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Cebras por la Vida gana Premio de Sostenibilidad Urbana 2014

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Les comparto la nota que sacó la semana pasada El Espectador contando sobre el Premio de Sostenibilidad Urbana que ganó el proyecto Cebras por la Vida en el marco del Foro Mundial Urbano que recién tuvo lugar en Medellín. Fue una gran semana durante la cual seguimos cohesionando liderazgos ciudadanos entre personas que sueñan con mejores ciudades para vivir y ser felices. Medellín deja una gran impresión en todos los que asistimos al Foro; por la calidez y el orgullo de su gente, porque indudablemente es una ciudad que avanza y se reinventa impulsada por el trabajo colectivo entre ciudadanos, gobierno, sector privado, universidades, etc.  Como bogotano me voy con envidia de la buena, pues hoy Medellín es indudablemente el referente de desarrollo urbano para Colombia y el mundo que alguna vez fue Bogotá. Lo de Bogotá es cada vez más lejano. Finalmente, todo el agradecimiento con La Ciudad Verde por abrirle este espacio a esfuerzos ciudadanos como Cebras por la Vida.

¿Por qué Cebras por la Vida en una frase? Priorizar al peatón es el principio ordenador más poderoso que pueda tener una ciudad para llevarle felicidad y calidad de vida a sus ciudadanos. Piénselo.

Cebra que le dejamos al Valle de Aburrá la semana pasada.

Artículo El Espectador

Recibió premio en el Foro Urbano Mundial

Bogotá quiere ser la más sostenible

La adecuación de bicicarriles y la iniciativa ciudadana que pinta de colores las cebras peatonales fueron reconocidas en Medellín.

Por: Esteban Dávila, Verónica Téllez Oliveros

Los ciudadanos del mundo están reclamando cada vez más el derecho a vivir en lugares cómodos e incluyentes. Durante el 7º Foro Urbano Mundial en Medellín, el director de ONU Hábitat, Joan Clos, y el Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, exhortaron a los líderes y ciudadanos a enfocarse en la senda de la sostenibilidad si se quieren construir “ciudades habitables”.

En Colombia, un movimiento que trabaja por que la ciudadanía se empodere en estos temas es La Ciudad Verde, que esta semana premió iniciativas creativas de los habitantes y los municipios del país.

Uno de los tres premios entregados en Sostenibilidad Creativa fue para el bogotano Germán Sarmiento, quien presentó su propuesta Cebras por la Vida, la que define como “una forma de llamar la atención sobre un problema que se ha mantenido invisible en la ciudad: el de ser peatón”, uno de los actores más vulnerables en la vía.

Se trata de un acto pedagógico que busca hacer el reclamo a la sociedad para que proteja al peatón y al Estado para que intervenga en cuestiones tan elementales como el cuidado de la cebra y el control alrededor de elementos de la seguridad vial para que se “pueda caminar dignamente por la ciudad”. Sigue leyendo

Hacer del peatón la prioridad: Ruta hacia una gran ciudad I

Ojo en el peaton

0 El ojo siempre en el peatón. Su cuidado, la obsesión de la ciudad.

No sé si sienten lo mismo, pero yo veo una Bogotá paralizada, patinando sobre el mismo eje, sobre los mismos problemas, ahogándose en retórica, diagnósticos y estudios de grandes proyectos de transporte o infraestructura, polarizada políticamente y fragmentándose cada vez más. Ahora, y ya lo he dicho, no hay crisis, sin que detrás se encuentren infinidad de oportunidades.  ¿Pero dónde están las de Bogotá?

 La idea que vengo a compartirles es la siguiente: para hacer de Bogotá una ciudad caminable a lo largo y ancho, varias cosas son indispensables, que si se logran, y es posible empezar ya, hoy mismo, nos conducirán en la dirección para avanzar en la construcción de una gran ciudad para vivir y ser felices.

 ¿Por qué es estratégico para la transformación de la ciudad? ¿Cómo nos puede ayudar un enfoque colectivo que priorice al peatón a levantar esta ciudad de sus múltiples crisis? (Movilidad, inseguridad, contaminación, confianza, eficacia de su gobierno,  autoridad, espacio público, economía, salud) ¿Cómo nos puede ayudar a poner en movimiento la transformación física y cultural de la ciudad?

 Entre las razones, desarrollaré las siguientes: 1) Ordenar Prioridades y Dimensión Humana, 2) Empezar ya y Pequeñas Acciones que son Determinantes 2) Empatía y Causas Comunes, 3) Seguridad 4) Sostenibilidad y 5) Buen Gobierno y Gestión. Empezaré por las primeras tres y volveré con las demás en futuras notas.

 Ordenar Prioridades y Dimensión Humana

 “Si diseñas una ciudad para carros y para el tráfico, consigues carros y tráfico. Si diseñas una ciudad para personas y lugares,  consigues personas y lugares.”

Fred Kent, Fundador Project for Public Spaces.

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Ciudades para vivir y ser felices

 Para comenzar, pensar en el bienestar del peatón nos ayuda a ordenar y a reenfocar nuestras prioridades. Nos obliga a hacernos preguntas fundamentales, que pareciera hemos dejado de hacernos.  Por ejemplo: ¿Cómo queremos vivir? ¿Qué necesitamos para vivir mejor? ¿Más carros? ¿Parques? ¿Centros Comerciales? ¿Qué necesitamos para ser felices?

 Pensar en la problemática del peatón, nos jala con gran fuerza a  centrar nuestra atención en las necesidades de los seres humanos que vivimos la ciudad, primero y siempre. Nos invita a observar la ciudad y sus dinámicas con nuevos ojos, instándonos a pensar su diseño y funcionalidad, su infinidad de detalles, desde el respeto por la escala y dimensión humana. ¿Cuáles son las verdaderas necesidades de las personas que vivimos en la ciudad? Bajo un enfoque que prioriza al peatón, las personas son lo importante, no la comodidad de los carros. Bogotá necesita ordenar sus prioridades y habría que empezar por esto. ¿No creen?

 Porque pasa el tiempo, y se afianza en Bogotá una cultura cada vez más dependiente del auto particular, que vemos a diario cómo va comiéndose la calidad de vida de todos sus ciudadanos, sin discriminar por estrato, y que ya sabemos, terminará por colapsar la ciudad.

 As­í es que tenemos que dejar de diseñar y acomodar para el carro –sólo aproximadamente el 14% de viajes se hacen en carro particular-, y devolverle la ciudad a los seres humanos. Y para esto, nada como una política deliberada de priorizar al peatón, que le ayude a la ciudad a activar este radical cambio de chip. Primero las personas, priorizar la calidad de vida del ciudadano, proteger vidas humanas, etc. Es una cuestión de equidad, pero también, de viabilidad de la ciudad.

