Archivo de la categoría: Peores Prácticas Urbanas

Guerra del Centavo ¿Cuántos niños más?

Contaminación, agresión, muerte, informalidad, inseguridad, caos, anarquía ¿Qué más es la Guerra del Centavo?

La semana que pasó cerró con la siguiente trágica noticia: Conductor que mató a niño en Bogotá tiene 67 comparendos de tránsito.

Ellos iban pasando la calle porque iban para el colegio, fue en ese momento cuando la buseta salió de la nada y embistió a los dos niños, narró un testigo. Todo indica que el bus se voló un semáforo en rojo.

La noticia merecería una primera página en El Tiempo y El Espectador, una vehemente salida en medios por parte del Alcalde de la ciudad, pero además una marcha multitudinaria por parte de la sociedad bogotana (No pasó). Como lo ven la Guerra del Centavo es mucho más que el diario reclamo de millones de conductores de auto de “se me cerró el &%&%&%/& bus”. Se trata de nuestras vidas y la de nuestros seres queridos, y se mueren nuestros niños.

El viernes le tocó a Sebastián Nieto de 6 añitos cuando caminaba hacia su colegio –el Julio Garavito Armando- junto a su amiga Tatiana de 5. Ella, que también fue arrollada, se encontraba el fin de semana en cuidados intensivos con trauma  craneoencefálico y pronóstico reservado. Diana Victoria Perilla es la madre que perdió a su hijo y Patricia Vanegas  la madre de Tatiana. Sucedió en la Cr 68 con calle 38 sur. La Guerra del Centavo mató a Sebastián.

Los hechos suceden durante la administración de la Bogotá Humana que repite y  repite, dice y dice que primero los peatones y primero los niños. ¿Gobierno transformador? ¿Progresista? ¿Antimafias? Pues se encontró con la oportunidad de demostrarlo. Tiene que ser esta. El gobierno debería aprovechar lo sucedido para volcarse con total determinación a acabar de una buena vez por todas con este sí depredador sistema de transporte ¿Qué próximamente el Sistema Integrado de Transporte ordenará el sistema poniendo fin a La Guerra del Centavo? ¡No hay tiempo qué esperar! El viernes murió Sebastián. Entretanto mueren niños.

Nada sería más revolucionario. Nada dejaría más huella hacia el futuro.

Por eso pregunto: ¿Empezando hoy, qué harán el gobierno distrital y la policía de tránsito para poner en cintura a estos buses y sus empresas?

Por otra parte, además de la conducción temeraria de buses y busetas que agrede permanentemente y pone en riesgo vidas, alentados por la ausencia de una regulación efectiva, el caso evidencia la falta de infraestructura física y condiciones reales de seguridad para los peatones (Ver: Su Majestad el Cráter,  La Inspiración de un Hueco,  Una Cebra no basta ¿Hará el distrito su parte? La Cebra de Colores,  El Problema de ser Peatón). La tragedia sucede en un cruce que no da tiempo suficiente para cruzar de manera segura. La madre de Sebastián así lo explicó con voz de rabia e impotencia (Oír audio). En este  y otros casos, la negligencia del aparato institucional de la ciudad, está causando muertes.

El gobierno ya salió a responsabilizar a la empresa de transporte, a la que por supuesto, le cabe responsabilidad. Lo hizo Guillermo Asprilla, Secretario de Gobierno del Distrito. Y está el conductor como directo responsable de lo ocurrido. Ahora bien, creo que sobretodo debemos insistir en lo siguiente: ¿Qué hará el distrito al respecto? ¿Cómo reaccionará y ajustará, mirando hacia adentro, para que esto no vuelva a suceder? Pues si hay algo de lo que no cabe duda en todo esto, es que el señor Wilson Darío Cely nunca debió estar al frente del volante de ese bus. ¡Punto! 67 COMPARENDOS que acumulan 9 millones de pesos.

¿Dónde están los controles? ¿Qué hace esta persona conduciendo un servicio de transporte público, donde se es responsable por la vida de terceros? ¿Cuántos comparendos se imparten al año por pasarse semáforos en rojo? Apuesto a que muy pocos. ¿Exceso de velocidad? Lo mismo. Y así.

