Archivo de la etiqueta: Enrique Peñalosa

¿Se le alinearon las estrellas a Peñalosa?

Fuente: website candidato Enrique Peñalosa

Fuente: website candidato Enrique Peñalosa

10 razones que van a jugar a favor de Peñalosa y que indican que sí; las estrellas se le alinearon:

1. Votos de Uribe que se van. En esta oportunidad los votos de la mermelada probablemente no le alcancen a Santos. De tajo se le desaparecen una gran cantidad de los votos que Uribe le puso en el 2010. ¿Cuántos pudieron haber sido? ¿4 millones? ¿5 millones? ¿Todos los 9 millones? También se le fue de su lado toda la emoción y euforia que despierta/despertaba Uribe. Santos adolece de aburrido y le cuesta conectar. Hace 4 años el carisma de Mockus contrapesaba el carisma de Uribe. En esta oportunidad, si bien Peñalosa no es el más carismático, Uribe ya no es el candidato a vencer y el problema de carisma de los otros, es aún más doloroso. El momento político del país no es tan tenso como el de hace 4 años –factor 2ª reelección Uribe ya no está presente-, por algo, las elecciones se han percibido aburridas; pero se va a poner bueno. Al final, es probable que Santos termine pagando un alto costo al haberse elegido sin votos, ni discurso propio.

2. Aburrimiento con el Status Quo. Igual que hace 4 años, un bloque considerable de colombianos sigue hastiado del establecimiento y los políticos. Ahí tenemos el enorme protagonismo del voto en blanco en las actuales elecciones. Este rechazo es un sentimiento que persiste desde hace años, incluso desde la primera elección de Uribe, que en su momento capitalizó tremendamente con su arenga contra la politiquería y la corrupción. Nadie sabía lo que vendría. Con la Ola Verde el sentimiento eferveció. Y el actual gobierno, de manera genial, decoró el clientelismo con el rótulo de mermelada. La estructura emocional del país se mantiene.

3. Discurso urbano y calidad de vida: Los problemas de calidad de vida están cada vez más presentes en la conciencia de los colombianos: transporte y movilidad, espacio público, seguridad urbana/robo de celulares, educación de calidad, acceso a salud, servicios públicos, etc. El país se ha transformado profundamente y hoy Colombia es un país mayoritariamente urbano; es un país de ciudades. Con eso en mente, Peñalosa tiene una visión de sociedad que nos habla sobre todo esto y proyecta soluciones para estos problemas. La transformación que llevó a cabo en Bogotá dio cuenta de eso.  Lo que hagamos con nuestras ciudades dictará el futuro del país. Un tema absolutamente estratégico, central y clave para el posconflicto pero que increíblemente pasa de agache en el debate nacional.

4. Voto en Blanco: Es en su mayoría una intención marcada por la independencia. Es un voto de opinión que protesta en contra de un sistema contaminado de clientela y corrupción y obviamente alejado del ciudadano y sus problemas.  Hasta hace poco rondaba el 30% y le ganaba a todos. Todos los expertos dicen que en la medida que se acerque la elección este irá cayendo y así está ocurriendo ¿En qué dirección creen que caerá? ¿Santos o Peñalosa? La tendencia viene apuntando en el sentido de que lo que caiga del voto en blanco lo recogerá Peñalosa.

5. Santos no crece: Uno no ve que Santos tenga para donde crecer pero sí que pueda caerse. El presidente no es completamente dueño de sus márgenes de favorabilidad, ni está en control de la opinión; distinto fue el caso de Uribe. Hemos visto en el transcurso de estos 4 años la fragilidad de estos índices. Cualquier escándalo o movilización social que le estalle acercándose la elección, le representa una seria amenaza. Ya se asomó un nuevo paro agrario.

6. El factor Uribe. Gústenos o no, Uribe es quizás el jugador más decisivo del ajedrez político nacional y puede que sea el principal elector del país. En el escenario de una segunda vuelta, sus votos y cualquier guiño que dé, podrán ser determinantes. ¿A dónde se van los votos de quienes odian o no les gusta Santos? El uribismo preferirá cualquier cosa menos a Santos.