No me caben dudas. Un enfoque así, invitaría a la ciudad a actuar con mayor determinación y sentido de urgencia, en el sentido de mejorar y ampliar el sistema de transporte público (acabar con esa mafia de la “Guerra del Centavo), y mejorar las condiciones de ciclistas y peatones. Un enfoque así, orientaría mejor el criterio y las decisiones dentro de la administración, en cuanto al diseño y la ejecución de sus proyectos, por ejemplo el SITP. ¿O creen que el problema de las dobles tarjetas o su lenta implementación, resultaron de pensar obsesivamente en la calidad de vida del ciudadano? Un enfoque así, acercaría mucho más al cuerpo de policía de la ciudad a la ciudadanía, y entonces, quisiera pensar, habría podido evitarse, por ejemplo la muerte del joven grafitero. Un enfoque así, daría un enorme énfasis, al orden y al estado del espacio público, pues es allí, donde construimos confianza los ciudadanos y cobra verdadera vida la ciudad.

 ¿A quién o a qué se debe la ciudad si no es a las personas que en ella vivimos? ¿A sus ciudadanos? Entonces, empezar por aquí.

 Podemos empezar ya. Pequeñas acciones que son determinantes.

 “El valor no es más que la acumulación de pequeños pasos.”

Gyory Konraid.

Cebras por la Vida

Pequeñas acciones que son determinantes

¿Qué esperamos para dar inicio a la transformación? Podemos empezar a activar ya un proceso de transformación positiva de la ciudad, desde pequeñas intervenciones y acciones, alrededor del cuidado del peatón, que destrabe la parálisis de la ciudad. ¿Cómo protegemos y dignificamos a las personas que caminan en la ciudad? Acciones como  pintar las cebras de la ciudad, señalizar calles, vigilar la velocidad en las vías, sacar a los carros de las aceras, ordenar y embellecer la vida exterior de la ciudad, podrían desencadenar un proceso de gerencia y recuperación del espacio público, que Bogotá necesita urgentemente.  Además, así se enviaría un poderoso mensaje a la ciudadanía de compromiso por mover la ciudad hacia adelante, a través de acciones y hechos palpables que impactarían positiva y de manera  inmediata la calidad de vida de los ciudadanos. Acciones que lo ciudadanos verán, pero que además sentirán.

Al mismo tiempo, la ciudad irá ganando confianza para moverse hacia intervenciones de mayor escala. Pero hay que dar esos primeros pasos con consistencia y determinación. La gente está cansada de tanta promesa de transformación que se queda en el discurso. Entonces, a través de pequeñas acciones que son necesarias para cuidar y dignificar al peatón, que son factibles y realizables en el corto plazo, pondremos en movimiento una transformación real, concreta y gradual de la ciudad.

Que no nos quepa duda, de los pequeños detalles depende el éxito de la ciudad.

 Empatía y Causas Comunes

 “Las ciudades tienen la capacidad de darle algo a todos, solo sí, y solo cuando, se construyen entre todos”

Jane Jacobs

NO hay andenes por donde transitar. Toca por la calle

NO hay andenes por donde transitar. Toca por la calle

 En Bogotá es urgente, diría que vital, que encontremos causas comunes que nos acerquen y nos inviten a construir colectivamente la ciudad. En eso, creo que muchos estamos de acuerdo. Ahora, ¿Quién no es peatón? La respuesta es clara. Lo cierto es que todos somos peatones y nadie está exento del riesgo de la violencia vial que se vive en la ciudad. Tenemos que ser conscientes que en cualquier momento, en cuestión de un segundo, una atropellada nos puede cambiar la vida o llevarse la de algún ser querido. Posiblemente, no haya otra causa en la vida urbana, que nos aglutine como la defensa del peatón.

 Obligadamente, la problemática del peatón nos pone a ver a través de las necesidades del otro y a pensar en las necesidades de los grupos más frágiles y vulnerables de la sociedad. Precisamente por ser el actor más frágil y vulnerable en la vía, el peatón requiere de especial consideración y cuidado. Un énfasis deliberado en su cuidado, nos ayudará a fortalecer la conciencia colectiva sobre el cuidado  y respeto de la vida, y nos obliga a que entre ciudadanos nos protejamos mutuamente.  La del peatón, es una causa que nos invita a trabajar juntos, gobierno y ciudadanía, pero además, sin importar diferencias de género, edad, estrato, raciales, o de tendencia política. ¿Izquierda o derecha? Qué importa.  Todos somos peatones. En esto, por ejemplo, el discurso de Petro y Peñalosa es casi el mismo.

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 Esta es una pregunta que no me canso de hacer: ¿Ha pensado en lo que le significa a una persona en silla ruedas moverse por Bogotá y las implicaciones que eso tiene en su vida? ¿Lo mismo, por ejemplo, para una persona mayor de edad o para una mujer en estado de embarazo? También vale la pena preguntarnos: ¿Cómo queremos llegar a viejos? ¿Nos sentimos tranquilos con la ciudad como está, para nuestros hijos? La causa del peatón no solo nos invita, sino que además obliga a pensar en la construcción de una ciudad que nos funcione a todos.

 El diseño y la gestión de la ciudad, son un poderoso instrumento que bien pueden segregar o excluir, o por el contrario, producir verdaderas condiciones de equidad e inclusión en la vida de las personas.

Viene más en próximo articulo…….¿Cómo el enfoque de priorizar al peatón le ayudaría a la seguridad de la ciudad?

El espacio público de Bogotá ¿Chicharrón u oportunidad?

Una calles de San Francisco

Una calle de San Francisco

Una ciudad es tan exitosa y democrática como la calidad del espacio público que les ofrece a sus ciudadanos. De esto, estoy convencido. Pero hoy por hoy, hay que decirlo, el estado del espacio público de Bogotá es para llorar; deprimente[1]. Para comprobarlo, basta con asomarse a la ventana y ver. La ciudad está vuelta $%$&.

¿Cuál es la razón de esto? A mi modo de verlo es bastante claro: ya van a ser varios los años, demasiados, en los que sencillamente no ha habido quien gerencie y vele por el cuidado de su espacio público. Este no se cuida, no se mantiene, no se restaura, no se regula, no se proyecta, y por supuesto, tampoco hay quien sancione a sus transgresores. Y esto es hablando de estándares mínimos y básicos. ¿Recuerdan la niña que murió el año pasado al caer en una alcantarilla sin tapa? (Esta nota da una buena muestra de lo trágico que esto resulta: Bogotá: 10 noticias diferentes al caso Petro)  Mientras tanto, es evidente que todos, incluyendo autoridades y agencias del distrito, contribuyen lo suyo -con hechos, comportamientos y omisión- a su descomposición[2].