Al final, lo cierto es que la gran mayoría de conductores de buses y busetas, son victimarios en potencia. El viernes fue Wilson Darío Cely quién mató a Sebastián; pero bien pudo ser cualquier otro. El sistema se encarga de eso. La ciudad se encarga de eso. Lo mismo pasa con la víctima. El viernes fue Sebastián, mañana podrá ser Andrés, Mariana, Freddy, no sabemos.

¿Y saben cuál es la peor tragedia de todas?

¡Mañana nos levantaremos, saldremos a trabajar y todo seguirá igual!

El tema del alcalde esta semana: las basuras.

¿Qué es la Guerra del Centavo?

La Guerra del Centavo es: inseguridad, contaminación, caos vehicular, desorden, anarquía, intolerancia, esclavitud laboral, informalidad, ley del más fuerte, arbitrariedad en el cumplimiento y la aplicación de la ley, desgobierno, falta de educación.

¿Que más es?

Perlas de la publicidad urbana en Bogotá

  • Carro todos los días, Bogotá Humana
  • CONMUÉVETE: “Cultura ciudadana a la Petro”
  • Conejo al Pico y Placa 2012: Patrocina Dodge RAM ¡IRResponsabilidad Social Empresarial!
  • Distrito Pegotero

Carro todos los Días, Bogotá humana

Carro todos los días

Carro todos los días

Esta publicidad, ya lo había dicho en una entrada reciente -“Carro todos los días” Invita Bogotá Humana-, demuestra simplemente la incoherencia y torpeza de una administración que predica mucho pero poco aplica (Frase de Inteligencia Vial). Mientras el alcalde anda muy animado y contento echándole a todo el mundo el discurso de que el peatón y los medios no motorizados de transporte deben ser la prioridad, y que debemos racionalizar el uso del vehículo particular (al paso, que le endosa la culpa de su mal uso principalmente a los del Norte de la ciudad “Los Ricos”- ¡Qué manía esa manera maniquea de simplificarlo todo!), su campaña de comunicación alrededor del nuevo pico y placa, como bien resaltado se ve en rojo, lo que nos sugiere es una invitación a: “carro todos los días”.

CONMUEVETE: “Cultura Ciudadana a la Petro”

ConMuevete

ConMuévete: Deja salir primero

Esta campaña uno ve hacia dónde busca ir. Definitivamente a la ciudad le hace falta que nosotros los ciudadanos practiquemos mucho más valores como la solidaridad y la empatía (ponerse en los zapatos del otro). Como sociedad, sin duda nos vendría bien ser más generosos entre nosotros; en las vías, en Transmilenio, dándole paso al peatón o dejando salir primero como dice la primera pieza. Ahora bien, ¿Cómo va teniendo efecto esta campaña en el comportamiento de la ciudadanía? Algo parece no estar calando. Ni en Transmilenio están dejando entrar primero, ni en las calles se ve mucha más gente compartiendo ruta. Y muchos, si hoy les pregunta por su opinión de la campaña, no la conocen.

CONMUÉVETE: Comparte el Carro

CONMUÉVETE: Comparte el Carro

¿Podrá ser la desconexión entre el mensaje y la realidad? Además de mensaje se necesitan incentivos. Y francamente no se ven. ¿Dónde están? Sigue leyendo

“Carro todos los días” Invita Bogotá Humana

Carro todos los Días, Bogotá Humana

Carro todos los Días, Bogotá Humana

Las siguientes son palabras de nuestro alcalde Gustavo Petro: “El mayor estímulo para dejar de usar el vehículo particular es tener un transporte público masivo de calidad, el cual puede ayudar a una organización humana de la movilidad de los ciudadanos. Para ello, priorizamos en los modos de transporte destacando en primer lugar al peatón, segundo la bicicleta, tercero el transporte público y cuarto el vehículo particular”.