7. Distancia frente a Uribe: la gran lección de Bogotá. Peñalosa debe saber que no puede repetir el error que cometió en Bogotá en relación a Uribe. No lo necesita. ¿Por qué si desmarcado de Uribe, crece por sí solo, cambiar el esquema de lo que le está funcionando? Tiene que mantener firme su discurso ciudadano y posición independiente. Un error en esto y sepultará sus posibilidades como le pasó en Bogotá. Por eso, Peñalosa deberá tener mucho cuidado con los guiños que le pueda lanzar el expresidente.  Pero es más, está obligado a marcar una clara distancia. Sr. Peñalosa ¿Había necesidad?

 8. Nada que perder/Juegan mejor. Parece ser un patrón de los verdes. Resucitan cuando están enterrados. Es cuando mejor juegan y más rentan políticamente, creo que por que vuelven a su esencia independiente y al discurso que han construido a lo largo de sus vidas. Lo que lo hace creíble, la gente se los reconoce  y por eso tiene tracción. En el caso de Peñalosa a pesar de la salida en falso que tuvo en Bogotá cuando la elección era suya. Ninguno de los otros candidatos cuenta con esto, un discurso propio y probado. Mockus lo tenía hace 4 años y es algo en lo que Fajardo viene trabajando día a día.

El reto es no errar el tiro una vez posicionados como verdaderos contendores.

 9. Los votos de la consulta verde. Estos votos fueron reales. Más de 2 millones.  Ahí está la cuota inicial que ni siquiera el Presidente Santos tiene. ¿Será que los jóvenes que apoyaron la Ola Verde, ya un poco más maduros, representan un voto más confiable? ¿Menos eufóricos y expresivos en las redes sociales, pero más confiables con el voto? Podría ser.

10.  El factor Petro. Antes de su destitución definitiva, Peñalosa procuró guardar un silencio prudente sobre la situación del alcalde de Bogotá. Peñalosa apoya la posición de Santos, sin embargo ha buscado pasar de agache, dejando que Santos absorba el golpe. Como él, los demás candidatos, excepto el Polo, todos apoyaron la ratificación de su destitución. ¿Hacia dónde y qué tan efectivamente canalizará Petro su indignación? ¿Cuáles son sus posibilidades de dirigir su indignación hacia el voto en blanco? ¿Cuál es su verdadero caudal? En estos momentos, este puede ser el factor más incierto del tablero político. Por estos días, la senadora electa Claudia López, dirigía toda su indignación por la destitución de Petro contra el Presidente Santos.

****El Bono. Apuesta certera por la educación del país: Así lo confirma la elección de su fórmula vicepresidencial; Isabel Segovia. No es carreta. La educación no será el cliché  y relleno que fue durante estos 4 años. Segovia le ha entregado su vida profesional a la causa de la educación del país. En esto Segovia no cederá, los colombianos pueden estar seguros. Por parte del candidato, esta es una clara señal de sus intenciones de trabajar con los mejores para resolver los problemas de fondo del país, fortaleciendo su discurso y posición independiente contra la politiquería y la corrupción.

Solo por esto, valdrá la pena votar por Peñalosa.

Las estrellas se alinearon. El resto le corresponderá a la campaña y a los colombianos que deciden.

Durante las pasadas elecciones, antes de que se configurara el fenómeno de la Ola Verde y cuando Fajardo lideraba las encuestas entre los alcaldes, escribí sobre la posibilidad de una alternativa política independiente en medio del clima tenso y polarizado y la estéril dialéctica Uribismo/Antiurisbismo. Al final fue Mockus el que encarnó la alternativa.

El artículo terminaba de la siguiente manera: “Los votos de las maquinarias se encuentran prácticamente contados y comprometidos. La fórmula del voto de opinión, aunque no obliga, y por lo tanto no es garantía de nada, tiene sí, sobre los elementos de la inspiración, la persuasión y la convocatoria el potencial de generar una verdadera bola de nieve.” Sin ser la Ola Verde, es innegable que acá hay un contexto muy favorable para esta candidatura. (Ver artículo elecciones 2010)

¿Por qué no Peñalosa en el 2014?