A pesar de su importancia y relevancia para todo lo que ocurre en la ciudad e implica vivir en ella, el tema permanece a  la deriva y sin dolientes. Es un chicharrón por el que nadie quiere responder y por el que pocos piden respuesta. ¿Cuál es la agencia responsable y líder del tema? ¿Es el IDU? ¿Es Movilidad? ¿Es el IPES? ¿Es la Defensoría del Espacio Público? Me imagino a cualquiera contestando medio en chiste, medio serio: “¿De verdad? Nooooo…¡¿Eso de verdad existe?!” ¿Coordinan estas agencias sus políticas y acciones? ¿Quién responde por qué dentro del Distrito? ¿Cuál es la agenda para el espacio público de Bogotá? Preguntas elementales sobre el tema, que estoy seguro, difícilmente le sabrán responder en el Distrito.

Un reconocido arquitecto decía lo siguiente: “En el andén todos nos encontramos como iguales.” Y es cierto.  El buen espacio público se traduce en equidad y dignifica a los que menos tienen. Entretanto, hay que ver cómo en Bogotá, los ricos pero también quienes pueden, optan cada vez más por privatizar y llevar a interiores su comodidad;  clubes privados, fincas, gimnasios, centros comerciales, futbol 5, etc. Es lamentable. La escasez de alternativas que ofrece la ciudad, además de fragmentarnos y segregarnos, afianza esa enajenante cultura del “shopping mall”.  Y entonces, sucede que mientras unos pocos se llenan los bolsillos de dinero y los demás deambulan como zombis, fracasamos como sociedad. Así de sencillo.

Un señor repara la pared que le rayaron

Un señor repara la pared que le rayaron

Gerenciar el espacio público es una necesidad vital y permanente de la ciudad. Alguien lo tiene que hacer desde el gobierno, y hacerlo bien. Pero más que eso, lo realmente importante es reconocer que el espacio público es una fuente sinigual de todo tipo de oportunidades para la ciudad y de felicidad para sus ciudadanos. Tener buenos parques, calles bonitas y seguras para caminar, plazas públicas, zonas verdes, gente y actividad, -espacio público vibrante y saludable- se traduce en oportunidades de recreación, económicas, para el buen vivir, culturales, de empleo, para cohesionar comunidades y construir confianza. Es ahí donde encontramos la verdadera vida de la ciudad. Además, una ciudad que gerencie adecuadamente su espacio público, tendrá mejores chances de gobernar la inseguridad[3].

Hacerlo es una inversión en calidad de vida para todos. Lo contrario y seguir igual, es la erosión de la dignidad de la ciudad y de todos los que en ella vivimos.


[1] Bogotá tiene 3.6 mts2 de espacio público per cápita. Meta nacional: 15 mts2

[2] Les encanta pautar con Pepe Pegotero. Y acordémonos del día en que Bieber, acompañado y protegido por la policía, grafiteó los muros de la 26,

[3] Teoría de las Ventanas Rotas

Metamorfosis del espacio público en Nueva York- Lecciones para Bogotá

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Esto que les voy a contar, primero lo motiva un video inspirador que recientemente circuló por las redes sociales sobre la transformación del espacio público en Nueva York de los últimos años, y después, la lectura de un documento muy breve, publicado por el Proyecto para el Espacio Público PPS en 2009, hace 6 años,  titulado 9 maneras de transformar Nueva York en una ciudad de excelentes lugares. Mucho de lo que sugirió el documento pasó. Lo invito a que vea el video ¡imposible de perder! y más adelante hablaremos de las 9 recomendaciones que PPS le hizo a la ciudad.

 

Mi experiencia. Testigo de una gran transformación urbana.

Viví en Nueva York entre los años 2005 y 2008. Durante ese tiempo, recuerdo la experiencia de caminar exhaustivamente por sus calles,  la vida de sus parques y plazas, los eventos culturales en el Parque Central (teatro, conciertos, ópera), sus cafés, andar en el subterráneo,  en fin. Recuerdo la sensación colectiva de todos los que ahí vivíamos y de quienes la visitaban, de querer participar de todo su acontecer. Había que salir a la ciudad, porque de lo contrario, algo te estabas perdiendo.

Otra cosa que recuerdo muy bien, es la ausencia en aquel entonces de una fuerte cultura y presencia de la bicicleta. No la había. Sencillamente, la bicicleta no existía en el imaginario de la gran metrópolis. En esos casi 3 años que viví allí, tan solo anduve un par de veces en unas bicicletas prestadas, nadie la usaba en la cotidianidad, y así no lo crean, ni uno solo de los amigos tenía bicicleta.

Pero algo cambió aceleradamente durante los últimos años. En octubre del año pasado visité y para mi feliz sorpresa, me encontré con una ciudad atestada en sus calles de bicicletas y que además exhibía orgullosa nuevos espacios públicos y otros cuantos que habían pasado por un proceso extremo de transformación (Times Square, High Park, Washington Square Park).  La ciudad se había reinventado de manera formidable. Para esta visita, todos los amigos tenían su bicicleta propia y la usaban a diario, la ciudad contaba con una amplia red de ciclorutas -que no la había-, y por esos días, recién estrenaba un popular sistema de alquiler de bicicletas públicas (City Bike NYC) que se extiende por todo el corazón de la ciudad.  Literalmente, había explotado el fenómeno de la bicicleta en NYC.

Cualquiera que vaya hoy por primera vez a la Gran Manzana, difícilmente creería que este gran cambio físico y anímico de la ciudad pudo haberse dado en un lapso tan corto de tiempo. Y para cualquiera que como yo, vuelve tras unos años, no queda sino sentir, una gran admiración por el poder de transformación de la gran urbe.

La ciudad era increíble cuando viví en ella.  Pero es innegable que hoy,  está mucho mejor. Su evolución no se detuvo y es algo tangible, que es palpable a través de la experiencia de sus ciudadanos y evidente ante los ojos de cualquiera.

¿Qué pudo estar detrás de esta transformación? ¿Cómo orientaron el cambio? ¿Qué hizo la ciudad para prepararse física y emocionalmente?

El documento de PPS da unas pistas importantes. Vale la pena destacar que el documentó señaló a Bogotá como un ejemplo internacional exitoso, pero esos eran otros tiempos. A continuación los 9 consejos que PPS le hizo  a la ciudad de Nueva York:

  1. Definir una agenda comprensiva para el espacio público de la ciudad.
  2. Balancear las necesidades de peatones, transporte, ciclistas y automóviles.
  3. Mejorar las calles como espacios públicos.
  4. Garantizar que la nueva arquitectura cree edificios urbanos.
  5. Desarrollar un programa de plazas públicas de mercado (promoción de mercados locales, productos locales, conectando la ciudad con el campo).
  6. Restructuración de las entidades de la ciudad.
  7. Maximizar el potencial de las riberas de la ciudad. Aprovechar su contacto con el agua: mar y ríos.
  8. Reinventar la planeación comunitaria
  9. Gerencia de los espacios públicos para obtener resultados públicos.