Y éstas, algunas de las propuestas anunciadas por el alcalde con las cuáles  buscará desincentivar el uso del carro particular en Bogotá:

  • Cobros por congestión o peajes urbanos. (Por empezar)
  • Política de estacionamiento y sanción al estacionamiento en vía. (Hubo anuncio reciente de endurecimiento en aplicación de sanciones)
  • Mejor y más transporte público masivo
    • SITP (Empezó aunque de verdad no empezó)
    • Más Transmilenio (Por empezar)
    • Tranvía (¿Lo veremos en la actual administración?)
    • Metro (¿Lo veremos algún día?)
    • El peatón y los medios no motorizados de transporte serán la prioridad. (¿Lo veremos algún día?)

Sin embargo, en medio de esta cascada de conceptos positivos, la administración no tiene problema alguno en salir con la siguiente pieza de comunicación alrededor del nuevo Pico y Placa.

“Carro todos los días” Bogotá Humana.

Carro todos los días

El mensaje del gobierno que trabaja por desincentivar el uso del carro particular: “Carro todos los días”

¿Carro todos los días? ¿Es un chiste? ¿No es esta la administración que predica el desestimulo al uso del carro particular? ¿No se le ocurre otro mensaje? ¿Es el mensaje consistente y coherente con el enorme esfuerzo que como sociedad debemos hacer para cambiar nuestra percepción sobre el carro? ¿Hay cohesión y claridad en el equipo del alcalde alrededor de estos importantes principios? ¿En esto consiste la educación que la administración le está dando al público? Solo quiero decirle a la administración: OJO con la comunicación y los mensajes. Sigue leyendo

Por una mejor ciudad, recogiendo un popó de perro a la vez

Este no es un tema ni glamuroso, agradable o estético. Pero sí que es necesario tratar.

La “dulce” ancianita y su mascota

Un par de semanas atrás venía caminando, regresando de almorzar y me encontré de frente con la escena de una “dulce” ancianita paseando a su perro y este que cagaba en pleno andén. Normal, eso hacen los perros. ¿Cierto? Pero al terminar el perro de hacer su vuelta, me percato que la mujer no recoge el popó y que tampoco parece asomársele la intención de hacerlo.

Paso a su lado y le digo: “señora, debe recoger eso”. ¿Saben cómo responde? Se queda muda, pasmada, estática como una estatua, haciéndose la boba, la que no escuchó. Sí. Es una abuelita. Pero en ese momento, pienso, una vil  abuelita. Una aviona, igualita al del bus que se le cierra a todo el mundo. Paso de largo caminando, mirando de reojo hacia atrás. Confirmada mi sospecha. Ahí dejó el bollo para que alguien lo pise u otra persona se lo recoja.

“Señora por Diooooooos” Apuesto a que esta es una de esas señoras, divinamente bien, que viven preguntándose en qué momento se estropeó todo, quejándose de la juventud de hoy y del guache del bus. ¡Vándalos esos! ¡Mechilargos! ¡Mucho indio! Etcétera, etcétera.

¿Qué creen ustedes? ¿Qué al frente de su casa tampoco limpia? ¿Creen que  respondería  igual ante la mirada de un conocido o un vecino?

¿Cómo resocializamos a la abuelita?

Un parque en riesgo y la Media Maratón de Bogotá

Mi experiencia reciente me dice que este no es un evento aislado.

Por estos días me encuentro en la recta final de mi entrenamiento para la Media Maratón de Bogotá (domingo entrante, 29 de julio). La mayor parte de la preparación la he hecho muy temprano en las mañanas en el Parque el Virrey. Realmente son muy pocos los espacios en la ciudad para entrenar de manera tranquila y agradable, lejos de los carros y la contaminación (Yo recomiendo los parques: El Virrey, Nacional y Simón Bolívar). ¡Cómo le hacen de falta parques y zonas verdes a Bogotá!

Pues les confieso que ando realmente fastidiado con este “asuntico” de la caca de los perros. Día tras día, tras día, veo más caca en mi camino que los dueños de sus mascotas no recogen. Y por supuesto, uno la pisa. Y eso huele…..pues a mierda ¿A qué más? Ya he tenido varias malas pisadas. No es casualidad. El hábito parece estarse arraigando. ¡Qué desespero! Sí que es un problema. ¡Ganas de joder! ¿Pero cómo no?

