Archivo mensual: diciembre 2012

Lo mejor de miBLOGota Street Art 2012

Ya para terminar el año, les comparto algunas de las mejores piezas de arte urbano que encontré a lo largo de este acontecido 2012 en las calles bogotanas.

Aquí hay talento, creatividad, política, colores, ciudadanía, humor, caos, calle, Bogotá.

Pueden ver más en http://miblogota.tumblr.com/

Llegó el Día de las Basuras

Amanece el esperado día en el que arranca el nuevo modelo de basuras impuesto por decreto por el Alcalde Gustavo Petro. Martes, diciembre 18. Desde muy temprano, antes de pisar la calle, reviso el Twitter, y encuentro que se ha desatado una verdadera tormenta sobre el tema. Llueven los mensajes y muchos de ellos, denuncian montañas de basura sin recoger. ¿Serán ciertos? ¿Mal intencionados? ¿Objetivos? Anteriormente también veíamos basuras en las calles. Por su parte, el alcalde sale a su defensa, “que los privados incumplieron sus contratos”, “que no recogieron anoche”, “que arrojaron basura a las calles”. Y detrás de él, su batería de alfiles, con los mismos argumentos.

Pero la siguiente escena se vio esquina tras esquina entrando al centro de la ciudad. Ahora bien, mañana no habrá lugar a las mismas excusas. ¿Justo? Y pasado mañana, menos ¿Justo? Y así.

Cr 5, Calle vuelta basurero

Cr 5, Calle vuelta basurero

Sobre reciclar. Nunca hubo la pedagogía. Personalmente nunca la vi y aun estoy curioso por entender en qué consistió. Pero bueno, comparto la importancia de aprender a reciclar. No es difícil y creo que eventualmente habremos aprendido. No obstante, le correspondía al gobierno educarnos, convencernos  de la importancia de reciclar, sensibilizarnos, mostrarnos la cadena de valor de  los residuos, en fin, prepararnos para el gran día, ¿Cuánto hay en juego? Inducirnos más que obligarnos a la buena práctica de reciclar. Como lo dije, eventualmente aprenderemos.  El mundo y los tiempos inevitablemente nos llevarían a ello. Pero los hábitos no aparecen ni desaparecen de la noche  a la mañana.

Quien se pierde una oportunidad, otra, de acercarnos entre ciudadanos y gobierno, es el gobierno de la ciudad, que dilapida también una nueva oportunidad de legitimar sus actuaciones. Esta es otra ejecución vía decreto, atropellada, ausente de participación ciudadana, carente de consensos, poco y mal socializada, llena de dudas en su implementación. Y más combustible para el enrarecido y polarizado ambiente político.

De todas maneras, que a nadie le quepa duda: hay que desearle lo mejor al alcalde.

El fracaso de la operación del nuevo modelo o de cualquier modelo de recolección de basuras, significa un riesgo inminente de salud pública para la ciudadanía. Montañas de basuras en las calles, volquetas derramando líquidos y residuos, malos olores, suciedad, el tráfico colapsado, etc. Los efectos de una operación chambona se sentirán fuertemente por los ciudadanos; no pasará desapercibida.

Finalmente coincido con el  cierre del Editorial de El Espectador del día de ayer y con un  twitter del escritor Ricardo Silva. Aquí están:

Editorial El Espectador: “Llegó, pues, el día B para Petro: Basuras, Bogotá y plan B definen esta ruleta donde se juega el alcalde esta apuesta riesgosa. Ojalá funcione, y los bogotanos debemos hacer todo el esfuerzo para que así sea; pero si se presenta un deterioro mayor en como venía operando el esquema, es justo que el alcalde enfrente las consecuencias de su responsabilidad por haber montado a la ciudad en semejante transformación sin tener las herramientas necesarias para implementarla.”

Ricardo Silva-Twitter

¿Cómo evolucionará la situación? ¿Cómo amanecerá la ciudad mañana? Reina la incertidumbre.

Y dele con el pico y placa: el escenario de Bugs Bunny

Bloguero invitado: Carlos F Pardo, Director Fundación Despacio

***Sobre la confusión que se desató la semana pasada alrededor del Pico y Placa.

Ya estarán acostumbrados a leer mis posts criticando todo. Pero es que de la crítica se logran cosas mejores, y con eso en mente ahora voy a hablar del pico y placa decembrino, un tema que le causa un dolor de cabeza a más de un tipo de persona: el conductor, el alcalde, la secretaría de movilidad, el de los parqueaderos, y hasta el del avisito ese que tienen en las porterías y hay que cambiar cada seis meses porque se les ocurre una nueva idea. Generalmente a mí me saca la piedra porque me parece que el pico y placa (en todas, todas, absolutamente todas sus variantes) nos quita tiempo para pensar en lo que es importante – y lo dije en una columna que escribí hace unos meses – comparándolo con el igualmente inútil juego de Sudoku.