En una próxima entrada expandiré sobre estos puntos y cómo podrían aplicarse a Bogotá. Vaya pegándole una leída a las recomendaciones.

Pequeño ajuste, gran beneficio. El taxista creativo

El trancón por el PEZ-Artista Urbano

Trancón bogotano por el PEZ-Artista Urbano

¿Cómo un taxista innovó alrededor de sus horas de trabajo, mejorando significativamente varios aspectos de su vida? ¿Cómo aprovechó el caos de la movilidad de la ciudad, visualizó un sistema bloqueado, y modificando su rutina, su comportamiento, mejoró significativamente su calidad de vida, al tiempo que generó un beneficio colectivo para la ciudad?

Los taxistas son una fuente privilegiada de información sobre la ciudad. Desde hace ya un par de años, interesado en sondear la ciudad, no desperdicio oportunidad para conversar con ellos. Algo siempre se aprende. Se da uno una idea de lo que está pensando la gente, de cómo estamos sintiendo la ciudad. No sólo son excelentes conversadores, sino que además son conversadores informados. Consumen enormes cantidades de radio, cada cual con sus preferencias, pero por las tardes, me atrevería a decir que La Luciérnaga está prácticamente asegurada ¡Pa desestresarse dicen! Imagínese que no. Pero además, por lo general recogen los periódicos gratuitos (ADN y Publímetro) en las mañanas, cuentan con el voz a voz del radioteléfono, y lo más importante, son testigos presenciales del acontecer urbano. Los manes andan enchufados. Por eso me gusta preguntarles por esto y lo otro: ¿Qué opinan sobre los grafitis de la 26? ¿Sobre la aplicación para celulares TAPPSI? ¿Cómo vivieron los paros? ¿Cómo vieron lo de las basuras? ¿Qué pasó en la ciudad y cómo se comportaron las vías? ¿Qué opinan de nuestro alcalde? Lo que hay es tema.

En fin, pues llegando hace un par de días de viaje, en el camino entre el aeropuerto y mi casa, la pregunta que le hice al taxista fue puntualmente sobre las nuevas medidas del Pico y Placa. ¿Usted sabe eso cómo es que va a funcionar? Algo discutimos sobre la medida, sin embargo, de repente, en medio de los argumentos que iban y venían, me contó algo asombroso que me llamó la atención y alrededor de lo cual, centraríamos la conversación hasta llegar a mi casa.

Era la primera vez que lo oía de un taxista y se resume en lo siguiente:

En medio del apocalíptico tráfico capitalino, medio en el cuál un taxista se gana la vida, el tipo se atrevió a pensar y a actuar diferente a los demás. Buscó la manera de competir de una manera muy distinta, casi que opuesto a como lo hace la manada. Fue necesario un poco de análisis y también diría que de cabeza fría y reposada.  De un cambio de lentes para ver las oportunidades  que hay detrás de cualquier crisis, en su caso, el caos de Bogotá. Prefirió no jalarle más a esa infructuosa y salvaje guerra del centavo que se libra en las calles capitalinas. ¡Pensó en su calidad de vida! ¿Qué hizo? Muy sencillo. Dejó así con el trancón que se desata de lunes a viernes entre 4 pm y 8 pm. Eso es todo. Innovó alrededor de sus horas de trabajo.

Me lo dijo así: “Ya no le jalo más al trancón de por las tardes. Decidí que a las 4 pm me voy para mi casa. Llego, me doy una siesta entre las 5 y las 6, paso tiempo con mis hijos, ceno con la familia y regreso a trabajar entre las 7:30pm-8:00 pm y hasta la medianoche. Antes trabajaba de corrido hasta las 11 pm. Ahora me hago entre 25 y 30 mil pesos más diarios, trabajando más tranquilo, sin estar metido en el trancón (Se gana el recargo nocturno y hace más carreras).”

¿A cambio de qué el trancón? Mejor economía, tiempo con la familia, ver crecer a sus hijos, una buena comidita casera como a todos nos gusta, levantarse al día siguiente más descansado, con el ánimo renovado, disfrutar de su tiempo en el trabajo, etc., etc., etc. No tiene precio. ¿Para qué competir por el margen? Y para encimar, hay un carro menos en las trancadas y endemoniadas calles de la ciudad. Me pareció un ejemplo contundente de creatividad, innovación y aplicación del sentido común ¿Qué tal que todos pensáramos y actuáramos un poco más como él? ¿Qué tal devolverle al sentido común el lugar que se merece en la toma de nuestras decisiones? Optar por sencillo y aplicable. ¿Cuántos problemas de nuestra movilidad capitalina podríamos resolver así? ¿Y en general de la ciudad? ¿De nuestra propia cotidianidad?

Las buenas historias de la ciudad se encuentran en las calles, en sus detalles, cosas maravillosas que no se evidencian y que pasamos por alto. ¿Cuántas soluciones sencillas, baratas y de rápida aplicación para resolver miles de problemas de la ciudad pasamos por alto?

Nuestro regalo de cumpleaños (475) para Bogotá: Cebras al Colegio

Cebras por la Vida continua, ahora, llevando la iniciativa a Colegios Distritales. Llevaremos el mensaje a toda la ciudad.

Por: http://combo2600.com/

Cebras por la Vida

Cebras por la Vida

Hace unos meses pintamos la primera cebra de colores en Bogotá. A partir de ese momento descubrimos la fuerza transformadora que tiene la acción ciudadana, propositiva, colectiva y creativa. Hoy, en sus 475 años, tenemos otro regalo para la ciudad.

Hace algunos meses, la Veeduría Distrital, que acompaña el proceso de la Mesa de Cabildantes Estudiantiles de Bogotá, nos invitó a que aportáramos nuestro conocimiento y nuestras capacidades como iniciativas ciudadanas para identificar posibles estrategias que aporten en la construcción de entornos escolares seguros; una cuenta pendiente con los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de la capital.

En conjunto identificamos serias deficiencias en materia de señalización y demarcación de las zonas escolares, que alimentan la inseguridad de las niñas y los niños que diariamente van y vienen de sus colegios a pie. Era, por lo tanto, la mejor oportunidad para integrar nuestra exitosa experiencia de las cebras de colores a la política pública de la ciudad e imprimirle a los entornos escolares un nuevo significado, en donde el peatón sea el centro y la prioridad.