City Etiqute, B.Grand

Claro. Y entonces hay que ser más cuidadosos y ya uno no observa a sus alrededores, no aprecia árboles, el entorno, nada. Se corre con la mirada fija en el asfalto, a la defensiva Sigue leyendo

Petro y el Peatón ¿Retórica o Prioridad?

 ”Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.” Gabriel Marcel

Coherencia conceptual

El miércoles de la semana anterior, al cabo de la intervención del alcalde Gustavo Petro en el Gran Foro de Movilidad realizado en la Universidad de los Andes, varias personas del público, comenzando por la moderadora, manifestaron haber percibido una enorme coherencia en su discurso. Como muchos, compartí la opinión, pero diría que principalmente sobre los grandes conceptos. Desestimular el uso del carro, estimular  y mejorar el transporte público, la apuesta por un sistema multimodal y sobretodo la priorización del peatón. ¿Cómo no reconocer que su discurso suena cada vez más fuerte y fluido en lo conceptual y filosófico, y que a medida que pasa el tiempo lo comunica con mayor confianza y seguridad? (Ver el video)  Es innegable que lo viene interiorizando.

Incoherencia real

Ahora bien, pues sucede que “no todo lo que es parece ni todo lo que parece es”.

Por eso quisiera llamar la atención muy puntualmente sobre una afirmación que ha venido haciendo el alcalde desde tiempos de campaña, que reiteró durante el foro, pero que derrumba por completo la consistencia de uno de los argumentos centrales de su política de movilidad, y que también es un principio rector de su visión de ciudad. A mi modo de ver, un verdadero golpe a la quijada de su discurso; una monumental contradicción. Sigue leyendo

Las motos y su más grave pecado

Las motos en Bogotá son hoy por hoy el mejor sinónimo de la palabra atajo y el reflejo de la anarquía que se vive a diario en sus calles. No les aplica el pico y placa, no pagan parqueaderos -¿Para qué si el andén no les cuesta $1 peso?-, no respetan carriles y turnos en la vía, tampoco pagan peajes, no les aplicó el día sin carro, zigzaguean peligrosamente en todo momento adelantando carros hasta pisar la cebra, transitan campantes por andenes y ciclorutas amenazando peatones y ciclistas, ponen en peligro las vidas de personas que descienden de buses y busetas, y cuando lo ven conveniente, la contravía les resulta irresistible.

Son un peligro andante para los demás y para ellos mismos. Así se puede observar en las calles, y así lo comprueban las estadísticas. Entre los distintos actores de la vía, los motociclistas registran las tasas de accidentalidad más altas (2.665 muertes y 20.471 heridos en 2010), y después del desamparado y desdichado peatón, son quienes mueren con mayor frecuencia (Así fue en el mes de enero 2012).

A su crecimiento exponencial (pasaron de 43.714 en 2005 a aprox. 270.000 en 2012), han contribuido factores como lo baratas que resultan –eficientes en gasolina, pocos impuestos, bajo costo de su seguro de accidentes, no pico y placa, no parqueadero-, la posibilidad de evadir trancones (violando normas y todos los códigos de respeto en la vía), el indignante sistema de transporte público (“Guerra del Centavo”), que todo aquel que puede, evita, la facilidad para obtener una licencia, pero todo lo anterior, permitido en buena medida por la inexplicable demora de parte de los Gobiernos Nacional y Distrital, para entrar a ordenar el tema.

¿A qué debemos la espera? No lo sé. Pero entretanto, su número crece, el desmadre en las vías aumenta, se multiplican los lesionados y los muertos; el problema se extiende. ¿Y la solución? Pues se hará progresivamente más difícil. La nutrida sección de Vehículos de El Tiempo informaba el pasado sábado que el número de nuevas motos matriculadas en el país durante el 2011 fue de 510.730. Nuevos autos matriculados: 324.570.