El artículo fue publicado este domingo en El Espectador. La de miblogota es una versión  más completa. http://www.elespectador.com/opinion/se-le-alinearon-estrellas-penalosa-columna-482602

The Atlantic Cities toma nota del activismo urbano bogotano

Hoy en día, The Atlantic Cities es sin ninguna duda uno de los mejores proyectos editoriales digitales sobre la actualidad del debate urbano en el mundo. Para quienes les interesa el tema de las ciudades, aquí encontrará un lugar absolutamente fascinante con contenidos de gran calidad, de miradas frescas y un tono creativo sobre las tendencias urbanas que están mandando la parada. A continuación les comparto con gran felicidad la entrada que publicaron la semana pasada sobre el activismo urbano bogotano del que he sido parte junto con otras personas y colectivos (Combo2600, La Ciudad Verde, Agentes Cultóricos) alrededor de una causa que inexplicablemente ha permanecido invisible en nuestra ciudad: el respeto por el peatón.

In Bogotá, Activists Are Fighting Against a Backslide in Pedestrian Safety

Atl Cities

Es importante que en el mundo entiendan que los días de los mimos de Mockus  y de la ciudad que se dio la pela de recuperar los andenes de los carros para los peatones durante su gobierno y el de Peñalosa, dejaron de estar con nosotros hace ya muchos años. Es la triste realidad. Progresivamente cualquier cultura de respeto hacia quienes caminamos, inculcada por estas administraciones, se fue diluyendo; carros estacionando sobre andenes, deteniéndose sobre cebras y  rampas de acceso, motos que transitan temerariamente sobre rutas peatonales, construcciones bloqueando pasos, PARES y semáforos en rojo que nadie respeta, déficit de semaforización peatonal, etc., etc., etc., etc.

Es ante esta absurda e irrefutable realidad y la inacción del gobierno de la ciudad frente a  la problemática que acciones como Cebras por la Vida, 1 Minuto de Silencio por el Peatón y el homenaje a Su Majestad el Cráter han cobrado vida y sentido.

Transmilenio y Bogotá: Víctimas de una cultura política

La destrucción de Transmilenio no es de estos días.

Destruyen Transmilenio 9M 2012

Destruyen Transmilenio 9M 2012- William Fernando Martínez/AP

Sus orígenes los encontramos varios años atrás, y la principal responsable de su debacle, sostengo yo, tiene que ser la inmadurez política de nuestro entorno. En ello cabe responsabilidad a muchos: ex alcaldes (exitosos y atroces), medios de comunicación y opinadores,  partidos políticos, y por supuesto que también a los ciudadanos. A todos. Esto último es vital reconocerlo.

¿Por qué? Pues por no hacerlo, y por culpa de esta bendita manía colectiva que nos gobierna de buscar siempre señalar primero culpables, al tiempo, que esperamos vengan “otros” o “alguien” a arreglarnos el problema, y de paso, a decidir por nosotros, es que esto (Bogotá) está como está. Asimismo, por la ridiculez de todos acá de pelearse por su pequeña parcela, por defender minifeudos, todos creyéndose el protagonista de la película, cuando a la hora de la verdad se están auto-derrotando; y todos mientras tanto, perdiendo acá abajo. Sucede a nivel de la política de la ciudad y sus protagonistas, Transmilenio es una clara víctima de esto, pero igualmente se observa a nivel de las interacciones entre sus ciudadanos. Es una cultura que además de egolatría y personalismo, implica cortoplacismo, y una marcada ausencia de empatía colectiva.

Réplica miniatura de Transmilenio

Réplica miniatura de Transmilenio

Todos tiramos para nuestro lado, sintiendo que el avance y las victorias de los demás, son nuestras derrotas. O viceversa, sentimos que ganamos, sólo si el otro pierde; nunca cuando gana. De esta manera……. no sólo NO peleamos por lo significativo, sino que en el camino enterramos nuestros avances colectivos. Los más importantes, sin duda, ya que transforman físicamente ciudades, pero además los corazones de su gente y sus expectativas del futuro.  Y eso lo logró TM. Sigue leyendo

Sr. Peñalosa ¿Había necesidad?