Junto con nuestros amigos de Cebras por la Vida y la Veeduría Distrital, también se unieron a esta iniciativa las secretarías de Gobierno, Movilidad y Educación, quienes están comprometidos en hacer realidad el sueño de tener cebras de colores en los entornos escolares. Esperamos aunar esfuerzos entre las instituciones, la ciudadanía y el sector privado para darle a Bogotá alternativas en la ejecución de sus políticas públicas, que trasciendan en el tiempo con un sentido de corresponsabilidad, innovación y amor por la ciudad.

 Con la Mesa de Cabildantes Estudiantiles de Bogotá se escogieron 4 colegios piloto para la intervención, que están ubicados en las localidades de Antonio Nariño, Rafael Uribe Uribe, Engativá y Bosa; allí estaremos devolviéndole a Bogotá y a sus más frágiles peatones, un espacio seguro y colorido para caminar.

 Es por eso que queremos contarles sobre nuestra nueva iniciativa e invitar a los que quieran acompañarnos a que vengan el próximo miércoles 14 de agosto, desde las 11 de la mañana, a pintar la primera cebra de colores en la IED Guillermo León Valencia, ubicado barrio Restrepo (Carrera 24b sur con Calle 16) en dónde le entregaremos a la ciudad el que será el regalo más colorido en sus 475 años.

Así sucedió CEBRAS POR LA VIDA…..

En medio de un intenso invierno de lluvias, el clima cedió, y  el sol salió para que Cebras por la Vida se tomara las calles.

Llegó un grupo increíble de personas, de diferentes edades, todas interesadas en transformar su ciudad. Probablemente lo más gratificante de la jornada resultó ser el encuentro y la integración de estas personas. La ciudad se construye en equipo, alrededor de causas comunes. ¿Y cuantas causas comunes, importantes, no tenemos delante nuestro? Como en este caso, la apuesta es visibilizarlas, sacarlas a relucir. Exponerlas con cariño y creatividad. Hacer que sea imposible seguirlas ignorando. Entender que la ciudad la definimos entre todos y que esta no es otra cosa que la acumulación de sus pequeños detalles.

Ahí le dejamos a la ciudad una pequeña inversión que hacemos sus ciudadanos para proteger a quienes caminan Bogotá.

Cebras por la Vida se realizó en el marco de 100en1Dïa. Gracias a ellos por animar esta jornada de acción ciudadana a favor de una mejor ciudad.

Cebras por la Vida ¡Un ejercicio de ciudadanía activa!

CEBRAS (1)Este sábado entrante estaremos a las 11 am en la intersección de la Calle 72 con Carrera 9 lanzando el proyecto Cebras por la Vida. En el marco del proyecto 100en1Día, haremos una pintada de pasos de cebra que adornaremos con mucho color y expresión ciudadana. Todos están muy invitados a participar en esta fiesta que reclama por el derecho  de  todos los bogotanos a caminar de manera segura y digna. 

¿Qué busca Cebras por Vida? Puntualmente, dignificar el lugar de quienes caminamos en Bogotá. Darle al peatón el lugar que se merece. Priorizarlo y cuidarlo. “Queremos enseñarnos y enseñarle a la ciudad y demás ciudadanos sobre la importancia de priorizar, proteger y dignificar al peatón.” Decía en una nota anterior que “pensar en el peatón es obligarnos a mirar de manera amplia y comprensiva los aspectos más críticos de la ciudad, pensando siempre primero en las personas, no en el auto particular y sus exigencias. Es esta quizás la motivación más extraordinaria para hacer de Bogotá una ciudad tolerante, incluyente, amable con el medio ambiente, compacta, limpia, cálida y segura para todos. “

Lo invito a responder: ¿Por qué Cebras por la Vida? ¿Por qué son importantes las cebras?

Las siguientes son las respuestas de los aliados del proyecto a esta misma pregunta: Sigue leyendo

-Puntes/Autopistas + Espacio Público = Proyecto Cheonggyecheon

La semana pasada escribía sobre el controversial cobro de valorización (Cobro de Valorización ¿Sí valoriza? ¿Siempre valoriza?y les preguntaba a los lectores, al tiempo que intentaba responderles, si las obras que se realizan por este cobro, sí valorizan, y si siempre valorizan los predios de quienes lo pagan. Mi respuesta fue no y me referí puntualmente al caso de puentes elevados y autopistas dentro de las ciudades. Para ilustrar mi argumento, me referí a una serie de casos internacionales que hoy marcan la tendencia del buen urbanismo en el mundo, donde más que construir este tipo de obras, las están removiendo para reemplazarlas por espacio público de calidad. ¡Y no pude aguantarme! Tenía que aprovechar para señalar en el caso bogotano, el absurdo que es el puente de la NQS con 109 que actualmente se estrella contra el muro de las instalaciones militares del Cantón Norte. 

En fin. Los dejo con el espectacular caso de Seúl y su Proyecto de Renovación de Cheonggyecheon. Las fotos se las vi a Carlos Pardo de Despacio.org en una presentación que hizo la semana anterior para la clase de Transporte de la Universidad de los Andes.  Aquí se las dejo:

Del río a la autopista…..

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1965

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1968

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Vuelve la vida y todos ganan, Proyecto de Renovación de Cheonggyecheon

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Nada mal…….¿No cree?


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La inspiración de un hueco

Estuvimos trabajando de 10 am a 12:30 pm bajo un sol intenso y picante. Estuvo duro. Pero imposible no estar agradecidos con ese sol. Nada como un día soleado en Bogotá y mucho mejor si es domingo de Ciclovía. Además, la lluvia nos hubiera obligado a aplazar la actividad.

 Ese día, domingo 28 de octubre, todo se alineó para que el homenaje a Su Majestad el Cráter, solitario protector de los peatones en la zona, sucediera. Todas las fichas aparecimos: Yo con las pinturas y unos cuantos rodillos, el Grupo de Agentescultóricos (Colectivo de jóvenes diseñadores) con brochas, rodillos, tizas para demarcar y un batallón conformado principalmente de niñas- y un par de bacanes-, y la caravana de ciclistas de estudiantes de los Andes que llegó con thinner para rendir la pintura y otros cuantos materiales más. Sigue leyendo

La Economía Azul es sostenible

Autor invitado: Carlos Cadena Gaitán- La Ciudad Verde-Publicado en El Mundo

La Economía Azul-Gunter Pauli

Para nadie es un secreto que la Tierra avanza hacia una monumental catástrofe ambiental. Aunque somos muchos los que nos esforzamos por contribuir desde nuestras propias comunidades para lograr cambios a nivel local, son muchísimo más poderosos quienes han decidido anteponer la ganancia económica a la salud del planeta.

