Viviendo en la Ciudad Sin Fin

 Introducción de la Publicación:  Living in the Urban Age, Rocky Burdett y Phillipe Rode, Why Cities? Why Now?

Living in the Endless City-Viviendo en la Ciudad sin Fin es la segunda parte de un proyecto del London School of Economics y La Sociedad Alfred Herrhausen del Deutsch Bank que estudia el crecimiento y los procesos de las ciudades más grandes del mundo: The Urban Age Project-Proyecto de la Era Urbana. Su primera parte, Endless City, Ciudad sin Fin estudió los casos de Nueva York, Ciudad de México, Shanghái, Londres, Johannesburgo y Berlín. Para esta segunda parte, se seleccionaron Mumbai, Estambul y Sao Paolo, por ser las ciudades con los ritmos de crecimiento más acelerados de la actualidad. Para las próximas décadas se vaticina que Mumbai superará a Tokio y Ciudad de México, convirtiéndose en la ciudad más  grande del mundo con 35 millones de habitantes.

Lo recomiendo por su contenido analítico y seria documentación de los casos, pero también porque cuenta con un nutrido material fotográfico, mapas y una amable visualización de cifras a través de infogramas, lo que facilita su lectura para cualquiera que encuentre interés en el tema de CIUDAD. La tendencia global hacia la urbanización es una realidad que alcanzará dimensiones colosales en el siglo actual; para el 2050 el 75% de la población vivirá en ciudades, hoy lo hace el 53%.

Dicen sus editores que “las ciudades que hoy día están siendo construidas y transformadas tendrán consecuencias muchísimo mayores tanto a nivel local como globalmente. Y la manera como están cambiando no es la más alentadora. Las investigaciones desarrolladas por el proyecto…..encuentran que las ciudades se están volviendo espacialmente más fragmentadas, socialmente más divididas y medio ambientalmente más destructivas.” Detrás del proyecto hay un claro mensaje de urgencia: “¿Estamos a punto de repetir los mismos errores, pero en una escala mucho más grande y dramática?”.

 En vista de la manía que nos caracteriza a bogotanos y colombianos, de mirarnos excesivamente el ombligo –mi opinión-, me parece que su enfoque comparativo-internacional cobra especial valor para tratar de entender la realidad de nuestra ciudad en el marco de una perspectiva amplia y actualizada de los procesos que adelantan otras grandes urbes del mundo.

When the Classrooms flooded, schools took to the streets- Cuando las aulas se inundaron, el colegio se traslado a las calles

Mumbai-India, When the Classrooms flooded, schools took to the streets- Cuando las aulas se inundaron, el colegio se traslado a las calles (Fotografia obtenida del libro)

Las ciudades del mundo comparten problemas similares. ¿Podríamos pensar en compartir soluciones? Me gustaría preguntarle a quienes aspiran gobernar Bogotá: ¿Qué ciudades del mundo inspiran algunas de sus propuestas de gobierno? ¿Encuentran en lo hecho por otras ciudades del país algo que valga la pena  intentar replicarse para Bogotá? ¿Qué?

_______________________________________

Finalmente, los dejo con un aparte de su prólogo, pues me pareció que describe y define con gran sensibilidad y acierto lo que son las ciudades, y porque al leerlo sentí que me hablaba de Bogotá:

“Las ciudades son programas políticos hechos visibles. Son espejos de la sociedad y de los sistemas de gobierno del país donde se encuentran. Las ciudades que son exitosas demuestran la viabilidad de sistemas sociales. En ellas, todos los problemas y conflictos del mundo se concentran en un espacio confinado. Primero, Segundo y Tercer mundo entran en contacto en las grandes metrópolis en crecimiento. Las ciudades tienen que lidiar con confrontaciones religiosas y culturales, terrorismo, crisis económicas, pandemias, y por supuesto, fenómenos migratorios. Siglos atrás, las ciudades creyeron poderse proteger de sus problemas a través de murallas. Hoy las personas intentan protegerse de sus problemas no resueltos a través de comunidades enrejadas al interior de las ciudades.”

Estamos ante una crisis de responsabilidad entre ciudadanos y gobierno – y ello no es exclusivo de las ciudades y estados en occidente. Los ciudadanos sienten su propia impotencia al caminar a diario por sus ciudades, lo que a su vez interpretan como impotencia por parte de sus gobiernos. En particular, los jóvenes suelen desorientarse ante la experiencia, haciéndolos vulnerables a cualquier forma de disciplina ideológica. Ataques ocasionales a través de una despiadada aplicación de intereses especiales, ej, grandes y lujosos edificios, solo refuerzan las dudas que se tienen sobre el gobierno y su habilidad de servir el bien común.

 El tipo de conflictos que ocurren en las ciudades solo pueden resolverse, si se media entre diferentes percepciones de valores. Aprehender, mediar, y ser capaces de ver a través de los ojos de las demás personas, son competencias cruciales para gobernar exitosamente una ciudad. Hoy en día la legitimidad no sólo resulta de elecciones; se obtiene, se gana cuando un alcalde logra una contribución significativa actuando como un ente imparcial que mejora la situación de los ciudadanos, y toma una posición decidida en contra de la reiterada amenaza de una ciudad en crecimiento, que se desintegra en intereses individuales desenfrenados.

Actualmente el crecimiento de las ciudades es imparable. Las constituciones de los países europeas se diseñaron para tratar con los problemas del siglo XX. Difícilmente son las apropiadas para los problemas de hoy. Algunas ciudades se  han convertido en regiones urbanas cuyo desarrollo se limita por las fronteras históricas nacionales y de ciudad. En muchos países, son los gobiernos nacionales y no los municipales quienes tienen el poder sobre las decisiones de planeación. En efecto, a estas ciudades las gobiernan desde afuera. Pero más y más, las naciones dependerán de las ciudades y de su éxito económico. Las ciudades requieren nuevas formas de ser gobernadas. De cierto modo, nos encontramos en un punto gris; las viejas formas han dejado de ser efectivas y las nuevas hasta el momento nos las divisamos con claridad. Una nueva generación de alcaldes, demuestran diariamente que no solo deben poder soportar los conflictos políticos, sino que los deben resolver. Algunos inclusive han dado el paso de convertirse en cabezas de estado. Han logrado movilizar la experiencia de todos sus ciudadanos para dar con mejores soluciones. Las ciudades imponen grandes desafíos a sus líderes. Deben ser exitosos no solo administrando una diversidad de asuntos confusos, problemas y contradicciones, pero conectándolos a un bien común, en medio de un proceso continuo. Cuando esto se logra, la ciudad se convierte en un programa político visible de cambio, que reemplaza las viejas ideologías del siglo veinte.”

Wolfgang Nowak, Director de La Sociedad Alfred Herrhausen del Deutsch

 

 

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s