¿Después de militar toda una vida como independiente, y de ser, de lejos entre el lote de candidatos el más capacitado para gobernar Bogotá, había necesidad de aliarse con Uribe, y llenarse de cuestionamientos que hasta el momento no había tenido?

El mismo Peñalosa se encargó de marginar la más importante ventaja comparativa que en la actual coyuntura de crisis de la ciudad, candidato alguno pudiera presentar frente a sus rivales:

Profundo conocimiento de la ciudad, experiencia probada como alcalde, status como reconocido experto internacional en temas urbanos, y una carrera política, que no exenta de fracasos, se mantenía limpia de asociaciones con corruptos y políticos tradicionales.

En entrada  del mes de Mayo, alrededor de la alianza entre Peñalosa y el expresidente Uribe, y la gavilla de concejales uribistas que cogobernaron con Samuel Moreno, dije lo siguiente:

 “Creo en la necesidad de reivindicar las opciones políticas ciudadanas y aquellas que por trayectoria dan mayores seguridades de no terminar contaminadas por la politiquería y la corrupción. Creo en la urgente necesidad de derrotar por medio de la inspiración, las buenas ideas, y el voto de opinión –el más difícil de conquistar-,  al voto emocional, politiquero y asociado a cálculos electorales. Hoy más que  nunca el electorado bogotano tiene la responsabilidad de elegir un programa sólido que demuestre independencia y firmeza frente al manoseo de la clase política oportunista y clientelista.”

Tristemente, siendo el mejor preparado de los candidatos,  con las mejores credenciales para competir en un debate de ideas sobre la ciudad, con evidencia dura a su favor de ser un gran realizador de ideas, y blindado por una vida limpia de sospechas de corrupción, tiró por la borda esta ventaja, cuando se amistó con Uribe.

Insólitamente, como se vio en el debate televisado de RCN, remata sus últimos días de campaña defendiendo a los concejales de la U, de quienes se sospecha con fuerza, fueron cómplices de los Moreno en el carrusel de la contratación.

Mejor dicho. Sin tener nada que ver en ese entierro, termina cargando el muerto. Terminó debiéndoles. Así es. La politiquería tiene su precio en campaña, y no lo duden, también lo tendrá al gobernar.

Por eso: “Hay cosas que no tienen precio. Para todo lo demás existe Master Card.” 

Una vida limpia de asociaciones con corruptos y políticos tradicionales. No tiene precio.

Pregunto nuevamente. ¿Había necesidad?

Votar a favor de algo (Mockus fue el comodín)

Coincido con quienes celebran la alianza que sellaron Gina Parody y Antanas Mockus, porque representa la mejor oportunidad de dinamizar una elección hasta el momento sosa y tendiente a la polarización.

Parecíamos destinados a la polarización

Parecíamos destinados a la polarización

 Todo parecía destinado a lo siguiente; 2 punteros con grandes diferencias y hasta animadversión personal mutua –uno de izquierda, el otro amangualado con el uribismo-, y detrás, un lote de candidatos (11), algunos excelentes, pero que difícilmente lograban demarcarse en las encuestas y diferenciarse los unos de los otros.

 Hay que ver si la llave Parody-Mockus repunta en la recta final de la elección. De ser así, ganarían la ciudadanía, el ejercicio ciudadano de votar, y por supuesto, la ciudad. Gane quien gane la elección.

 ¿Qué le ofrece la carta Parody-Mockus a la elección? 5 razones de peso para verlo así:

Alianza Parody-Mockus

Alianza Parody-Mockus

 1. Freno a la polarización. No hay 2 opciones opuestas, hay 3 diferentes. Lo primero y más importante, es que frena la inercia de un ambiente electoral que tendía marcadamente hacia la polarización, y que de haberse continuado, habría reducido la decisión de muchos electores a un voto “en contra de”. ¡Qué pereza! Punto. Me incluyo entre estos. Cuando parecía que ya muchos aceptábamos esta inercia. (Petro vs Peñalosa: Revista Dinero)

 2. Aleja la posibilidad de una intensa guerra sucia entre 2 punteros. Sin una carta fuerte reclamando el centro del tablero, sin un tercer jugador fuerte, el fantasma de la guerra sucia, asomaba sus narices (Alcaldía de Bogotá: ¿comienza la guerra sucia?).