No nos mintamos, este bello planeta nuestro es manejado por las fuerzas de la economía de mercado. Cualquier estudiante de negocios nos puede explicar el mantra: hay que competir en el mercado global, producir al menor costo marginal, vender al máximo precio posible, enfocarse en core competences, buscar economías de escala, destruir a los competidores; la Escuela de Economía de Chicago nos convenció de que el Gobierno no debe interferir en esta danza perfecta del mercado. Los genios del marketing se inventaron los conceptos de Responsabilidad Social Empresarial y el triple resultado en el estado de resultados contables, para vendernos la idea de que una compañía que destruye páramos y reservas forestales también puede ser buena, si le da un poquito a la caridad. Sigue leyendo

Una cebra no basta ¿Hará el Distrito su parte?

Cebra de Colores pintada por grupo de ciudadanos -combo2600-

Cebra de Colores pintada por grupo de ciudadanos -combo2600-

Esta nota es muy sencilla y directa. Aprovechando que aun está fresco el ejercicio de la cebra de colores, carrera 11 con calle 87, Parque el Virrey, quisiera llamar la atención sobre la oportunidad que tiene el Gobierno Distrital (Secretaría de Movilidad – IDU – Alcaldía de Chapinero) de complementar muy rápidamente el trabajo realizado por los ciudadanos que la pintamos y así terminar de asegurar –tanto como sea posible- el lugar para quienes lo caminan.

Nuestra cebra de colores, por sí sola, sigue siendo insuficiente. Sigue leyendo

La Cebra de Colores

“Yo creo que la imaginación, la innovación, es empezar. No podemos tener todas las respuestas. No podemos ser tan arrogantes para pensar que tenemos todas las respuestas. Empezar es importante y contar con los aportes de la gente. Ellos te pueden indicar si vas o no por el camino correcto.”

Jaime Lerner

Un pequeño hombre poniendo su granito de arena. Siendo ciudadano. Nadie se queda por fuera.

Un pequeño hombre siendo ciudadano. Nadie se queda por fuera.

Este sábado que acaba de irse -26 de mayo- pasó algo extraordinario en la ciudad. Cientos de personas participamos en una emocionante iniciativa de acción y expresión ciudadana que se extendió por toda la ciudad. El nombre de la jornada: 100 acciones en 1 día¿El objetivo? Darle a Bogotá. Una invitación a la ciudadanía por otros ciudadanos, no el gobierno, a conectarnos y a actuar generosamente por una mejor ciudad. Un llamado a asumir con creatividad y alegría la responsabilidad que nos atañe por el presente y futuro de Bogotá.

¿Qué pasó? De todo. Una gran variedad de intervenciones, realizadas principalmente por jóvenes, despertaron las calles bogotanas.  (http://100en1dia.com/) Nosotros, el Combo2600, intervenimos el cruce peatonal de la Cr 11 con Cll 87 que conecta el Parque el Virrey. Pintar una cebra de colores fue nuestra contribución. ¡Y cómo hacia de falta! Sigue leyendo

Bodytech les responde a los Ciclistas

Bodytech-Cll 85 y Cr 7maEl sábado pasado me robaron la bicicleta en el parqueadero del gimnasio Bodytech de la Calle 85 con Carrera 7ma. Pasaron alrededor de 2 hrs entre que dejé la cicla, entré al gimnasio, y salí para encontrarme con la amarga sorpresa. La cicla había quedado asegurada con candado, lo cual de nada sirvió. Como tampoco sirvieron la presencia de 1 celador que vigila el parqueadero y otros 5 señores que atienden el Valet Parking (City Parking). En horas pico la congestión vehicular es ridícula, y fue precisamente en medio de un fuerte movimiento de carros, que el robo tuvo lugar.

“¿Dónde está mi bicicleta?” En su momento la respuesta que obtuve fue: “aquí nadie vio nada”.  ¡Pero si tuvo que suceder en frente de sus narices! “Aquí nadie vio nada.” Y para colmo, por el ángulo en el que se encontraba la cámara de seguridad, absolutamente nada se logró captar. Sigue leyendo

Los huecos de la felicidad

Una iniciativa mágica. Un regalo para la ciudad. Un ejemplo de cómo transformar energías y actitudes  a partir de la creatividad y la generosidad. A veces hay que simplemente dar.

¿Cuál cree usted que es el propósito de la iniciativa? ¿Alegrar, embellecer, arte, construir conciencia, molestar, hacer reír, refrescar la rutina? ¿Todas las anteriores? Yo diría que sí.

La metáfora de rescatar huecos, embellecerlos, darles vida, llenarlos de verde, es un mensaje de esperanza. Si cambiamos el lente, encontraremos oportunidades, alegría  y unión en nuestro universo de problemas.

Mi opinión: a Bogotá no le caería nada mal una dosis de todo lo anterior.

Las motos y su más grave pecado

Las motos en Bogotá son hoy por hoy el mejor sinónimo de la palabra atajo y el reflejo de la anarquía que se vive a diario en sus calles. No les aplica el pico y placa, no pagan parqueaderos -¿Para qué si el andén no les cuesta $1 peso?-, no respetan carriles y turnos en la vía, tampoco pagan peajes, no les aplicó el día sin carro, zigzaguean peligrosamente en todo momento adelantando carros hasta pisar la cebra, transitan campantes por andenes y ciclorutas amenazando peatones y ciclistas, ponen en peligro las vidas de personas que descienden de buses y busetas, y cuando lo ven conveniente, la contravía les resulta irresistible.

Son un peligro andante para los demás y para ellos mismos. Así se puede observar en las calles, y así lo comprueban las estadísticas. Entre los distintos actores de la vía, los motociclistas registran las tasas de accidentalidad más altas (2.665 muertes y 20.471 heridos en 2010), y después del desamparado y desdichado peatón, son quienes mueren con mayor frecuencia (Así fue en el mes de enero 2012).

A su crecimiento exponencial (pasaron de 43.714 en 2005 a aprox. 270.000 en 2012), han contribuido factores como lo baratas que resultan –eficientes en gasolina, pocos impuestos, bajo costo de su seguro de accidentes, no pico y placa, no parqueadero-, la posibilidad de evadir trancones (violando normas y todos los códigos de respeto en la vía), el indignante sistema de transporte público (“Guerra del Centavo”), que todo aquel que puede, evita, la facilidad para obtener una licencia, pero todo lo anterior, permitido en buena medida por la inexplicable demora de parte de los Gobiernos Nacional y Distrital, para entrar a ordenar el tema.

