Entre la gran mayoría de los bogotanos, la opción de subir nuevamente una opción de izquierda al poder está descartada. ¿Darles una tercera oportunidad de gobernar la ciudad? La gran mayoría, dice que no. ¿Razones? No creo que falte enunciarlas.
Y así nos lo confirmaría una rápida lectura de la intención de voto. Para la actual elección, las preferencias de los bogotanos están en su gran mayoría con opciones no representativas de la izquierda democrática. Algo que se entiende dentro de la lógica democrática; y era de esperarse. Los buenos gobiernos se premian con el voto. Los malos se castigan.
Lo cual da, siguiendo esa idea, que las posibilidades de que la izquierda repita gobierno en Bogotá debieran ser muy pocas o inexistentes. ¿Cierto?
Pues la verdad……no. No es así. No en Bogotá.
A contados días de la crucial elección, el candidato más opcionado, el puntero en las encuestas, se llama Gustavo Petro. Hoy Petro con sólo un 27% de la intención de voto en las encuestas, está muy cerca de ser el próximo alcalde de Bogotá. El candidato oficial del PD, Aurelio Suarez, registra apenas el 1%. No hay que ser un genio para saber a dónde se irán los votos militantes del PD. Así el uno diga que ya nada tiene que ver con el Polo, y el otro, diga que Petro ya nada tiene que ver con la izquierda.
Mientras tanto, la preferencia por un gobierno de la ciudad diferente a la línea ideológica del PD se atomiza entre las candidaturas de Peñalosa (21%), Parody (17%), Galán (10%) y Luna (7%). La sumatoria de sus candidaturas alcanza entre 55%-60% del global de la intención de voto.