¿Y eso que quiere decir? En pocas palabras, publicidad negativa y engañosa, buscando la emotividad del votante, de lado y lado, y mientras tanto, el debate de las ideas asfixiado. Definitivamente el voto en contra de, simplista y maniqueo no le conviene a la ciudad, y la aparición de ese tercero fuerte, ayuda a desarmar el juego.

 3. Menos emoción y más reflexión. Más equilibrio y balance para el debate. El talante técnico e independiente de la alianza, favorece la recuperación de una discusión más profunda y responsable de los temas. Mockus ha señalado la levedad con la que el candidato Petro ha planteado algunas de sus propuestas. Pero al mismo tiempo, todos sabemos de la distancia que hoy existe entre él y su excopartidario. La alianza Parody-Mockus se forjó alrededor de fuertes afinidades sobre principios fundamentales; y eso da credibilidad.

 Es una llave que le apuesta radicalmente a la conquista del voto de opinión.

 4. El discurso sobre Ciudadanía y Cultura Ciudadana entra a jugar con fuerza. Cómo hacia de falta ¿No creen? Insólitamente, en medio de la grave crisis por la que atraviesa la ciudad, que pasa también por una profunda crisis de su ciudadanía, el discurso de la cultura ciudadana venía pasando de agache. Imposible de entender. Hasta que aparece finalmente una candidatura que le señala al ciudadano, la importancia de su rol y compromiso, para que la ciudad mejore en todos sus frentes. “Todos ponen, todos toman” y la idea de “la autorregulación”.

 Previamente, la campaña parecía una feria de mercado donde todo se reducía a un YO, YO, YO por parte de los candidatos. Una dinámica inflacionaria de propuestas, donde todos prometían hacerlo todo, y por supuesto, mejor que el otro, con el ciudadano como un mero espectador.

 Mockus y su cultura ciudadana. Un  discurso que no pierde vigenciaEs este discurso, con sus mensajes a la ciudadanía, lo que a mi modo de ver, le da el tan necesitado empujón a la candidatura de Parody. La filigrana con la que ensamblan el programa de la candidata con la esencia del exalcalde es sorprendente. Sin esto,  difícilmente  la candidata  hubiera logrado desmarcarse de Galán y Luna.

Pero además, también le valió para fortalecer sus propuestas de educación y lucha contra la corrupción, pues nadie cómo Mockus ha logrado posicionar estos temas en los debates de la sociedad capitalina, y si se quiere, del país. Parody-Mockus: 14 Puntos Programáticos

 El acompañamiento de Mockus, tal y como lo vienen haciendo, ratificando que es un proyecto de equipo, será fundamental para terminar de asegurar que los votos del exalcalde lleguen a la candidata.

 5. La carta de la juventud y la renovación política se fortalecen. Al treparse entre los punteros, Parody tiene la oportunidad, ahora sí, de reivindicar su juventud como rasgo diferenciador ante sus rivales directos (Petro y Peñalosa). Pero rezagada, en 4to lugar, compitiendo cabeza a cabeza con Galán y Luna, no era fácil jugar dicha carta. Por lo menos no tan efectivamente. 

Y lo anterior, en un momento donde para muchos electores, darle paso a las nuevas generaciones, teniendo 3 muy buenos candidatos en sus 30’s, parecía ser una opción nada despreciable. Pero para eso, la opción debía tener verdaderas posibilidades.

Pero hay algo mejor. La fórmula Parody-Mockus combina la juventud de la candidata con la experiencia del exalcalde. Algo sin duda importante y que le viene muy bien a Parody, en medio de la crisis administrativa que vive la ciudad. Entre el lote de candidatos, sólo Mockus podría certificar experiencia y capacidades comparables a las de Peñalosa, pensando en el manejo de la ciudad. Petro por ejemplo, no tiene ninguna. 