¿A qué debemos la espera? No lo sé. Pero entretanto, su número crece, el desmadre en las vías aumenta, se multiplican los lesionados y los muertos; el problema se extiende. ¿Y la solución? Pues se hará progresivamente más difícil. La nutrida sección de Vehículos de El Tiempo informaba el pasado sábado que el número de nuevas motos matriculadas en el país durante el 2011 fue de 510.730. Nuevos autos matriculados: 324.570.

Moto sobre Plaza

Moto sobre Plaza

Ahora bien, de toda la variedad de infracciones e imprudencias que cometen, la más grave ¡de lejos! tiene que ser la de asumir los andenes o ciclorutas como extensiones de las calles. ¿Hay lugar para las motos sobre los andenes? De ninguna manera. Absolutamente NO. Las aceras son terreno sagrado para peatones y vehículos no motorizados como bicicletas, patinetas y patines. Son el lugar de madres llevando en coche a sus chiquitos y de personas en sillas de ruedas. Son el lugar donde niños juegan y los abuelos pasean. Y sin embargo, lo anterior claramente no aplica en Bogotá, y cada día que pasa resulta más normal y frecuente, encontrarse con motociclistas trepados sobre andenes. Sigue leyendo

La ciudad y los huecos eternos

El artículo se publicó en El Espectador

Absolut Bogotá

Absolut Bogotá

Hace unos días, regresando de vacaciones, encontré mi carro pinchado. ¿Qué hacer? Nada, resignación, cambiar rápidamente la llanta y dirigirme inmediatamente al montallantas. Valor del arreglo: $49.000. Tocó vulcanizarla, doble parche, cada uno a $19.000 más mano de obra. Precios del norte de la ciudad. Alguna vez un taxista me decía que por $10.000 le hacían la vuelta. Da igual, a todos nos drenan dinero.

Lo más lamentable es la pérdida de nuestro valioso tiempo con amigos, familia, esparcimiento y productivo. También se va nuestra capacidad de aguante y tolerancia ante el caos de la ciudad.

Uso muy ocasionalmente el auto, pero cuando lo hago, y procurando cuidado, igual me es imposible evadir los $$*&* huecos. No habían pasado dos días y ¡tenga!, caigo en uno en plena Séptima con calle 67, costado Norte-Sur. Gigantesco, de los estalla llanta y dobla rines. Cráter. Son trampas que no avisan. ¡No hay derecho! Ni la arteria principal de la ciudad se salva de este padecimiento.

Y entonces vuelven el malestar, la rabia, la impotencia y la resignación. A visitar de vuelta a los amigos del montallantas. Más tiempo y dinero extraviados. Más bronca con esta ciudad y la ineficaz y mediocre gestión de su gobierno.

Pasadas tres semanas el hueco sigue ahí. Por supuesto, más grande y amenazador. ¿Por qué no se adopta un sistema de contratación para el mantenimiento de la malla vial que en efecto garantice su mantenimiento rutinario? Por ejemplo, que se les pague a los contratistas contra la permanente buena condición de las vías, con pagos periódicos basados en resultados; es decir, basado en el buen estado de las vías. Se deja de pagar por intervención y volumen, y comenzamos a pagar por servicio y calidad

¿De qué nos sirve reparar las vías si al poco tiempo reaparecen los huecos? ¿Por qué vías que están en buen estado son reparchadas sistemáticamente, mientras vías con huecos de tamaño considerable permanecen sin atención? La cuestión es de incentivos.

Esquemas de contratación que recogen estos principios (contratación por niveles de servicio) han sido utilizados con éxito en Canadá, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Argentina, Perú, Chile, y otros.

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El reclamo ciudadano por el deterioro de la malla vial es absolutamente legítimo. No es capricho.  La administración de la ciudad necesita adoptar un sistema más efectivo, transparente y permanente de mantenimiento de la malla vial; de tapar sus huecos. Basta de excusas coyunturales como el invierno. A este problema crónico, que desangra sistemáticamente de recursos a la ciudad y a sus ciudadanos, que tanto afecta la movilidad y pone en riesgo vidas humanas, y agota nuestra paciencia, se le puede y debe poner fin.

**En días recientes, después de escrito el artículo, el hueco que lo inspiró finalmente fue tapado. Agradecer al IDU y al nuevo gobierno de la ciudad. Atender el corto plazo no deja de ser importante, pero esta es una problemática que requiere de una solución estructural para el mediano y largo plazo. 

El Monstruo de la Corrupción

¿Conocen al Monstruo de la Corrupción? ¿Lo han visto rondar la ciudad? ¿Tiene nombre, o se le conoce sólo por Monstruo?

Pues por estos días recorre la ciudad junto al candidato al Concejo, Juan Carlos Florez, cabeza de lista de Mockus, el Monstruo de la Corrupción. Como pueden ver, es enorme y espantosamente feo. Un gran trabajo el de quienes lo fabricaron; su fusión de parecidos con algunos de nuestros más emblemáticos políticos, funcionarios públicos y contratistas señalados por graves actos de corrupción se reconoce.

Monstruo de la Corrupción

Monstruo de la Corrupción

Flórez ha sido un aguerrido y locuaz denunciante del Carrusel de la Contratación en Bogotá (Ver su Blog, Al Grano, http://www.lasillavacia.com/users/jcflorez), con la virtud y el mérito de haberlo hecho como ciudadano, ajeno a investiduras y funciones que se lo exigieran. Para su actual campaña al concejo, y consecuente con sus predicados, el candidato puso en el centro de sus prioridades y discurso, la urgente necesidad de combatir la corrupción. No veo como otra causa pueda superarla en importancia. No en medio del millonario escándalo y la colosal crisis que nos deja a los bogotanos. Sigue leyendo

Viviendo en la Ciudad Sin Fin

 Introducción de la Publicación:  Living in the Urban Age, Rocky Burdett y Phillipe Rode, Why Cities? Why Now?

Living in the Endless City-Viviendo en la Ciudad sin Fin es la segunda parte de un proyecto del London School of Economics y La Sociedad Alfred Herrhausen del Deutsch Bank que estudia el crecimiento y los procesos de las ciudades más grandes del mundo: The Urban Age Project-Proyecto de la Era Urbana. Su primera parte, Endless City, Ciudad sin Fin estudió los casos de Nueva York, Ciudad de México, Shanghái, Londres, Johannesburgo y Berlín. Para esta segunda parte, se seleccionaron Mumbai, Estambul y Sao Paolo, por ser las ciudades con los ritmos de crecimiento más acelerados de la actualidad. Para las próximas décadas se vaticina que Mumbai superará a Tokio y Ciudad de México, convirtiéndose en la ciudad más  grande del mundo con 35 millones de habitantes.

