Archivo mensual: mayo 2011

CicLAvia viene de Ciclovía

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CicLAvia 2011: Los Angelenos Take Back the Streets from Streetfilms on Vimeo.Vean el entusiasmo de los angelinos por su CicLAvia.

Es el nombre con el que la ciudad estadounidense de Los Ángeles bautizó su CICLOVÍA.  Se realizó por primera vez el 10 de octubre del 2010, fue todo un éxito, ya en el 2011 hubo una 1era versión el pasado 4 de abril, y el próximo octubre se espera su 2da edición del año. La similitud del nombre no hace sino demostrar el respeto y reconocimiento que se tiene por la genial iniciativa bogotana por fuera del país.

Ahora bien, basta observar el entusiasmo con el que nuevas ciudades acogen la idea y la ponen  en práctica –con variaciones y particularidades, sellos propios-, para darnos cuenta los bogotanos del enorme potencial que hay para crecer y mejorar la propia.

La poca evolución que ha tenido nuestra ciclovía durante los últimos años, ausente de innovaciones y nuevas actividades, y muy poco promocionada, evidencia la displicencia y miopía de trato que le han dado nuestras administraciones. No han sabido reconocerla –distinto a lo que sucede en el exterior-como el gran instrumento de política pública que puede ser para:

  • Integrar socialmente a la ciudad y generar sentido de pertenencia
  • Promover deporte, cultura, y causas sociales
  • Atraer turismo y promover ciudad
  • Crear empleo
  • Comunicar programas de gobierno
  • Desarrollar campañas pedagógicas en torno a distintos temas y problemáticas (ciudadanía, educación sexual, medio ambiente, primera infancia, lo que se quiera, etc.)

Ciclovía es una marca de talla internacional que requiere promoción y gerencia; es uno de los patrimonios más valiosos que tenemos los bogotanos. ¿Si las otras ciudades del mundo le están apostando a la ciclovía con tales niveles de entusiasmo, porqué no lo estamos haciendo nosotros?

¿Cómo podría mejorarse la ciclovía? ¿Qué nuevas actividades/eventos podrían incluírsele? ¿Qué estrategias podrían emplearse para atraer más gente?

En nota anterior ya había señalado sobre la enorme acogida que tiene la idea en el mundo (Nueva York, París, México DF, y muchas otras.).

Centro y Candelaria ¿Zona exclusiva de peatones y bicicletas?

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Bogotá necesita dignificar el uso de modos de transporte distintos al vehículo particular. Por ahora, algo hablamos y debatimos de Metro y TransMilenio, Tren de Cercanías, y hasta de la bicicleta. Yo, quisiera oír más del peatón.

 Video sobre la peatonización del centro de la ciudad peruana de Arequipa.

 

¿Qué opina de la posibilidad de hacer algo similar con el Centro y la Candelaria de Bogotá? ¿Qué tal si comenzamos con una campaña de respeto al peatón? 

Esta nota busca llamar la atención sobre la importancia de promover un enfoque que tenga presente al peatón como variable medular alrededor de cualquier discusión sobre movilidad, calidad de vida y mejor ciudad. ¿Por qué? En buena parte, sentido común. Porque todos hemos sido, somos y seremos peatones, y porque pensar en el bienestar de aquel que camina la ciudad permite de manera muy efectiva aterrizar reflexiones sobre muchas de las problemáticas centrales de la vida de la misma.

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Uribe, la Encrucijada de los Verdes, y el debate que los bogotanos no podemos eludir

Imagen-Revista Semana

La figura y las salidas del expresidente Uribe enrarecen el panorama electoral, arrastran y reducen el debate electoral sobre el futuro alcalde de Bogotá a un asunto de mecánica electoral, y se asoma la esterilidad de una discusión planteada en términos de Uribistas vs Antiuribistas. No es lo que necesita Bogotá en medio de esta trascendental elección; pero así será. Uribe se hará sentir gústeles o no. Prueba de ello, es la difícil situación que por estos días suscitó su reiterado respaldo al exalcalde Enrique Peñalosa en las filas del Partido Verde, y que hoy distancian al candidato del ala de su copartidario Antanas Mockus.

En el caso particular de los verdes el efecto Uribe está obligando al partido a escoger entre dos orillas que a mi parecer resultan irreconciliables, y por eso, la dureza y la franqueza de las palabras que dirigió Mockus a Peñalosa la semana pasada: “Uribe o yo”. Tras analizar el incidente me inclino por pensar que no es capricho. La posición radical de Mockus hay que entenderla a partir del contexto y del discurso que dio vida a la Ola Verde en medio de las presidenciales del año pasado, pues el fenómeno nació fundamentalmente como una vehemente y refrescante contrapropuesta a los métodos de hacer política del uribismo.

Fue del discurso anticorrupción y gracias a la apuesta por una manera distinta de hacer política de donde obtuvo su fuerza la opción verde. Fue un fenómeno ciudadano que creyó en un equipo de políticos independientes, probados exitosamente al frente de la administración de Bogotá, y Fajardo en Medellín. El discurso encontró su fortaleza y margen para crecer en la coherencia que existió entre la trayectoria de sus candidatos y los postulados que exhortaron. Sigue leyendo

¿Dónde quedaron los Caballeros de la Cebra?

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El pasado martes 26 de abril, El Tiempo titulaba en su versión digital  “Fracasó convocatoria a paro de taxistas en Bogotá.”

¿Conocen la razón central de sus presiones? ¿Cuáles las motivaciones  para proponerse poner en jaque a la ciudad a lo largo de todo un día? ¿Sus justificaciones para desprestigiarse aún más frente a la ciudadanía, a pesar, de mi  convicción personal, y la de muchos otros, de la calidad humana de su gran, gran mayoría?

Las amenazas de paro estuvieron dirigidas a la más absurda y odiosa de las pretensiones. Buscaban el perdón por parte del Distrito del 50% del valor de las multas impuestas antes del 2006, y que a la fecha, unos muy pocos de ellos, siguen debiéndole a la ciudad. Textualmente, convocaron al paro mediante pancartas que leían “exigimos amnistía de comparendos”, y  “nos unimos o nos jodemos”.

Afortunadamente fracasó; incluso para bien de los mismos taxistas.

En nota para El Espectador, un taxista plasmó de la manera más directa, concisa y clara la insensatez detrás de la protesta.

“A cuento de qué debo yo parar mi carro, para que algunos compañeros que no quisieron pagar sus comparendos protesten. Yo no los voy a apoyar. Quien incumplió alguna norma de tránsito debe pagarla y punto.”

No obstante, en el 2008 fue aprobada vía ley en el  concejo, una amnistía para los deudores de multas, servicio público y particulares, bajo el engañoso y contraproducente argumento de intentar recuperar cartera. Afirmaba el concejal que lideró la propuesta en el concejo: “No se trata de premiar a quienes han cometido infracciones de tránsito; se trata de normalizar una cartera que se puede perder en su totalidad porque es de difícil cobro”. Pero por supuesto que se premió a los infractores de tránsito; una cosa no es otra cosa porque alguien así lo diga. Un hecho que desvaloriza fuertemente el valor de las normas, y que como vemos, dio pie para que algunos irresponsables creyeran más  adelante en la viabilidad de un recurso como el bloqueo y la protesta alrededor de una exigencia inadmisible. Sigue leyendo