En realidad, lo que más rabia me da es la constante alusión a esa estrategia como una especie de personificación del mesías del tráfico, cuando en realidad más bien lo deberíamos asociar al anticristo del transporte… bueno, no es para tanto, pero sí me da rabia. Esta vez, lo que me sacó la piedra no fue tanto la idea del pico y placa como tal sino la toma de decisión con respecto a ampliarlo o no durante los próximos días ante la inminente “crisis de movilidad” en la que USTEDES (los que van en carro) están inmersos (yo en bicicleta no tengo problema con esas banalidades, ya les dije una vez).

Entonces les quiero mostrar dos cosas: la primera, un pantallazo de la página de El Tiempo que tienen con toda la información sobre pico y placa, donde solamente con los titulares recientes ya se dan cuenta a qué me refiero (sigo explicando debajo de la imagen):

La confusión del Pico y Placa

La confusión del Pico y Placa

Chuuusco, ¿no? Y ahora les muestro la segunda cosa, que es exactamente lo mismo pero en muñequitos animados (pido disculpas por el idioma, pero no lo encontré en español. Igual se entiende o se acuerdan). Aquí va:

Como les dije, es exactamente lo mismo pero en muñequitos animados y en inglés. Estimados lectores, dejo a uds la comparación de Petro y Ana Luisa con cualquiera de los dos (o de los tres!) personajes. Yo ya traté con las diferentes combinaciones y en todas me río igual. Dan ganas de hacer un video igualito pero que tenga subtítulos y se turnen los bichos diciendo “pico y placa…todo el día…. no, solo en horas pico! …. no! DÍA ENTERO!” etc etc hasta que le dan un balazo a alguno (el que se le mida, bienvenido, yo soy muy malo para esas cosas de editar videos).

Pero ahora sí en serio. Este nuevo escenario de política urbana y de movilidad, triste y totalmente inútil, nos demuestra por lo menos cuatro cosas:

1 – No hay una idea clara sobre qué hacer en movilidad en Bogotá.

2- Nuevamente se están gastando demasiado tiempo en una decisión que podría tomarse rápidamente (por ejemplo, acabando el pico y placa de una vez por todas).

3- Lo único que le ha hecho el pico y placa a la susodicha movilidad es daño, en todas sus formas, progresivamente, como un cáncer.

4 (opción 1) – No tenemos salida a este lío, y al vez es una señal (más) del fin del mundo.

4 (opción 2)- Nos toca seguir buscando soluciones estructurales al problema que hagan un uso más inteligente del espacio vial. Una idea abajo, véase el bus rojo con 160 personas, después cuéntese los automóviles en el medio… quién lo usa más eficientemente? YO SÉ, el tumulto dentro del bus y eso. Entonces imagínense ahora el bus con 100 personas y comparen otra vez.

Transmilenio vs Carros
Originalmente publicado en El Tiempo, Blogs.

Nota: Pardo es experto en movilidad y bloguero bastante activo de El Tiempo (http://www.eltiempo.com/blogs/despacio/) al cual definitivamente vale la pena seguir por sus miradas frescas, objetivas y cargadas de buen sentido del humor. Conozca su fundación: http://despacio.org/  y sígalo en twitter 

Ni Uribe, Ni Petro, Ni La Revocatoria

Uribe envidia a Santos

Matador

Son idénticos pero al revés. Para unos, si no se es Uribista y no se repite fanáticamente todo lo que dice el exmandatario y se le absuelven todos sus excesos cuando gobernó Colombia, se es guerrillero, izquierdoso, petrista, santista, traidor a la patria, comunista, en fin. Para los otros, si no se es Petrista y no se repite fanáticamente todo lo que dice el alcalde y se le toleran todos sus excesos, errores, inconsistencias mientras gobierna Bogotá, se es uribista, santista, rico, contratista corrupto, practicante de la política del odio, reaccionario, burgués, y así.

El único juego que este par de políticos saben jugar y juegan se llama polarización. Un juego que busca sistemáticamente la confrontación. Pero una confrontación maniquea que parte siempre de marcar dos bandos. Unos son buenos y los otros, malos. Que por supuesto los buenos siempre serán los míos. Siempre. Es un juego supremamente básico de entender, pero que así como es de elemental, es peligroso y nocivo, pues consiste en simplificar y amañar de manera sesgada la realidad, planteándolo todo en términos de opuestos que se anulan; blanco y negro, todo o nada, ellos o nosotros, buenos o malos, izquierda y derecha. A lo barra brava.

Sabemos que la realidad es mucho más compleja que eso.

Matador

Matador

La estrategia la centran en dividir y confrontar. Su identidad política se forja y madura en contraposición a otro o a algo. Se crecen cuando la oposición se radicaliza. Buscan intencionalmente que la oposición se radicalice. Son mediáticos, twitteros y les gustan las palabras fuertes. Necesitan estar en el centro de todo. La noticia los busca y ellos a ella. Desnudan la ausencia de instituciones fuertes, al tiempo que debilitan la institucionalidad. Ellos son las instituciones. Ellos son los dueños de la verdad. ¿Cómo Chávez? Idénticamente. Al final, más que proyectos de sociedad, o de ciudad, persiguen es proyectos de poder. No logran escapar a esta dinámica. Son hijos de ella. Sigue leyendo