Lo recomiendo por su contenido analítico y seria documentación de los casos, pero también porque cuenta con un nutrido material fotográfico, mapas y una amable visualización de cifras a través de infogramas, lo que facilita su lectura para cualquiera que encuentre interés en el tema de CIUDAD. La tendencia global hacia la urbanización es una realidad que alcanzará dimensiones colosales en el siglo actual; para el 2050 el 75% de la población vivirá en ciudades, hoy lo hace el 53%.

Dicen sus editores que “las ciudades que hoy día están siendo construidas y transformadas tendrán consecuencias muchísimo mayores tanto a nivel local como globalmente. Y la manera como están cambiando no es la más alentadora. Las investigaciones desarrolladas por el proyecto…..encuentran que las ciudades se están volviendo espacialmente más fragmentadas, socialmente más divididas y medio ambientalmente más destructivas.” Detrás del proyecto hay un claro mensaje de urgencia: “¿Estamos a punto de repetir los mismos errores, pero en una escala mucho más grande y dramática?”.

 En vista de la manía que nos caracteriza a bogotanos y colombianos, de mirarnos excesivamente el ombligo –mi opinión-, me parece que su enfoque comparativo-internacional cobra especial valor para tratar de entender la realidad de nuestra ciudad en el marco de una perspectiva amplia y actualizada de los procesos que adelantan otras grandes urbes del mundo.

When the Classrooms flooded, schools took to the streets- Cuando las aulas se inundaron, el colegio se traslado a las calles

Mumbai-India, When the Classrooms flooded, schools took to the streets- Cuando las aulas se inundaron, el colegio se traslado a las calles (Fotografia obtenida del libro)

Las ciudades del mundo comparten problemas similares. ¿Podríamos pensar en compartir soluciones? Me gustaría preguntarle a quienes aspiran gobernar Bogotá: ¿Qué ciudades del mundo inspiran algunas de sus propuestas de gobierno? ¿Encuentran en lo hecho por otras ciudades del país algo que valga la pena  intentar replicarse para Bogotá? ¿Qué?

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Finalmente, los dejo con un aparte de su prólogo, pues me pareció que describe y define con gran sensibilidad y acierto lo que son las ciudades, y porque al leerlo sentí que me hablaba de Bogotá:

“Las ciudades son programas políticos hechos visibles. Son espejos de la sociedad y de los sistemas de gobierno del país donde se encuentran. Las ciudades que son exitosas demuestran la viabilidad de sistemas sociales. En ellas, todos los problemas y conflictos del mundo se concentran en un espacio confinado. Primero, Segundo y Tercer mundo entran en contacto en las grandes metrópolis en crecimiento. Las ciudades tienen que lidiar con confrontaciones religiosas y culturales, terrorismo, crisis económicas, pandemias, y por supuesto, fenómenos migratorios. Sigue leyendo

Arturas Zuokas vs. El Estacionamiento Ilegal

Acciones que dicen mucho

Sin duda que en Bogotá,  los principales amenazados por una campaña contra el estacionamiento ilegal, serían los propietarios de la gama de carros de lujo y blindados. Nada menos que la gente más prestante de la sociedad capitalina y los círculos de poder nacional.

Prohibido parquear, no para mi

Prohibido parquear, no para mi

Hablamos de políticos, grandes empresarios, periodistas, que generalmente además, se acompañan de escoltas y policía. Otra demostración de comportamiento ejemplar por parte de nuestra dirigencia.

No están solos. Por supuesto, muchos ciudadanos, cuando lo ven posible,  también lo hacen. “Avispados” que somos.

Pero aquí el punto es que ni unos ni otros tienen más o menos derecho a violar las normas -a obstaculizar o afectar el tráfico- y por el lado de la autoridad, esta debiera ejercer su facultad de multa y castigo por igual, con consistencia para todos los vehículos. ¿Pero lo hace? Claro que no.

Parquear ilegalmente el carro en Bogotá es una acción que agrava directa e inmediatamente el tráfico del sector y de la ciudad en general. De parte de los ciudadanos es un acto de irrespeto, desconsideración, conchudez, y egoísmo. También de autodestrucción, porque contribuye al trancón, y con ello desmejora automáticamente su bienestar y calidad de vida. Por parte de los que se creen importantes, y por ende,  con derecho a hacerlo, es aun más grosero. Es un abuso de autoridad, con un mensaje implícito para los demás, de que hay ciudadanos de primer y segundo nivel.

Vemos entonces como de un acto aparentemente pequeño, y que fácilmente se trivializa, se producen una serie de externalidades negativas que van más allá de la movilidad, y que nos hablan con mucha franqueza de la ciudad en la que vivimos, de su gobierno y autoridades, y de la sociedad y las personas que la habitamos.

La equidad no es solo cuestión de redistribución de la riqueza, acceso a educación y salud, o tributación,  sino que también debe manifestarse en la regulación de comportamientos y sanción de infracciones. No hay lugar a tratos  preferenciales.

En esto tiene que haber voluntad política por parte de las autoridades, mucha consistencia en la aplicación de la ley y la regulación de los códigos de convivencia, así como autorregulación por parte de la ciudadanía.

Arturas Zuokas, Alcalde de Vilnius, capital de Lituania, explica por qué lo hizo:

“Quería enviar un mensaje claro. Personas con autos costosos no pueden parquear donde les parezca, ignorando los derechos de peatones y ciclistas.””Demuestra falta de respeto, lo cual no será tolerado. Por supuesto, se tiene que tener sentido del humor en mi campo de trabajo, y pensé que esta podría ser una manera efectiva de llamar la atención sobre la intención que tiene la ciudad de combatir de forma proactiva el parqueo ilegal.”

¿Habrá llegado el mensaje? Seguro. Queda esperar que se haga cumplir.

**** ¿Qué opinan los candidatos? ¿Se comprometen a sancionar el parqueo ilegal de todos, punto? Sería una acción de gobierno que nos permitiría ver y sentir el cambio desde el día uno de la nueva administración.  Aportaría al orden de la ciudad, ayudaría a descongestionar, enviaría un mensaje de autoridad, así como de consistencia e igualdad en la aplicación de las normas y sus sanciones.  Y ojo, este es sólo un ejemplo entre muchas otras pequeñas cosas y acciones que se pueden emprender en medio del esfuerzo por recomponer el rumbo de la ciudad. No todo es asunto de metros y autopistas urbanas.

Los dejo con esta fotografía de un policía que a través de un dispositivo que toma fotos, registra la infracción, e impone la multa. El conductor ni siquiera se encuentra en el carro.

Policía impone multa utilizando tecnología

Policía impone multa utilizando tecnología

Hay tecnología, están las normas, hay policías. ¿Y voluntad política?…….