Moto sobre Plaza

Moto sobre Plaza

Ahora bien, de toda la variedad de infracciones e imprudencias que cometen, la más grave ¡de lejos! tiene que ser la de asumir los andenes o ciclorutas como extensiones de las calles. ¿Hay lugar para las motos sobre los andenes? De ninguna manera. Absolutamente NO. Las aceras son terreno sagrado para peatones y vehículos no motorizados como bicicletas, patinetas y patines. Son el lugar de madres llevando en coche a sus chiquitos y de personas en sillas de ruedas. Son el lugar donde niños juegan y los abuelos pasean. Y sin embargo, lo anterior claramente no aplica en Bogotá, y cada día que pasa resulta más normal y frecuente, encontrarse con motociclistas trepados sobre andenes. Sigue leyendo

El problema de ser peatón

El culpable de su muerte es el mismo peatón.

Esta frase no dista mucho de la utilizada hace poco como encabezado de un artículo sobre las altas cifras de accidentalidad y mortalidad de peatones en las calles bogotanas. “Cada 48 horas muere un peatón, (atención) por no mirar al cruzar la calle”. Desde allí, sin tener siquiera que entrar a la nota, ya era posible anticipar el mensaje que se proponía enviar: imprudencia y descuido, principales causas de los accidentes y de la muerte de peatones. Es decir, el culpable de su muerte es el mismo peatón.

Les confieso que ante la sorpresa de lo que leía, releí y releí, hasta comprobar. Quedé boquiabierto y desalentado. Por un lado, la cifra es aterradora. Pero SOBRE TODO, confieso, el desaliento me vino por el sesgo contra el que camina, proveniente de un importante líder de opinión nacional; pues ello no es más que la confirmación irrefutable del precario lugar que se le da al peatón en nuestra sociedad.

Acá hay un grave problema de movilidad y seguridad vial: 3.851 atropellados y 192 muertos entre enero y agosto de 2011, lo equivalente a 16 atropellados por día o 24 muertos por mes, según cifras del Distrito. Y además, un problema de prioridades y de concepción colectiva de la ciudad.

Bogotá es una ciudad donde el rey y campeón es el carro. Cuando el peatón se encuentra con un carro, o le pide sumisamente permiso para cruzar la calle, o simplemente le da paso, o desafía y defiende su derecho a cruzar primero. En este último caso, el riesgo en el que incurre por impertinente se dispara. Así nos han educado. Y así se ha concebido la ciudad en su gran mayoría. Sucede que al tomar control de un auto, somos valientes, atravesados y hasta matones. Pero una vez bajamos del mismo, somos más bien sumisos, dóciles, casi invisibles. El problema es ser uno el peatón. Perverso. Pero así funcionamos. Y así nos condiciona el entorno. En tierras del carro, el BOLARDO es el demonio, y el peatón, un ciudadano de segunda; un pobretón.

¿Qué hacer? Convertir la protección al peatón en una prioridad de la ciudad. Pensar en el peatón es obligarnos a mirar de manera amplia y comprehensiva los aspectos más críticos de la ciudad, pensando siempre primero en las personas , no en el auto particular y sus exigencias. Esa es quizás la motivación más extraordinaria para hacer de Bogotá una ciudad tolerante, incluyente, amable con el medio ambiente, compacta, limpia, cálida y segura para todos.

Publicado en El Espectador: El problema de ser peatón

Arturas Zuokas vs. El Estacionamiento Ilegal

Acciones que dicen mucho

Sin duda que en Bogotá,  los principales amenazados por una campaña contra el estacionamiento ilegal, serían los propietarios de la gama de carros de lujo y blindados. Nada menos que la gente más prestante de la sociedad capitalina y los círculos de poder nacional.

Prohibido parquear, no para mi

Prohibido parquear, no para mi

Hablamos de políticos, grandes empresarios, periodistas, que generalmente además, se acompañan de escoltas y policía. Otra demostración de comportamiento ejemplar por parte de nuestra dirigencia.

No están solos. Por supuesto, muchos ciudadanos, cuando lo ven posible,  también lo hacen. “Avispados” que somos.