 Finalmente, la alianza también puede interpretarse como un acto de generosidad y confianza de Mockus hacia las nuevas generaciones. Y en general. ¿No cree? Lo invito entonces a que se pregunte lo siguiente: ¿Cuántos candidatos –de Colombia o de donde se quiera- habrían declinado su candidatura teniendo legítimas posibilidades de ganar (Mockus iba 3ero entre 11), y más, para apoyar a alguien que pierde frente a él en las encuestas? Y por supuesto, hacia las mujeres. 

 Conclusión: El desgaste de Mockus tras su candidatura presidencial y su salida del Partido Verde era notorio. Y sin embargo, irrumpió en la elección llevándose un 14% de la intención de voto, ubicándose tercero. Si nada, ello tenía que sugerir que sus ideas y menos él como candidato, seguían más vigentes que nunca. Y parece que así lo entendió. 

Pasada una semana todo indica que a Gina le funcionó la alianza. Fue una voltereta llena de imaginación y cargada de mensajes positivos. Había que sacudir el tablero, y Gina y Mockus lo hicieron con gran elegancia. 

 Se abrió la elección, lo cual es positivo para el debate. Ahora nos corresponde a los ciudadanos tomar la mejor decisión.

Sí, mejor en bici. Pero todavía no en Bogotá

FUI Ciclista de Tiempo Completo, no en BOGOTÁ

Entre los años 2007 y 2009 fui un ciclista de tiempo completo. Sorprendentemente, a lo largo de ese período de 2 años use transporte público (metro, bus y taxis) en poquísimas oportunidades; puedo contarlas con los dedos de las manos; 6 o 7 veces como máximo.   Y no lo usé no porque no lo hubiera. Por el contrario; lo había y de gran calidad. Simplemente no lo necesité. Prácticamente toda mi actividad la hice sobre una bicicleta o caminando. Ir al trabajo, al supermercado, a la ferretería, al cine, a donde los amigos, por unas cervezas; todo lo hacíamos así. La ciudad invitaba a ello. En cuestión de minutos se llegaba a donde se necesitaba o se quería estar. Éramos muchísimos, sin duda la gran mayoría, quienes compartíamos esta manera de vivir la ciudad. En resumen: bicicleta, a pie, y a veces, cuando se necesitaba, transporte público.

¿Carro particular? Nunca fue parte de la ecuación. No lo fue para mí, como tampoco para casi nadie a mí alrededor. Habrían un par de excepciones, como cuando me mudé de casa o las veces que paseé fuera de la ciudad; y entonces, o arrendábamos un auto, o se le pedía el favor al único amigo dueño de uno, o se acudía al sistema de car-sharing. Eso sí, siempre la mejor opción fue no ser dueño de uno.

Así viví durante 2 maravillosos años. ¿La ciudad? Washington D.C. Las ciudades son procesos. Y la capital de los Estados Unidos vive uno muy positivo desde hace ya un buen tiempo. Allí, la integración de la bicicleta al modelo de ciudad viene siendo clave. Pocos meses antes de despedirme, la ciudad inauguraba su sistema de alquiler público de bicicletas (http://capitalbikeshare.com/).

Pregunta I: ¿Para qué este sistema de alquilar público de bicicletas si no para ser usado por la gente?

Bogotá y el movimiento Pro-Bicicleta

¿Qué hacer para enviciar a los bogotanos de la bicicleta?

¿Qué hacer para enviciar a los bogotanos de la bicicleta?

En Bogotá vienen apareciendo colectivos sociales que reclaman un lugar más prioritario para la bicicleta en el marco del futuro desarrollo de la ciudad. Varias y de distintos orígenes son las razones de aquellos que avocan por la bicicleta. Las hay por razones medio ambientales, por afición al deporte –tenemos una historia internacional importante con “los escarabajos” (Lucho Herrera, Fabio Parra, Santiago Botero)-, otros porque se mamaron del trancón, hay unos por moda/es fashion/es hip, porque es económico, en los negocios para llevar domicilios, en fin. Sigue leyendo

Campaña por Bogotá: ¿Qué nos dicen los Websites de los candidatos?

