaplazable para la ciudad. Y sin embargo, parece más un juego de palabras, propio de quién promete mucho, pero a la vez,  a nada concreto se compromete. Y me refiero especialmente, en lo que atañe a la Bogotá perceptible. Esa con la que interactuamos a diario sus ciudadanos; la ciudad que apreciamos y vivimos con nuestros cinco sentidos.

Pensando en el futuro de la ciudad, los invito a preguntarnos lo siguiente sobre lo que nos pasó en Bogotá durante las pasadas dos administraciones: ¿Cómo evolucionó la ciudad hablando de la experiencia del ciudadano en las calles? ¿Cuál es la ciudad que hoy se presenta ante nuestros sentidos? ¿Es más segura, más amable, es más vivible? ¿Qué nos dice la superficie actual de la ciudad? ¿Vivimos en una mejor ciudad?

Mmmmm…..pues al cabo de 8 años, al cierre de la administración Moreno, en plena temporada navideña, la ciudad se encuentra absolutamente colapsada. ¿No cree? ¿Se siente capaz de refutar esta afirmación? Salga y vea no más; hágalo con cuidado. La infraestructura de la ciudad está vuelta pedazos –alud circunvalar, los millones de huecos, carrera 11-, barrios enteros sumergidos bajo las aguas fétidas del Río Bogotá, el trancón ha cobrado dimensiones ridículas, la sensación de inseguridad no cede, la confianza de la ciudadanía hacia su gobierno y la justicia se encuentra completamente erosionada, la distancia entre ciudadanos y policía se acrecienta; la intolerancia reina, el descuido general por el bienestar colectivo se impone. Las calles son del más fuerte, y de los más avivatos y atravesados.  ¿La autoestima de la ciudad y sus ciudadanos? Literalmente arrastrándose.

Y es entonces, de cara a este presente tan difícil que enfrentamos, ante una realidad tan contundente, que las palabras del alcalde electo parecen dirigidas a otro escenario.

Aquí no hay de otra. El próximo alcalde deberá centrar toda su atención en Bogotá.  Deberá ponerse en los zapatos del ciudadano de a pie. Deberá observar con detenimiento y curiosidad sus calles. Deberá bajarse a la escala del ser humano, aquella en la que las personas tocamos y vivimos la ciudad, y arrojar resultados allí (seguridad, transporte, convivencia, cultura ciudadana, infraestructura urbana, espacio público, contaminación, basuras, etc.). Deberá honrar su frase de campaña de una “Bogotá Humana Ya”; pero que sea de ver y del diario vivir, y que nos toque a todos. Ahí está el reto.

Definitvamente será en hechos visibles, que lleguen y toquen al ciudadano, donde aguardará impaciente la legitimidad del nuevo alcalde como líder de esta difícil, hoy desbaratada, pero a la vez, formidable ciudad. ¿Cómo será la ciudad visible al cabo de sus primeros 6 meses? ¿Al cabo del primer año, del segundo, y por supuesto, al cierre de su alcaldía? ¿Cómo vivirá el ciudadano de a pie su ciudad? Preguntas para tomarse muy seriamente, por Petro y su equipo, y por nosotros los ciudadanos.

Jaime Lerner, el afamado exalcalde de Curitiba, consultor internacional de ciudades por más de 40 años, no se cansa de repetir lo siguiente: “La ciudad no es un problema, sino una solución.” Insiste en que hay que moverse rápidamente y hacer, que “cualquier ciudad del mundo puede mejorarse en menos de 3 años……lo cual, no es una cuestión ni de escala, como tampoco de recursos financieros.” Al final, la capacidad de realización, de proyectar una visión y aterrizarla a la realidad,  de hacerla visible y vivible, es realmente lo fundamental.