Pero aquí el punto es que ni unos ni otros tienen más o menos derecho a violar las normas -a obstaculizar o afectar el tráfico- y por el lado de la autoridad, esta debiera ejercer su facultad de multa y castigo por igual, con consistencia para todos los vehículos. ¿Pero lo hace? Claro que no.

Parquear ilegalmente el carro en Bogotá es una acción que agrava directa e inmediatamente el tráfico del sector y de la ciudad en general. De parte de los ciudadanos es un acto de irrespeto, desconsideración, conchudez, y egoísmo. También de autodestrucción, porque contribuye al trancón, y con ello desmejora automáticamente su bienestar y calidad de vida. Por parte de los que se creen importantes, y por ende,  con derecho a hacerlo, es aun más grosero. Es un abuso de autoridad, con un mensaje implícito para los demás, de que hay ciudadanos de primer y segundo nivel.

Vemos entonces como de un acto aparentemente pequeño, y que fácilmente se trivializa, se producen una serie de externalidades negativas que van más allá de la movilidad, y que nos hablan con mucha franqueza de la ciudad en la que vivimos, de su gobierno y autoridades, y de la sociedad y las personas que la habitamos.

La equidad no es solo cuestión de redistribución de la riqueza, acceso a educación y salud, o tributación,  sino que también debe manifestarse en la regulación de comportamientos y sanción de infracciones. No hay lugar a tratos  preferenciales.

En esto tiene que haber voluntad política por parte de las autoridades, mucha consistencia en la aplicación de la ley y la regulación de los códigos de convivencia, así como autorregulación por parte de la ciudadanía.

Arturas Zuokas, Alcalde de Vilnius, capital de Lituania, explica por qué lo hizo:

“Quería enviar un mensaje claro. Personas con autos costosos no pueden parquear donde les parezca, ignorando los derechos de peatones y ciclistas.””Demuestra falta de respeto, lo cual no será tolerado. Por supuesto, se tiene que tener sentido del humor en mi campo de trabajo, y pensé que esta podría ser una manera efectiva de llamar la atención sobre la intención que tiene la ciudad de combatir de forma proactiva el parqueo ilegal.”

¿Habrá llegado el mensaje? Seguro. Queda esperar que se haga cumplir.

**** ¿Qué opinan los candidatos? ¿Se comprometen a sancionar el parqueo ilegal de todos, punto? Sería una acción de gobierno que nos permitiría ver y sentir el cambio desde el día uno de la nueva administración.  Aportaría al orden de la ciudad, ayudaría a descongestionar, enviaría un mensaje de autoridad, así como de consistencia e igualdad en la aplicación de las normas y sus sanciones.  Y ojo, este es sólo un ejemplo entre muchas otras pequeñas cosas y acciones que se pueden emprender en medio del esfuerzo por recomponer el rumbo de la ciudad. No todo es asunto de metros y autopistas urbanas.

Los dejo con esta fotografía de un policía que a través de un dispositivo que toma fotos, registra la infracción, e impone la multa. El conductor ni siquiera se encuentra en el carro.

Policía impone multa utilizando tecnología

Policía impone multa utilizando tecnología

Hay tecnología, están las normas, hay policías. ¿Y voluntad política?…….

Conejo al Pico y Placa: Patrocina Dodge RAM

Sin Pico y Placa
Sin Pico y Placa

Por tan sólo 60 millones de pesos usted se puede dar el gusto de empeorar el trancón de todos los días. Ah, y no lo dude, también contribuirá un poco más a la contaminación del aire que usted y todos los demás respiramos.

 Es perfecta para los huecos de Bogotá, y además, entre más grande, por supuesto, será víctima de significativamente menos embestidas por parte de buses, taxis, escoltas y la plaga de atravesados que conducimos por Bogotá.

 “Tan pendejos o tan pobres los demás que no se compran una de estas. Con razón estamos tan jodidos en esta ciudad”.

¿Qué ciudad queremos?
¿Qué ciudad queremos?

Dodge RAM: Patrocinador de una ciudad más contaminada, trancada, agresiva, promotora del egoísmo, individualismo, la avidez y el consumismo.

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