 

La realidad de una ciudad como Bogotá, con una ciudadanía cada vez más familiarizada con las nuevas tecnologías, pero también más  activa y presente en el mundo de la virtualidad, nos permite presagiar que parte significativa de la confrontación política que librarán las distintas opciones que aspiran a gobernar la ciudad, tendrá lugar ahí;  en el ciberespacio.

Así es. Tan importante como salir a las calles en busca del contacto directo con los ciudadanos, o en los medios de comunicación  tradicionales  (tv, radio y prensa), será el sello que los candidatos sepan dejar en el ámbito de la virtualidad y la destreza  que  muestren a través de poderosos recursos tecnológicos y en línea que están a su disposición. En medio de una carrera electoral tan estrecha como la que estamos viendo configurarse (ninguno supera el 20%), un buen o mal desempeño en este ámbito podría ser definitivo; al margen de las fortalezas  que puedan desprenderse de la  experiencia y trayectoria profesional de los candidatos.

Los medios digitales tienen que ser parte activa y esencial de las campañas políticas modernas. Las posibilidades y el atractivo que Facebook y Twitter ofrecen para atraer seguidores y agitar opinión no pueden desconocerse. Son 6.4 millones las cuentas registradas en Bogotá en Facebook según estudio de www.socialbakers.com, y la participación en Twitter, que atrae un público distinto (opinión más calificada y especializada), está en los miles, y crece rápidamente. Tan es así, que en las campañas se buscan estrategas para redes sociales. (Hoy encuentra a la totalidad de candidatos en Twitter. Búsquelos y sígalos.)

Por lo anterior, soy de la opinión que la página de Internet de los candidatos tiene que constituirse en recurso fundamental y estratégico  para las respectivas campañas. Y siguiendo esta idea, también creo que una mirada en detalle a ellas, dice mucho de las calidades y capacidades de los distintos candidatos. A continuación las razones:

1.       En nuestros tiempos, las páginas de internet son la principal carta de presentación de toda empresa, institución, ONG, negocio. ¿Puede imaginarse una empresa seria y moderna, recientemente constituida, y con grandes expectativas de éxito, saliendo al mercado sin una página de internet? Definitivamente no. Sigue leyendo

Uribe, la Encrucijada de los Verdes, y el debate que los bogotanos no podemos eludir

Imagen-Revista Semana

La figura y las salidas del expresidente Uribe enrarecen el panorama electoral, arrastran y reducen el debate electoral sobre el futuro alcalde de Bogotá a un asunto de mecánica electoral, y se asoma la esterilidad de una discusión planteada en términos de Uribistas vs Antiuribistas. No es lo que necesita Bogotá en medio de esta trascendental elección; pero así será. Uribe se hará sentir gústeles o no. Prueba de ello, es la difícil situación que por estos días suscitó su reiterado respaldo al exalcalde Enrique Peñalosa en las filas del Partido Verde, y que hoy distancian al candidato del ala de su copartidario Antanas Mockus.

En el caso particular de los verdes el efecto Uribe está obligando al partido a escoger entre dos orillas que a mi parecer resultan irreconciliables, y por eso, la dureza y la franqueza de las palabras que dirigió Mockus a Peñalosa la semana pasada: “Uribe o yo”. Tras analizar el incidente me inclino por pensar que no es capricho. La posición radical de Mockus hay que entenderla a partir del contexto y del discurso que dio vida a la Ola Verde en medio de las presidenciales del año pasado, pues el fenómeno nació fundamentalmente como una vehemente y refrescante contrapropuesta a los métodos de hacer política del uribismo.

Fue del discurso anticorrupción y gracias a la apuesta por una manera distinta de hacer política de donde obtuvo su fuerza la opción verde. Fue un fenómeno ciudadano que creyó en un equipo de políticos independientes, probados exitosamente al frente de la administración de Bogotá, y Fajardo en Medellín. El discurso encontró su fortaleza y margen para crecer en la coherencia que existió entre la trayectoria de sus candidatos y los postulados que exhortaron. Sigue leyendo